miércoles, 3 de agosto de 2011

Big Band Jazz de México: El jazz de la esperanza


Foto: Fernando Aceves / Colección: Auditorio Nacional



Temporada 2011 / 3, 10, 17, 24 y 31 de agosto, 2011 / 5 funciones /
2:10 hrs. de duración / Promotor: Ernesto Ramos y FUAAN Financiera S.N.C.


Alejandro González Castillo
Desde hace ocho años la Big Band Jazz de México se presenta puntualmente en el Lunario y ha protagonizado exitosas temporadas de conciertos, tal como lo señala Ernesto Ramos orgullosamente entre aplausos para señalar con un guiño “y se dice fácil”.

El periodista Antonio Malacara luce optimista durante su aparición en Resiliencia por una nota, el documental de la Big Band Jazz de México que se proyecta antes de la aparición del ensamble —“México es uno de los pocos países latinoamericanos donde puedes vivir del jazz”, argumenta— y esa actitud fervorosa es la que consigue que las notas de esta noche suenen a más que esperanza.

Acompañada de la voz de Fela Domínguez, la de por sí sorprendente sección de metales parece tomar nuevos bríos ante las rimas de “Bésame mucho” y “Te extraño” que la joven cantante interpreta. El público, por su parte, luce extasiado ante los barrocos quiebres vocales de Domínguez, quien ataviada con un entallado vestido blanco reta a los saxofonistas a batirse en un duelo de miradas donde el único triunfador resulta ser el espectador anónimo que sonríe gustoso; aquel que brinda perdido entre la oscuridad.
Por fortuna, la música que el cuerpo de ejecutantes dispara no sólo se anuncia ideal para hundirse en reflexiones propias del temario amoroso; también hay lugar para la aspereza del frenesí. Una muestra de ello es “Spain”, original de Chick Corea y dedicada sentidamente a Eugenio Toussaint, por su “inmenso legado de música y cariño”.

Foto: Fernando Aceves / Colección: Auditorio Nacional

“Ni antes ni después”, advierte la cantante tras convertir el bolero “Di que no es verdad” en una especie de cha cha chá romántico; sin embargo, su cambio de atuendo dice lo contrario: la segunda parte del show ha arrancado con la célebre composición de Armando Manzanero y con un nuevo ímpetu en el cuerpo de Ramos, el cual simula cargar un saxofón, tomar las baquetas del baterista y hasta digitar el teclado de Daniel Wong, quien se permite crear atmósferas en su sintetizador con la misma soltura que repasa las escalas más complejas en el piano.
Durante doce años de historia, la Big Band Jazz de México ha engalanado el repertorio de artistas como el ya mencionado Manzanero, además de Aída y Carlos Cuevas, Chico O´Farril y Miguel Ríos, entre otros, ganándose así el respeto del público con la guía de Roberto Cervantes —“el fundador de la odisea”, como el propio director musical lo describe. Aunque no todo en la banda ha sido recrear cancioneros prestados; “Puerta al sol” y “Late Tonight” fueron escritas por Juan Antonio Ramos y Gabriel Solares, respectivamente; temas que hoy son presentados para medir los alcances de un combo de ejecutantes que no teme recurrir al sabor del trópico —ricos y extensos son los solos del percusionista— para que, poco a poco, las mesas comiencen a estorbarle a un público que va levantándose a bailar.
La declaración de Malacara puede ser vista como optimista en exceso, pero lo escuchado esta noche en el Lunario ha sido un disfrutable recordatorio de que el jazz nos hace sentir vivos.
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