miércoles, 21 de agosto de 2013

Big Band Jazz de México: Sincretismo sonoro

Foto: Fernando Aceves / Colección Auditorio Nacional


7, 14, 21 y 28 de agosto, 2013 / Cuatro funciones / 2:30 hrs. de duración /
Promotor: Ernesto Ramos - FUAAN Financiera S.N.C.

Jorge R. Soto
Continúan los festejos por el décimo quinto aniversario de la Big Band Jazz de México. Es el tercero de cuatro conciertos programados y la maquinaria musical se encuentra muy afinada: cada ejecutante realiza su labor milimétricamente, pero no de forma mecánica, sino con enorme sincronía y, más importante, con una alegría que transmiten en todo momento.


En esta ocasión, además de los cantantes de la casa, el crooner de tono aterciopelado, Rodolfo Loaeza y la poderosa voz de Fela Domínguez, los invitados marcan el tono que transmite la banda. El público vuelve a ser variado en edad, incluso una joven pareja habla de sus gustos musicales, entre ellos The Kooks, John Mayer y ¡Chet Baker!

El maestro Ernesto Ramos no sólo dirige la orquesta, también demuestra su capacidad con un solo de saxofón preciso y, a veces, vertiginoso. Después de esto, el jazz de las grandes bandas se metamorfosea ―de forma sutil― en sabrosa salsa neoyorquina para abrir boca.
Como el barro moldeado a fuego, la Big Band Jazz de México adapta su ejercicio musical de acuerdo al género que los invitados especiales requieren. Tales son los casos de Marisol Sosa, hija de El Príncipe de la Canción, quien entrega un par de los más grandes éxitos de su padre, apoyada por su sentimiento al cantar y por arreglos consecuentes con los originales.
Leonel García, alto, robusto, portando lentes de pasta gruesa que le dan un aspecto intelectual, obliga a la orquesta a inclinarse por un estilo bastante emparentado con lo que ahora se conoce como rhythm and blues, con esas sílabas alargadas al cantar y mucho falsete.
De pronto llega, casi tímido, el guitarrista Cristóbal López, toma asiento e improvisa. Sus dedos casi no se ven de la velocidad con la que rasga las cuerdas de su instrumento y ejecuta scat, esas rapidísimas vocalizaciones que empatan con el sonido de la guitarra o viceversa. Una coordinación pasmosa.
Rodrigo y Diego son dos jóvenes poseedores de voces bien coordinadas y que pronto lanzarán su álbum debut; interpretan varios géneros: balada tradicional con arreglos modernos, salsa y canciones bailables, una de ellas bilingüe.
Se acerca el final, la gente en el Lunario del Auditorio Nacional ha ido incrementando sus aplausos y gritos conforme transcurre el espectáculo pero, cuando aparece Aída Cuevas, perfectamente ataviada con el traje de charro de la mujer jalisciense, el lugar se convierte en un manicomio de gritos y vítores, merced al sentimiento que esta mujer pone al cantar balada o bolero ranchero.

Foto: Fernando Aceves / Colección Auditorio Nacional

Esta noche la Big Band Jazz de México pone en evidencia su enorme versatilidad en la ejecución; su capacidad de abrazar diversos géneros realizando, con acierto, una combinación o una fusión que podría calificarse de sincretismo musical.

Programa
Opening / In the 80’s / Grace / Con Rodolfo Loaeza: For Once in My Life – Perfidia - Me and Mrs Jones / Con Marisol Sosa: La nave del olvido - El triste / Con Leonel García: The Way You Look Tonight - Mientes también - Se te olvida / Con Fela Domínguez: Deedles Blues - Georgia in my Mind – Volverás - Cry Me a River / Con Cristóbal López: You Got It - Magic Flea / Con Rodrigo y Diego: Y - ¿Quién será? / Con Aída Cuevas: Mucho corazón - Como yo te amé - Mi ciudad / Encore: In the Mood.



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