Bienvenido


El AUDITORIO NACIONAL es más que un centro de espectáculos, es un recinto plural e incluyente, abierto a las más diversas manifestaciones artísticas y culturales, y con una amplia agenda de actividades. En esta BITÁCORA podrás conocer los sucesos que han escrito la historia de este espacio que ya es emblema de la sociedad mexicana. Si deseas adentrarte en los acontecimientos que le han dado distinción al AUDITORIO NACIONAL, da clic en las pestañas inferiores.

viernes, marzo 30, 2012

Pepe Arévalo y sus Mulatos: ¡Perdónenla!

Foto: Fernando Aceves / Colección Auditorio Nacional

Noches de Salón Lunario / 30 de marzo, 2012 / Función única / 
3:00 hrs. de duración / Promotor: FUAAN Financiera S.N.C. 


Fernando Figueroa
El hombre de bigote espeso —que toca el piano con naturalidad y sabrosura— tiene 75 años sobre la faz de la Tierra y más de medio siglo de carrera artística. Es el mismo que tocó ocho veces ante los reyes de Marruecos, Hasan II y Mohamed VI, a quienes les gustaba celebrar fin de año escuchando son montuno, rumba cubana y danzón, los platos fuertes de Pepe Arévalo y sus Mulatos. 
El arte de este músico capitalino también ha sido apreciado directamente en Estados Unidos, Holanda, Bélgica, España, Alemania, Luxemburgo, Irlanda y Reino Unido, entre muchos otros países. 
Discípulo de Rubén González y Enrique Jorrín, Pepe Arévalo fue pianista de Daniel Santos y Toña La Negra durante tres y nueve años, respectivamente. También fue uno de los artífices del movimiento La Rumba es Cultura, en los años setenta, que básicamente consistía en reuniones de intelectuales en el Bar León, a unos pasos de la Catedral Metropolitana, quienes bailaban, bebían y discutían con esa música de fondo. 
Pepe Arévalo, Froylán López Narváez y Francisco Cataneo eran los principales mosqueteros de aquella aventura, aunque por el Bar León también pasaron decenas de pintores, políticos, escritores y periodistas que anteriormente sólo hablaba de música clásica y rock. 
Aquella época quedó atrás y Pepe Arévalo siguió su camino con presentaciones en centros nocturnos de su propiedad, giras nacionales e internacionales, y apariciones en películas de ficheras o cómicas, como La risa en vacaciones
Su vigencia se comprueba con un simple vistazo a la pista de baile del Lunario, donde conviven personas de todos los rumbos de la ciudad de México y del interior de la República, tal como se comprueba a la hora de los saludos por parte los cantantes, quienes musicalmente son arropados por violines, metales, batería, percusiones, flauta y bajo: un combo que expresa el singular estilo de Pepe Arévalo, quien ya tiene un nombre en la historia universal de la música y sigue tan campante. 
El repertorio clásico de esta agrupación va de “Pedro Navajas” a “La pollera colorá”, pero sin lugar a dudas su himno principal es “Falsaria”, que aquí la gente pide con gritos de “Oye Salomé”, y que luego baila mientras musita: Conque te vendes, ¡eh!, / noticia grata. / No por eso te odio ni te desprecio, / espero que pongas más barata / porque algún día, bajarás de precio. Y, entonces, sí, el célebre estribillo: Oye Salomé, / perdónala, perdónala. 

Foto: Fernando Aceves / Colección Auditorio Nacional

De pronto, el Salón Lunario parece transformarse en el antiguo Bar León porque en la pista hay uno que otro intelectual de la vieja guardia, bailando tal vez con la secretaria o con el segundo frente, pues en ellos abundan las canas y, en ellas, destaca la lozanía. 
Abrió la noche el grupo Néctar Café, integrado por jóvenes virtuosos que surgieron de la Escuela Nacional de Música y que también padecen el incurable virus de la música afroantillana. 

Programa 
Néctar Café: Qué manera de quererte / Duce María / Cómo cachondear / Ganas / La negra Tomasa / Papaupa / Chan chan 
Pepe Arévalo y sus Mulatos: La vela / La pollera colorá / María Candela / Falsaria / Que nadie sepa mi sufrir / Qué bello / Caballo viejo / Urge / El hombre que yo amo / El bodeguero / Pedro Navajas / Son de la loma / El manicero / Idilio.