sábado, 14 de mayo de 2011

La Valquiria: Electricidad permanente

Transmisión en vivo desde el Met de Nueva York / 14 de mayo, 2011 /
5:20 hrs. de duración / Función única / Promotor: FUAAN Financiera S.N.C.
Fernando Figueroa
Plácido Domingo no está hoy en el escenario sino como conductor en la transmisión vía satélite desde el Met de Nueva York. Dice que no hay mejor forma para cerrar la temporada 2010-2011 que con La Valquiria, segunda de cuatro óperas de El anillo de los nibelungos. Minutos antes, Sergio Vela había comentado en la plática introductoria, en el Lunario, que la tetralogía de Richard Wagner es una de las mayores creaciones artísticas en la historia de la humanidad.


Ambas afirmaciones son ciertas y el público que asiste al Auditorio Nacional puede comprobarlo con la nueva producción de Robert Lepage, que resulta no sólo monumental sino también conmovedora gracias al maridaje del arte y la tecnología. Casi podría incluirse en el elenco a la máquina hidráulica con 24 vigas que, según las necesidades, se transforma el bosque por donde vaga Sigmundo, el piso y las paredes de distintas moradas, un peñasco nevado, una enorme pira donde yace inerme la degradada Brunilda, e incluso —con un poco de imaginación por parte del espectador— en equinos donde cabalgan ocho valquirias.
La orquesta es otro protagonista, mucho más entrañable, que realiza su función tradicional y además hace las veces de coro que comenta la acción con leitmotivs que remiten en automático a personajes o sitios específicos. Destacan los metales, especie de alter ego de Richard Wagner, quien fue capaz de crear nuevos instrumentos de esa sección para expresar el carácter épico de sus obras.
Inspirado en antiguas leyendas nórdicas, Wagner creó un cosmos en el que conviven seres humanos y divinidades. El dios Wotan (Bryn Terfel, barítono bajo), es el padre de nueve Valquirias, incluyendo a la primogénita y favorita Brunilda (Deborah Voigt, soprano); ellas son guerreras que recogen las almas de los hombres que mueren en batalla, para trasladarlas al cielo o Valhalla.
En sus andanzas terrenales, Wotan se relacionó con una mujer de carne y hueso y procrearon a los gemelos Signilda (Eva-Maria Westbroek, soprano) y Sigmundo (Jonas Kaufmann, tenor), quienes fueron separados por el destino de manera violenta.
Cuando los hermanos se reencuentran, surge el amor a primera vista, pero Sigmundo debe enfrentar en duelo a Hunding (Hans-Peter König, bajo), quien años atrás obligó a Siglinda a casarse con él por la fuerza. Wotan pide a Brunilda que ayude a Sigmundo, pero luego cambia de parecer forzado por Fricka (Stephanie Blythe, mezzo soprano), diosa del matrimonio. Brunilda desobedece a su padre y él la castiga retirándole su afecto y confianza.
No sólo la relación amorosa entre los gemelos genera una carga de electricidad permanente, también es inquietante el trato de Wotan con Brunilda, pues rebasa los límites del amor filial y entra sutilmente en terrenos incestuosos, aunque en este caso de manera sublimada. La producción ha sido cuidadosa en todos los detalles, al grado de que los intérpretes de Sigmundo y Signilda sí tienen cierto parecido físico que ayuda a la verosimilitud de la historia.
Teóricamente, Deborah Voigt es la estrella del montaje, pero el gran protagonista resulta Bryn Terfel, quien posee estupenda voz, presencia escénica y carisma arrollador. En uno de los intermedios, Voigt le confesó a Domingo que el papel de Brunilda es el reto más difícil que ha enfrentado en su carrera, tanto por las dificultades técnicas que plantea como por el hecho de alternar con alguien que atrae tan poderosamente la atención del público. Debe aclararse que la soprano estadounidense cumple de manera sobresaliente con su trabajo, pero en esta ocasión tiene a su lado a un monstruo que parece haber nacido para convertirse en Wotan.
Stephanie Blythe, Jonas Kaufmann, Eva Maria Westbroek y Hans-Peter König lucen estupendos, pero también sufren las consecuencias del eclipse que provoca la gran actuación de Terfel.

Levine y Lepage
* En uno de los intermedios se proyectó un fragmento del documental James Levin. America’s Maestro; él celebra 40 años de trabajar en el Met, donde ha estado al frente de la orquesta en 2,248 ocasiones, cifra récord en ese recinto.
* Levine también dirigió El oro del Rhin, ópera con la cual se inauguró la temporada 2010-2011. Para completar la tetralogía wagneriana, el Met transmitirá en vivo Sigfrido (noviembre 5 de 2011) y El ocaso de los dioses (febrero 11 de 2012).
* Algunos estudiosos consideran que la saga de El anillo de los nibelungos no está compuesta por cuatro óperas sino que es una trilogía con prólogo.
* Wagner solía escribir sus propios libretos, y la tetralogía no fue la excepción.
* En una entrevista con el diario El País, el productor Robert Lepage declaró: “Las nuevas tecnologías deben servir para encontrar nuevas palabras, un nuevo vocabulario, nuevos colores, nuevas formas con las que renovar las propuestas, de manera que se pueda hablar de una manera diferente, entrar en un personaje de una manera distinta. No hay que huir de las nuevas tecnologías porque nos aportan nuevas herramientas, y son esas herramientas las que nos permiten encontrar nuevas formas de poesía”. Tales palabras son una buena explicación para entender lo que hasta ahora ha logrado Lepage en El oro del Rhin y La Valquiria. (F.F.)

Elenco
Bryn Terfel: Wotan
Wendy Bryn Harmer: Freia
Stephanie Blythe: Fricka
Patricia Bardon: Erda
Richard Croft: Loge
James Levine: Director musical
Robert Lepage: Director de escena

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