sábado, 27 de agosto de 2011

Héctor Ortiz & The Classics: Más allá de la disco

Foto: Fernando Aceves / Colección Auditorio Nacional

Tributo a Bee Gees / 27 de agosto, 2011 / Función única /
1:40 hrs. de duración / Promotor: Héctor Eduardo Ortiz Escoto

David Cortés
¿Cuál es el periodo más brillante en la vida artística de los hermanos Gibb, mejor conocidos como Bee Gees? Las opiniones están divididas; unos prefieren los años sesenta, perlados por canciones pop de corte romántico y suntuosas orquestaciones; otros, los más, la etapa de la música disco, aquella “de platino”, dice el cantante Héctor Ortiz, donde por la música de películas como Saturday Night Fever y Grease los compositores británicos se volvieron megaestrellas.


Esta noche Héctor Ortiz & The Classics buscan un balance entre estas dos etapas. Para ello el sexteto recurre a las canciones más exitosas del trío, todas cargadas de recuerdos y no exenta de vivencias propias, como lo hace notar el propio Ortiz, quien antes de cada canción ofrece una rápida evocación del momento en que fueron escritas o de la primera vez que él las escuchó.
Igual que él, muchos de los presentes hacen continuos flashbacks: hay quienes prefieren el amor, la calidez y el romanticismo; otros se inclinan por las melodías más dinámicas, esas que popularizaran cantantes como Yvonne Elliman, Frankie Vallie o el menor de los Gibb, Andy. Pero el talento de los compositores unifica a la audiencia; resulta inevitable no abrazar la totalidad de la obra de los hermanos.
Lejos de tratar de personificar al trío de cantantes, Ortiz & The Classics llevan a cabo un acertado tributo. En su voz, o en la de sus acompañantes, cada una de las canciones se escucha como un acto de amor y devoción; las armonías vocales se recogen casi a la perfección y el grupo acomete el desafío con más que profesionalismo. El gozo, la alegría, se transmiten sin cortapisas. Por supuesto, abundan la entrega y las buenas hechuras (nada de lucimiento, apenas los solos requeridos, el protagonismo dejado íntegramente a las canciones), pero van más allá porque cuando es necesario, Ortiz recupera sus dotes de showman —reconocidos desde que formaba parte en los años setenta del grupo Zig Zag— y conduce al público por tres décadas de música.

Foto: Fernando Aceves / Colección Auditorio Nacional

El encore cierra el círculo y si el comienzo fue explosivo, el cierre no se queda atrás. Sí, hubo algunos temas pendientes, de acuerdo con algunos fans expertos; pero el final deja satisfecha a una mayoría que abandona el Lunario tarareando sus canciones preferidas en un acto colectivo que no parece tanto una despedida, sino un reencuentro con un grupo que dejó inscrito un sonido particular en la historia de la música popular.

Programa
Tragedy / To Love Somebody / Cherry Red / I’ve Gotta Get a Message to You / I.O.I.O. / Melody Fair / Words / Night Fever / More Than a Woman / Run to Me / How Can You Mend a Broken Heart / I Just Want to Be Your Everything / If I Can’t Have You / I Started a Joke / Love So Right / You Should Be Dancing / My World / Grease / How Deep Is Your Love / Stayin’ Alive.
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