sábado, 7 de septiembre de 2013

Soilwork: Metal embravecido y devastador

Foto: Fernando Aceves / Colección Auditorio Nacional

The Living Infinite / 7 de septiembre, 2013 / Función única /
 1:50 hrs. de duración / Promotor: Alejandro De la Cuesta Chehaibar

David Cortés
Björn Speed Strid es una mole, pero su figura es aún más gigantesca sobre el escenario. Y cuando su voz grita: “Qué tal Ciudad de México, primera vez aquí, nos tomó mucho tiempo llegar”, la respuesta que le llega es como una fuerte resaca de viento. Hay energía de ambos lados y la noche se permea de tensión, de electricidad. Hoy, el death metal atruena sin contención alguna, sin trabas y sus resultados son arrasadores.


Soilwork (se traduce como trabajar desde cero) se fundó en 1996 con el nombre de Inferior Breed y forma parte de ese despertar gestado en el país escandinavo que lo ha convertido en el enclave del death metal. La vida de la agrupación es turbulenta, con múltiples cambios de alineación, y por sus filas han pasado músicos de importantes bandas del género como Embraced, Evergray, Mortuary, Aborted y Terror, entre otras. Hoy, luego de once discos (incluidos un EP y un recopilatario), arriban a esta urbe con The Living Infinite, su más reciente placa que es, además, el primer álbum doble en la historia del death metal.
Si bien un alma ajena a los movimientos telúricos practicados por el sexteto (a Strid lo acompañan David Andersson y Sylvain Coudret en guitarras; Sven Karisson en teclados, Ola Fink, bajo y Dirk Verbeuren, batería) diría que entre los cantos guturales, rasposos y nada amables de su líder, no hay diferencias entre una canción y otra, lo cierto es que los cambios son más que sutiles. Es como navegar por un mar: en la superficie se antoja igual, pero al adentrarse, al sumergirse en él, uno advierte las distintas corrientes que lo atraviesan, las temperaturas, los contrastes entre lo frío y lo templado.
Así es la música de Soilwork, siempre embravecida, pero con matices. El eje está, por supuesto, en las guitarras, dos armas veloces que se intercambian el liderazgo, pero nunca cejan en la brutalidad; la sección rítmica es atronadora, gran parte del poderío de la banda recae en ella. Finalmente, los teclados aportan color, atmósferas, texturas. Y el conjunto brinda a su cantante y líder, una cama sonora sobre la cual éste se agita, convulsiona y grita.

Foto: Fernando Aceves / Colección Auditorio Nacional

Sí, cada grito, cada frase emitida por Björn es un llamado a la batalla, una invitación a no cejar, a continuar e incrementar el headbanging. No hay respiro, no hay clemencia, el hierro se hunde en la columna de cada uno de los asistentes conforme transcurre la noche. 
Soilwork aparentemente llegó tarde a una cita, pero la espera la colmaron con creces. Ya saben, el encore ha arribado y la tropas del infierno se muestran cansadas, pero satisfechas. Arriba y abajo se ha dejado la piel y eso es lo que importa. 

Programa
Intro-Momentary / Like the Average Stalker / Overload / Weapon of Vanity / Spectrum / Follow the Hollow / Parasite Blues / Bastard Chain / Let this River Flow / Misanthrope / Tongue / Nerve / The Chainheart Machine / Reject Role / As We Speak / Sadistic Lullabye / Stabbing the Drama. 




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