sábado, 17 de diciembre de 2011

Fernando Delgadillo: Cuando los amigos se encuentran

Foto: Fernando Aceves / Colección Auditorio Nacional


17 de diciembre, 2011 / Función única / 
3:05 hrs. de duración / Promotor: Fernando Vargas Mancilla 



Rosalinda Palomeque
Le piden, le gritan, le suplican; son viejos desconocidos que le hablan de tú y le tratan con el respeto que enmarca la sólida amistad. El hombre en el escenario sonríe, tiene una guitarra entre los brazos, contesta con ironía, pero poco a poco cede y va cantando y contando las historias que han animado su vida en el último cuarto de siglo. 

A ese enorme grupo de extraños, Fernando Delgadillo los llama “hermanos”. Como si formaran parte de una cofradía, comparte con ellos reflexiones acerca de un mundo sin evolución, imágenes de sueños por cumplir, ecos de la violencia cotidiana y amores que ya no están. 
Delgadillo es un contador de historias nato que convierte los recuerdos en anécdotas. A cada canción antecede un largo y detallado monólogo que, a veces, es interrumpido por gritos desaforados que piden un éxito diferente; las respuestas rayan en el sarcasmo y aparece la risa inmediata. Hace lo que quiere y complace paulatinamente. Rinde culto a lo que él llama “el momento del cantautorismo”, pero cuando la presión es mucha, apacigua a los fans con una broma: “No voy a olvidar esas bonitas melodías que a todos hacen venir”. 
Al cuarentón de anteojos y figura delgada le acompañan decenas de gargantas dispuestas a revivir experiencias de amores infantiles y personajes invisibles. Así llegan “Evoluciones”, “Julieta”, “Entre pairos y derivas”, “Desfile de antifaces” y “Ensayo de una boca”. Dos hombres orquesta ―Juan Duarte y Yuri Nilo― ayudan a reproducir las visualizaciones de lo cotidiano, tomando como instrumento base un bajo el primero y una guitarra el segundo, pero alternando también percusiones y metales. 

Foto: Fernando Aceves / Colección Auditorio Nacional

Imposible no remitirse a un ambiente universitario con las notas suaves, acompasadas, de una guitarra que convierte a Delgadillo en un juglar moderno; los asistentes, aunque jóvenes aún, ya dejaron atrás la etapa de los cuadernos y los exámenes. El de esta noche es un largo encuentro con un público que disfruta por igual conocidas crónicas urbanas como “Amor de voceador” ―guiño a Chava Flores, maestro del género― que un tema recién escrito sobre la violencia en el país. 
Delgadillo cierra así un ciclo de veinticinco años de historias, un abrazo musical a los fieles seguidores que crecieron con el trovador independiente y ahora lo presentan como un viejo amigo. 



Programa 
Llueve / Retocador de calles / Luna en lunes / Ensayo de una boca / Conclusiones en rag / Primavera / Verano / Metamorfosis / Jardín de invierno / Puede que pueda / La bañera / Casa sin puertas /Con cierto aire a ti /Julieta / Amor de voceador / Insomnio / Entre pairos y derivas / Despedida / Desfile de antifaces / Hoy ten miedo de mí/ Hoy hace un buen día / Canción romántica / A tu vuelta / Ay, amor / La isla / Trino / Momentos pendientes / Bajo tu pisada / El abordaje / Tu prisa / Quizás / De los amores peregrinos.



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