jueves, 16 de agosto de 2012

Rod Stewart: Hay rock star y pambolero para rato

Foto: Fernando Aceves / Colección Auditorio Nacional

The Hits / 16 y 17 de agosto, 2012 / Dos funciones / 1:30 horas de duración /
 Promotor: Ocesa Promotora S.A. de C.V.

Ethel Alvarez
Hay pocos artistas, temas, filosofías, modas, incluso movimientos sociales, susceptibles de atraer lo mismo a personas de 15 que de 30, 40 ó 60 años… los gustos cambian, dicen los que creen saber. 
Sin embargo, como en buena parte del mundo, esta noche en la Ciudad de México resultaría imposible caracterizar por edades a la fanaticada que ha seguido al cantante escocés Rod Stewart, hasta el Auditorio Nacional: lo mismo han llegado quienes lo escucharon con The Faces en los 60´s, hasta aquellos que apenas lo conocieron hace un par de años a través de sus gustados The Great American Songbook
Aún antes de iniciar el concierto, la primera nota de buen gusto y que impregna de un cierto ánimo sensual al escenario, es la de un atractivo telón de color rojo intenso, mismo que recuerda aquel viejo ambiente que se respiraba en esos teatros colosales que hoy no vemos más. 
Se corre el telón y el primer encuentro que los asistentes tienen con Rod, es a través de la proyección de un video que en buena medida adelanta lo que será el espíritu de este encuentro: un espectáculo completo, integral, incluso atemporal, que rebasa por mucho la definición estricta de un concierto de rock.
Él, el eterno hombre delgado de gran nariz y clásicas mangas cortas en su traje, acompaña con su ronca voz, a una cabellera que, sin duda, ya es ícono de la historia musical inglesa de los últimos 50 años. Ellos: diez músicos, tres coristas y su staff, demuestran que a la hora de montar un espectáculo de primera, no es necesario, ni ser estrafalarios para sonar rockeros, ni ser muchos para sonar como una gran banda. 
¿Qué “pero” ponerle esta noche a las versiones de “Downtown Train”, “You’re in my Heart”, “Young Turks”, o “Have I Told You Lately”? ¿Cómo no reconocerle a este gran intérprete, hoy vestido de colores rosas, amarillos, blancos y negros, distinguido arquetipo del sibarita, seductor y bohemio, que en la interpretación que esta noche ha realizado de “Hot legs”, se nota que hay cantante y pambolero para rato?
El show corre bien. Sobre el escenario se aprecian imágenes del Stewart de siempre, desde esa que es portada de la revista Rolling Stone, hasta otras menos conocidas pero que exhiben la esencia del rockero de siempre; también, él y su equipo ofrecen agradables danzas que, sin llegar a ser coreografías, resultan muy apropiadas para mover los pies mientras se escucha la canción favorita. 
Cercano a los 70 años de edad, se da gusto propinándole patadas a balones que son eufóricamente recibidos por esos nuevos amigos que se ha conseguido esta noche, y que junto con él festejan y evidencian, con sus playeras verdes y blancas, su simpatía por el equipo de sus amores, el Glasgow Celtic.

Foto: Fernando Aceves / Colección Auditorio Nacional

Es la gira The Hits y este grande se expresa mejor que siempre, conservando el ímpetu de cuando emergió en The Faces y agregando esa sensibilidad que le permite ser romántico cuando se lo propone…. Es la Ciudad de México, ese lugar que a veces peca de buen anfitrión con las estrellas, pero que con este gigante de la música es justo en su reconocimiento y complicidad…es el Auditorio… es Rod Stewart…es la juventud que se lleva en el corazón.

El futbol, otra de sus “Faces” 
Roderick David Stewart nació el 10 de enero de 1945, en Highgate, Londres. En su juventud, y alentado por su padre, cumplió el sueño de su infancia de ser jugador profesional de soccer (tuvo un paso fugaz por el Brentford Football Club y es fanático del club Celtic de Glasgow y de la selección de Escocia), pero abandonó su actividad como atleta al ver que no llegaban contratos profesionales. Tan pronto descubrió su rasposo rango vocal, decidió hacer realidad su “plan B”: canalizar todo su empeño en la música y se dedicó a recorrer Europa con una guitarra. 
En St. Tropez, Francia, fue arrestado por vago y el cónsul británico le hizo regresar a Inglaterra. En 1962 se integró al grupo de Wizz Jones para luego deambular por otras bandas: Jimmy Powell & The Five Dimensions, Hoochie Coochie Men, Soul Agents, Steampacket, Shotgun Express y Jeff Beck Group, hasta llegar a The Faces, junto a Ron Wood, de The Rolling Stones (1969-1974).
En 1970 arranca su carrera como solista que tiene su punto climático con el lanzamiento de su tercer álbum Every picture tells a story (1971), ya que el single "Maggie May" y el LP simultáneamente son número uno en Estados Unidos y el Reino Unido. 
En 1975, Rod decide trasladar su residencia a Estados Unidos ante los problemas que tiene con los impuestos de su país. En una fiesta conoce a la "Chica Bond" Britt Ekland, con la que convivirá durante algún tiempo. 
The Faces se habían caído en pedazos durante ese tiempo tras el éxito de Rod como solista. Esto, aunado a la oferta de Ron Wood para unirse a The Rolling Stones hizo que la banda se separara, y aunque hubo colaboraciones entre los miembros de The Faces en sus discos en solitario no se volvieron a unir hasta más adelante y por una noble causa. 
Durante las décadas de los 70 y 80, los temas de Rod son hits en las listas de popularidad. Sea en el rock, en la balada o música de las grandes bandas, el británico tiene un sitio propio como auténtica leyenda viviente en el Salón de la Fama del Rock & Roll. (E.A.)



Programa
Love train / Tonight’s the night / Having a party / Some guys have all the luck / Rhythm of my heart / Young Turks / Forever young / Downtown train / Have I Told You Lately / The First Cut is the Deepest / I don’t want to talk about it / Rainy night in Georgia / Sweet Little rock’n roller / Proud Mary / You’re in my heart / Hoy legs / Maggie May / Sailing / Da Ya Think I’m Sexy?



Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
Se ha producido un error en este gadget.