jueves, 11 de julio de 2013

Madagascar: El paraíso perdido

Foto: Fernando Aceves / Colección Auditorio Nacional

Madagascar ¡En vivo! / Del 11 al 14 y del 16 al 21 de julio, 2013 / 18 funciones /
 2:00 hrs. de duración / Promotor: OCESA Promotora S.A. de C.V.
Fernando Figueroa
Metafóricamente, ¿qué es Madagascar? La libertad. El sitio que todos hemos imaginado alguna vez, donde viviremos en paz, sin las responsabilidades que nos agobian en el presente, sin mayores problemas. Un lugar idílico, una isla utópica creada no por Tomás Moro, sino por muchos de los seres humanos que habitan este planeta. También es una saga cinematográfica de dibujos animados y, ahora, un espectáculo teatral que alegra el verano de chicos y grandes en la ciudad de México.


El Auditorio Nacional no es el de siempre. Hay niños que corretean por los pasillos, otros cargan cubetas con palomitas que comen a puños, algunos más disfrutan de diversas golosinas, y no falta quien pregunta: “¿a qué hora salen los animales, mamá?”

Los animales son Álex (león), Marty (cebra), Melman (jirafa) y Gloria (hipopótamo), quienes viven amistosamente y a sus anchas en el zoológico de Central Park, en Nueva York. También hay un grupo de pingüinos traviesos (Skipper, Cabo, Kowalski, Rico) que convencen a Marty de abandonar el cautiverio y buscar “el regreso al hogar”; es decir, volver a la vida silvestre.
Muy pronto, Álex, Melman y Gloria también se ven involucrados en la aventura, lo que implica recorrer varias calles de la Gran Manzana y abordar el Metro en Times Square. Y aunque normalmente en Manhattan nadie se asombra de ver cosas extrañas, la presencia de los fugados causa cierto revuelo en el tren suburbano y no tardan en aparecer los bien intencionados defensores de la fauna.
Los animales son dominados utilizando dardos con anestesia, pero en vez de regresarlos al zoológico son enviados en cajas de madera a la jungla africana. En el trayecto, los avispados pingüinos toman por asalto el barco y provocan un naufragio que los lleva a la isla de Madagascar, un sensacional paraíso donde no hay... filetes.
Eso de que en Madagascar no haya buenos bifes ni deliciosas costillas se convierte en un grave problema para Álex y, sobre todo, para Marty, porque la sólida amistad entre el león y la cebra entra en crisis cuando aparece la horrible sensación de hambre en el estómago de la fiera. Álex intenta cambiar de hábitos alimenticios, pero su naturaleza se lo impide; entonces se pregunta si fue una buena idea abandonar el zoológico.
Si acaso esto no fuera suficiente desgracia para Álex, también resulta que en la isla él no es el rey, ni mucho menos. Ahí habitan los lémures y el jefe de jefes es uno de ellos, Julien, quien además es el encargado de cantar con mucho sabor “Quiero mover el bote”, el tema más pegajoso de este espectáculo en vivo, que levanta de sus butacas a la mayoría de los asistentes.
Álex, Marty, Melma y Gloria ejecutan coreografías a ritmo de hip hop, reggae, R&B y balada pop; los sofisticados disfraces no son impedimento para que los artistas le saquen brillo al piso. Los pingüinos son tan hiperactivos que, de pronto, ya están saludando a los asistentes de las primeras filas y hacen bromas ligeras. En la búsqueda de los animales que escaparon del zoológico, la reportera Patricia, La Nariz de la Noticia, entrevista a varios niños en sus asientos; las respuestas son frescas y tiernas a favor de los protagonistas.
El espectáculo está basado en la primera cinta de Madgascar (DreamWorks Animation, 2005), pero también incluye nuevas canciones que refuerzan valores como la amistad, tolerancia y solidaridad. En la producción teatral, a cargo de la empresa holandesa Stage Entertainment, destaca la escenografía, capaz de virar con rapidez del metro de Nueva York al mar embravecido y a la placidez de una isla.

Foto: Fernando Aceves / Colección Auditorio Nacional

Los actores para la gira latinoamericana son mexicanos, liderados por Rigoberto Saráchaga, en el papel de Álex, el rey de la selva neoyorquina, la fiera que debe viajar miles de kilómetros para comprender que la felicidad puede encontrarse en el lugar en que nos tocó vivir.

El bote y la marcha
El fenómeno Madagascar se inició en 2005 con la primera cinta de la saga, creada por los estudios DreamWorks Animation. Las voces de los animales estuvieron a cargo de Ben Stiller (Álex), Sacha Baron Cohen (Julien), Chris Rock (Marty), David Schwimmer (Melman), Jada Pinkett Smith (Gloria) y Tom McGrath (Skipper). El doblaje en español se asignó a profesionales del ramo (no actores famosos, como en otros casos).
Sacha Baron Cohen y, posteriormente, William Adams (Black Eyed Peas), interpretan en inglés “I Like to Move It”, el éxito de Reel 2 Real. Las versiones para Latinoamérica y España se tradujeron como “Quiero mover el bote” y “Yo quiero marcha, marcha”, respectivamente. Mario Filio hizo la voz de Julien y también cantó el famoso tema.
Fue tal el éxito comercial de esta película (quinientos millones de dólares en todo el mundo), que luego llegaron las secuelas Madagascar 2 (Escape 2 Africa, 2008) y Madagascar 3 (Europe’s Most Wanted, 2012); la cuarta cinta está en proceso de producción y será estrenada el próximo año o en 2015. También se han creado varios videojuegos con estos animalitos, así como cortometrajes y series de televisión de altos ratings. (F.F.)



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