martes, 25 de septiembre de 2012

Alejandro Fernández: Veinte años de escribir su propia historia

Foto: José Jorge Carreón / Colección Auditorio Nacional

25, 26 y 27 de septiembre, 10 y 11 de noviembre, 2012 / Cinco funciones / 
3 hrs. de duración / Promotor: OCESA, Promotora S.A. de C.V.

Ethel Álvarez
“Los años no pasan en balde”, dice un viejo refrán. Y esta noche los asistentes al concierto, atestiguan que la sabiduría popular tiene mucha razón. Al verlo hoy tan impactante, tan seguro, tan él mismo… tan “Potrillo”, ni más ni menos, ¿quién recuerda a aquel muchacho tímido, extremadamente delgado y aún sin un estilo propio, que inició su carrera en el legendario programa de Raúl Velasco, Siempre en Domingo, a manera de fraternal invitado de su padre? 

Alejandro Fernández inicia un concierto en el que se equilibra la canción con la imagen y un marketing inteligente, ataviado con un espectacular y estilizado traje de charro, que ciertamente no lo usa de manera ortodoxa, sino que le imprime su sello al desprenderse a la menor provocación de moño y chaqueta, sin mencionar los otros afiches que suelen ordenar los cánones de este tipo de vestimenta. 
Hoy, el hijo de Vicente, confirma que los años han pasado y lo hicieron para bien, y que gracias a él y a uno o dos cantantes vernáculos mexicanos más, la música popular de este país sigue teniendo quién dé la cara de manera digna. 
Y como es costumbre desde el inicio de su carrera, a lo largo de este show en el que destacan las luces y el escenario con los colores patrios, Alejandro consigue dar gusto a los jóvenes y a quienes ya no lo son tanto, al incluir en su repertorio melodías clásicas del cancionero popular mexicano, pero también los éxitos que le han permitido forjarse una carrera propia. 
Aunque la mayor parte de las localidades están ocupadas por mujeres, la verdad es que el concierto no se torna una noche de predecibles gritos de sus admiradoras, ni el desfile de un modelo que luce su cabellera, musculatura o peculiar sonrisa… es un concierto y el que canta, lo hace bien. 
No es cosa fácil, pero gracias a un trabajo de 20 años y que hoy conmemora en “su casa”, como él mismo lo afirma, Alejandro consigue que el Cancionero Mexicano no se vea mermado al escuchar en su voz las canciones de siempre. 
Por ello y miles de presentes lo pueden testimoniar, en ningún momento de este romántico encuentro se añora o echa de menos a los “grandes” de nuestra canción. 
Así, resulta renovador e impactante escuchar al Potrillo entonar temas como “No”, que hiciera popular el recordado Carlos Lico; “El Rey, canción que es casi un himno y que su padre la canta como nadie; así como “Serenata Huasteca”, acuñada por el papá de los pollitos, Don Pedro Infante, o “La Mentira”, del queridísimo agrónomo, Álvaro Carrillo. 
¡Qué importa que hoy se le olvide una que otra letra!, ¡qué importa que bailando no sea exactamente un virtuoso!... lo que importa es presenciar cómo transmite su carisma, tanto a su público como a sus músicos, casi una decena, coros y un mariachi de esos que sólo se ven cuando hay fiesta: de 11 elementos y el mismo número de afinadas voces. 

Foto: José Jorge Carreón / Colección Auditorio Nacional

Ahí está para quien tuviera duda. Él es el Potrillo, Alejandro Fernández, digno heredero de tantos y tantos grandes, quien esta noche en la ciudad de México ha confirmado que sus éxitos “Si tú no vuelves”, “Te voy a perder”, “Loco”, “Mátalas”, “Nube viajera” y “Abrázame”, pieza acompañada por un excepcional solo de trompeta del reconocido Isidro Martínez, son canciones que ya forman parte del acervo preferido de un país ávido de buenos cancioneros. 

Un charro con estrella 
Alejandro Fernández es un artista que, literalmente, nació con estrella. Y que a 20 años de su aparición en el firmamento artístico, puede jactarse de brillar con luz propia. Ya nadie lo duda, se ha hecho de un lugar indiscutible en el panorama de la canción popular mexicana. Es cierto que a su ilustre padre le debe el apellido, el amor por la música ranchera, su ejemplo… pero el talento, la voz, el esfuerzo, la disciplina y el sentimiento, son sólo de Alejandro. 
Oficialmente se lanzó como artista el 30 de marzo de 1991 con el álbum Alejandro Fernández con el que realizó una exitosa gira de conciertos por ciudades de México y Estados Unidos. De manera imparable y contundente, se mantuvo así hasta 1995 –lanzando casi un disco por año- y, para entonces, los reconocimientos no se habían hecho esperar: récords de ventas, semanas enteras en primer lugar de popularidad y la aceptación total de la música mexicana en las estaciones que sólo programaban el género balada-pop. 
En 1997, lanzó el disco Me estoy enamorando, producido por Emilio Estefan, con el cual incursionó en las baladas románticas y el pop, sin desprenderse de su esencia mexicana. Con probado éxito, protagonizó en cine la película Zapata, el sueño de un héroe (2004), al lado de la cantante Lucero y bajo la dirección de Alfonso Arau. 
Ha hecho innumerables duetos con artistas de la talla de Gloria Estefan, Marco Antonio Solís, Joan Sebastian, Diego “El Cigala”, Beyoncé y Franco de Vita, por mencionar sólo algunos. 
Premios y reconocimientos como el Grammy Latino, Billboard, Lo Nuestro, Oye! Y el Cadena Dial España realzan su carrera que, también incluye, antorchas de Plata y Oro, y la Gaviota de Plata, otorgadas por el público chileno en el Festival de Viña del Mar. 
El 2 diciembre de 2005, la ciudad de Los Ángeles le dio el honor de una estrella en el legendario paseo de la Fama de Hollywood, en Hollywood Boulevard, la cual se encuentra, justo al lado de la de su padre. 
En abril de 2008 fue nombrado primer Embajador Turístico de Jalisco por el gobierno del estado. Finalmente, como él mismo lo expresó en esta serie de conciertos, “esto apenas comienza”. (E.A.)



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