martes, 24 de abril de 2012

A Love Electric / Cyro Baptista: Hay buen jazz (y rock) esta noche

Foto: Fernando Aceves / Colección Auditorio Nacional


Concierta Independencia / 24 de abril, 2012 / Función única / 
1:45 hrs. de duración / Promotor: FUAAN Financiera S.N.C. 

David Cortés
Cyro Baptista se cuelga un lavadero de aluminio y lo percute con dedales metálicos; toma un altavoz y farfulla algo ininteligible; se lleva a la boca diferentes silbatos y juguetes y con cada uno de ellos hace ruidos que, al encadenarse, generan una música sui generis. Aunado a sus “soniditos”, como los describe una señora a mi lado, efectúa movimientos que provocan hilaridad, una risa nerviosa que se troca en asombro al verlo dirigir, a la manera de John Zorn, al combo A Love Electric. 
Sí, el percusionista brasileño podría ser el protagonista de la noche, pero también sabe del arte del repliegue y del acompañamiento (ha colaborado con Paul Simon, Laurie Anderson, Sting y Nana Vasconcelos, por mencionar a algunos). Hoy explota aquellos instantes en los cuales se le concede la voz solista, pero también se integra sin reservas al grupo comandado por el guitarrista Todd Clouser e integrado por Hernán Hecht, batería; Aarón Cruz, bajo; Mark Aanderud, teclados; y Brian Allen, trombón. 
Clouser presenta el disco 20th Century Folk Selections, una colección de versiones a ritmo de jazz a canciones de Nirvana, The Velvet Underground, Pearl Jam y Buddy Holly, entre otros. 
El guitarrista estadounidense llegó a Baja California en 2007 y eligió ese estado como centro de operaciones. Allí se concentra en su instrumento para componer temas propios y arreglar, a ritmo de jazz, esas canciones que en su mayoría nacieron en el seno del rock. Esa mezcla es la que le ha valido elogios como el de High Plains Reader: “Él abraza la complejidad del jazz con la crudeza, el poder sonoro de la guitarra eléctrica y la potencia del rock and roll”. 
Desde el inicio, A Love Electric apuesta por la fusión; la apertura es con una composición exquisita que va desmadejándose poco a poco, hasta alcanzar una fuerza concentrada en donde los solos son escasos. En vez de ello, se propician las conversaciones entre los diferentes instrumentistas, quienes se regodean lo mismo por los territorios del tango o el funk, que intercalan líneas con inflexiones balcánicas. 
Generalmente, las versiones son irreconocibles. Allí está la carcasa, el esqueleto y éste es llenado por los seis músicos libremente, aunque el acento se da en esa vena de la fusión instaurada por Miles Davis, en el álbum Bitches Brew, y en la cual estos seis se desenvuelven con una alegría contagiosa. Sí, todo tiene un aroma decididamente jazzístico, pero no escapa a la influencia del rock. 
Y así transcurre el tiempo, abrazados por una música que se desarrolla orgánicamente y que se sabe alimentada por músicos de buen nivel que hoy han dejado a un lado sus egos para concentrarse en brindar una apasionante sesión. 

Foto: Fernando Aceves / Colección Auditorio Nacional

El encore llega, pero como sucede cuando la magia aparece, apenas sirve para paliar un poco el abandono de esa dama llamada Euterpe, la diosa de la música, misma que hoy ha sido tratada generosamente por A Love Electric, para beneplácito de los asistentes. 

Programa 
This Means Love / Curtis / Bird Boy / A Tune For Harms / Done / War Pigs / Little Boxes / Olivia / Annarie / Gratitude / Forro For All: Take it Easy My Brother Charlie.



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