miércoles, 6 de marzo de 2013

Led Zeppelin: La sensación es la misma


Conciertos legendarios. Celebration Day. Live At O2 Arena, London ’07 / 6 de marzo, 2013 / 
Función única / 2:05 hrs. de duración / Promotor: FUAAN Financiera S.N.C.

David Cortés
Hubo un tiempo en nuestro país, mucho antes de Internet y de las redes sociales, en el que asistir a un concierto de rock internacional, de cualquier banda, era una quimera. La única oportunidad de ver a tu banda favorita era en el cine, pero no todas las agrupaciones tenían presupuesto para registrar sus conciertos en dieciséis milímetros. Por ello, en 1976 la ciudad de México se convirtió en un oasis porque fue en ese año cuando se proyectó la cinta The Song Remains the Same, que recoge la actuación de Led Zeppelin a lo largo de tres noches en el Madison Square Garden, de Nueva York, en 1973. Entonces, el Zeppelin sobrevoló la Ciudad de los Palacios.

Cuando en 1980 murió John Bonham y se anunció la disolución de Led Zeppelin, también se esfumó la oportunidad de ver al conjunto de hard rock en directo. Por eso hoy, mientras da inicio Celebration Day, el filme que registra la única presentación (el 10 de diciembre de 2007) de Zeppelin con Jason Bonham en sustitución de su padre, lo que impera es la nostalgia por aquella cinta primigenia y no por un directo de la banda, porque nunca lo tuvimos
Y es que nunca más podremos ver a Led Zeppelin, o sus restos, en este país, ni en ningún otro. Tal privilegio sólo le fue concedido a los dieciocho mil asistentes que estuvieron en la Arena O2 de Londres ese día de diciembre, aunque… nos queda la nostalgia, la magia de un directo en el cine.
Hoy, las bocinas del Auditorio Nacional se agitan ante el volumen a ellas exigido. Al frente, una enorme pantalla exhibe los créditos iniciales de Celebration Day. Y es que cuando se escuchan los acordes iniciales de “Good Times Bad Times”, se tiene la sensación de estar allí, muy cerca del escenario, tan cerca que uno podría jurar que esta experiencia es similar a la que se vive en forma directa.
¿Es eso factible? Sí, tal vez mejor. Plant, Page, Jones y Bonham no se diluyen a la distancia, hay momentos en los cuales los close ups muestran no sólo las huellas del tiempo en sus rostros, sino esos pequeños detalles en su ejecución que sin duda fueron las piedras angulares que dieron a sus composiciones esas cualidades que les permitieron desmarcarse de otras bandas.
Y el sonido. Éste es impoluto, no existe el menor resquicio para que falle, y entonces la música se escucha con tal fidelidad que uno se pregunta ―como lo hiciera en 2003 cuando Page editara el álbum How the West Was Won― en dónde está el secreto que hace sonar a Led Zeppelin tan contundente, tan crudo, cortante y macizo, como no lo hace ninguna agrupación moderna, a pesar de contar con mejor tecnología.
Cierto, nunca podremos ver a Led Zeppelin en vivo. Jimmy Page y Robert Plant pisaron nuestro territorio para un único concierto; el cantante nos ha visitado algunas veces en plan solista; pero el cuarteto en su totalidad sólo puede apreciarse como lo hacemos en este momento, mediante la pantalla.
Pero esa mediación no impide a los presentes adentrarse en el concierto; tal vez las demostraciones efusivas de entusiasmo no se dan; en su lugar hay una contención, no de las emociones, aunque sí en la demostración de intensidad de las mismas. Sin embargo, conforme la proyección avanza y la música crece y gana densidad, los asistentes dejan todo rubor a un lado para abrazar a un Zeppelin en excelente forma.
En “Dazed and Confused”, Dick Carruthers, director de Celebration Day, aplica en el solo de Page efectos similares a los que se utilizaron en ese momento recogido en The Song Remains the Same; pero fuera de este efectista desvarío, su trabajo es atinado, no se ensimisma en ninguna de los integrantes y retrata el accionar de la banda en plenitud. Ése es tal vez el mejor logro de la cinta, recuperar la humanidad de unos músicos que por muchos años fueron mitificados, al grado de emparentarse con los dioses, aunque quién sabe, tal vez, efectivamente, son unas deidades del rock and roll que hoy bajaron a la Tierra para solaz de los allí reunidos.

Su música en el cine
No ha sido fácil tratar con la banda al momento de obtener los derechos de su música para que ésta sea utilizada en el celuloide. He aquí algunas de las cintas en las cuales podemos encontrar composiciones del cuarteto inglés:
Una versión instrumental de “Inmigrant Song” se utilizó en los créditos de apertura de Young Tiger (1973), un filme de artes marciales en el que actúo un joven Jackie Chan. Esta canción también aparece en la cinta School of Rock (2003), protagonizada por Jim Black y dirigida por Richard Linklater.
En Almost Famous (2000), dirigida por Cameron Crowe y que recibió el Grammy por la mejor compilación de una banda sonora para una película de televisión y otros medios, se escucha “That’s the Way”. Una versión ligeramente cambiada se empleó en Shreck the Third (2007). En 2011, en la versión americana de The Girl With the Dragon Tattoo, aparece esta composición interpretada por Karen O (The Yeah Yeah Yeahs), junto a Trent Reznor y Atticus Ross.
Rolan Emmerich hizo un remake de Gojira (1954), a la que tituló Godzilla (1998) y en la que se incluyó “Come With Me”, interpretada por Puff Daddy y con Jimmy Page en la guitarra. (D.C.)

Programa
Good Times Bad Times / Ramble On / Black Dog / In My Time of Dying / For Your Life / Trampled Under Foot / Nobody’s Fault But Mine / No Quarter / Since I’ve Been Loving You / Dazed and Confused / Stairway to Heaven / The Song Remains the Same / Misty Mountain Hop / Kashmir / Whole Lotta Love / Rock and Roll.
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