sábado, 19 de enero de 2013

María Estuardo: Consumación de la infamia

Foto: The Metropolitan Opera

Ópera en vivo desde el Met de Nueva York / 19 de enero, 2013 / Función única /
 3:00 hrs. de duración / Promotor: FUAAN Financiera S.N.C.

Fernando Figueroa
En la charla introductoria, el maestro Sergio Vela deja en claro que la estricta verdad histórica no es el eje central de esta ópera de Gaetano Donizetti, sino la ficción María Estuardo, de Friedrich Schiller, donde la protagonista es una inocente víctima de la malvada Isabel I. A partir de esa premisa, resulta imposible no sentir simpatía por la depuesta reina de Escocia, quien durante años vive encarcelada en el castillo de Fotheringay.

Si a lo anterior le agregamos que el papel de María Estuardo recae en una sublime Joyce DiDonato, la rendición ante la mezzosoprano estadounidense es total; muy pocas veces una artista alcanza tales alturas en los terrenos del canto y la actuación de manera simultánea.
A la reina Isabel I de Inglaterra la encarna Elza van den Heever, una poderosa soprano sudafricana que visualmente tiene la ventaja de lucir espectaculares vestidos, pelucas y maquillaje. Además, buscando mayor realismo en su debut en el Lincoln Center, optó por rapar su cabeza, aunque no todos los historiadores creen que la reina era calva (supuestamente a causa de la viruela). María Estuardo aparece con sencillos ropajes, el cabello recogido y rostro demacrado. De entre tales contrastes de personalidad surge una inaudita capacidad histriónica de DiDonato, que la ubica en un Olimpo donde no hay más de tres o cuatro integrantes.
Es tan convincente DiDonato que parece a punto de levitar en su carácter de mártir católica, con la resignación plasmada en el rostro de manera indeleble, y unas manos temblorosas que apenas sostienen el rosario y un pequeño catecismo. Sin embargo, también posee una faceta rebelde que explota en el encuentro con Isabel; entonces es capaz de soltar tremendas injurias y demostrar que hasta la paciencia de los santos tiene un límite.
En la vida real jamás existió el duelo verbal entre Isabel y María, pero en la obra de Schiller y en el libreto de Giuseppe Bardari es la escena cumbre. Siguiendo los consejos del Conde de Leicester (Matthew Polenzani), Estuardo se muestra inicialmente sumisa ante su prima, pero luego de varias humillaciones termina por calificar a la reina de Inglaterra como bastarda e hija de una prostituta (Ana Bolena).
Para The New York Times, la participación vocal de DiDonato en María Estuardo servirá en el futuro como modelo de técnica, sonido, color, matiz y dicción, todo ello al servicio de la expresividad y la elocuencia. A Elza van den Heever la califica apenas como una “promesa”, mientras que otros destacados críticos aplauden su trabajo, pero advierten que ocasionalmente sus tonos bajos tienden a ser inaudibles (lo que es cierto).
Esta es la primera vez que María Estuardo se monta en el Met; la producción corre a cargo de David McVicar, quien es justamente aclamado con el elenco al final de la función. El canto de Matthew Polenzani es calificado como “entusiasta, fresco e intenso” por NYT, aunque como actor no transmite el debate interno que vive el Conde de Leicester (es el favorito de Isabel y aboga por la vida de María); sobre todo cuando la reina le dice que debe presenciar la decapitación de la escocesa.
El barítono canadiense Joshua Hopkins (Cecil) sí resulta muy convincente como el malvado asesor de Isabel, quien la convence de firmar la pena de muerte de María Estuardo. El bajo británico Matthew Rose luce gran presencia escénica como Talbot, mientras que la mezzosoprano Maria Zifchak (Anna) exuda la bondad que requiere el papel de dama de compañía, además de mostrar sobrados recursos vocales.
Maurizio Benini dirige a la infalible orquesta de la casa, y el coro se escucha monumental, especialmente en la escena tres del segundo acto, cuando los partidarios de María tratan de rebelarse inútilmente. Ella sube al cadalso con determinación porque cree que la espera el cielo.

La diva y compañía
• En las entrevistas del intermedio, Joyce DiDonato comenta que cuando David McVicar le preguntó si quería interpretar a María Estuardo, se tardó dos segundos es responder que sí.
• En el proceso de producción, DiDonato tuvo ensayos por separado para los aspectos actorales y vocales. Observó las actuaciones cinematográficas de Katharine Hepburn y Vanessa Redgrave en el papel de María Estuardo, y en ellas encontró una fuerza y un color distintos que le sirvieron para crear su propia versión operística.
• Tanto el productor (McVicar) como el escenógrafo e iluminador (John Macfarlane) son escoceses. Para que la cuña apriete…
• A Elza van den Heever le pidió el productor que no fuera elegante al caminar… y lo logró. Ella debuta en el Met con esta producción.
• Mauricio Benini es un especialista en bel canto y por eso no dudaron en elegirlo a él para la dirección orquestal de esta ópera.
• Matthew Polenzani ha rebasado ya las doscientas cincuenta presentaciones en el Met.
• A lo largo de su carrera, Joyce DiDonato ha interpretado tanto a Isabel I como a María Estuardo. “Ambas creen firmemente que tienen la razón”, dice la gran artista nacida en Kansas. (F.F.)
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