martes, 30 de noviembre de 2010

Alondra de la Parra y la Orquesta Filarmónica de las Américas: Historietas de éxito, danzón y arrabal

 
Foto: Fernando Aceves / Colección Auditorio Nacional



Mi alma mexicana, Gira Revolución 2010 / 30 de noviembre, 2010 / Función única / 
2:35 horas de duración / Promotor: Conaculta


Fernando Figueroa
La vida de Alondra de la Parra pudo ser el tema de una historieta escrita por su abuela, Yolanda Vargas Dulché, para la revista Lágrimas, risas y amor. Tomó clases de piano desde que tenía siete años, y de violonchelo a partir de los trece. Al llegar a la mayoría de edad, viajó a Nueva York y cursó una licenciatura en piano y luego una maestría en dirección de orquesta. También se daba tiempo para colarse a los ensayos de prestigiadas agrupaciones musicales y acomodaba sillas o jalaba cables con tal de estar cerca del mundo al que quería ingresar. Apenas con 23 años cumplidos, aglutinó apoyos de todo tipo para fundar la Orquesta Filarmónica de las Américas, con sede en la Gran Manzana.

Ella misma cuenta al público del Auditorio: “No cabe duda de que la vida se da en círculos; el 30 de noviembre de 2004, estos maravillosos músicos y yo dimos nuestro primer concierto, en Nueva York. En aquel entonces no nos imaginábamos que, exactamente seis años después, estaríamos con ustedes en este lugar espléndido, a punto de ofrecerles la primera obra que tocamos en aquella ocasión: Danzón número 2, de Arturo Márquez”.
De la Parra maneja la batuta y el micrófono con igual soltura; antes de cada pieza ofrece una breve explicación de la misma y después toma con destreza el timón de un barco con 70 tripulantes y casi diez mil pasajeros extasiados con la experiencia. Alumna distinguida de Kenneth Kiesler, sabe que su expresión corporal debe transmitir el contenido de los sonidos, imaginando un mundo en el que priva el silencio; no un ballet ilustrativo de la música sino, por el contrario, un conjunto de movimientos armónicos que anticipan la forma como surgirá la composición.
Cuando era niña, creía que “el director no hacía nada”, pero ahora sabe que la nave está en sus manos y la conduce con pasión y entrega. El concierto es parte de la Gira Revolución 2010, gracias a la cual ha pisado recintos en diversas ciudades de la República, promoviendo el álbum Mi alma mexicana (Sony). De ese material surge la columna vertebral del programa, con temas muy conocidos, novedades y joyas antiguas poco difundidas.
Al Huapango lo define como el segundo himno nacional, pero le agrega una singular anécdota: “El compositor Darius Milhaud decía que, si en medio del invierno parisino quería que saliera el sol dentro de su departamento, entonces ponía un disco con esta obra de Moncayo y resolvía el problema”.
Acerca de Leyenda de Miliano, de Arturo Márquez, advierte al público que la frase “Tierra y libertad” casi puede escucharse a través de las cuerdas, lo mismo que los lamentos fantasmales de las maderas por el héroe asesinado y el llanto de las cigarras que, según cuenta la leyenda, aún evocan su partida cada abril. La pieza emociona a la concurrencia, que aplaude rabiosamente a los músicos y al compositor presente.
Federico Ibarra también es ovacionado luego de su Sinfonía No. 2: Las antesalas del sueño, que De la Parra define como “obra introspectiva” en cuya partitura el autor escribió, a manera de epígrafe, este verso de Xavier Villaurrutia: Un ruido sordo / azul y numeroso / preso en el caracol / de mi oreja dormida. Eugenio Toussaint no sólo aporta el segundo movimiento de su Concierto para piano improvisado y orquesta, sino también su destreza en el teclado.

Foto: Fernando Aceves / Colección Auditorio Nacional
Tres invitados, con participación fuera de programa, provienen del mundo pop. Natalia Lafourcade ofrece una versión libre, con tintes de cha cha cha, de “Amanecí en tus brazos” (José Alfredo Jiménez); Mane de la Parra, hermano de la directora, aborda “Adoro” (Armando Manzanero) con ritmo tropical, y Aleks Syntek nada como pez en el agua interpretando sus “Historias de danzón y de arrabal”, que suena de grandes ligas con la filarmónica.
Sobre las olas (Juventino Rosas) es el encore con el que Alondra de la Parra desprende el último jirón de su alma mexicana.

El vuelo de Alondra
* Recibió mención honorífica tras estudiar licenciatura en piano y maestría en dirección de orquesta, en la Manhattan School of Music.
* En México ha dirigido a la Orquesta Sinfónica Nacional y a las orquestas de Aguascalientes, Jalisco, Sinaloa y Xalapa, entre otras. Fuera del país, ha sido invitada por las sinfónicas de Dallas, Houston, San Francisco, San Antonio, Buenos Aires y Montevideo.
* La revista Symphony la incluyó en su lista anual de “Seis jóvenes artistas en ascenso” y The New York Times le dedicó un amplio reportaje en su edición dominical.
* Es la integrante más joven del Consejo de los Latin Grammy; estuvo al frente de la orquesta en los homenajes de ese premio a Gloria Estefan (2008) y Plácido Domingo (2010).
* Dos meses después de su lanzamiento, el álbum Mi alma mexicana obtuvo disco de oro por ventas dentro de México. (F.F.)

Programa
Melodía para violín y orquesta, Opus 1 (Gustavo Campa) / Leyenda de Miliano (Arturo Márquez) / Concierto para piano improvisado y orquesta: II Largo (Eugenio Toussaint) / Sinfonía No. 2. Las antesalas del sueño (Federico Ibarra) / Huapango (José Pablo Moncayo) / Danzón No. 2 (Arturo Márquez) / Intermezzo de Atzimba (Ricardo Castro) / Imágenes (Candelario Huízar) / Con Natalia Lafourcade: Amanecí en tus brazos / Con Mane de la Parra: Adoro / Con Aleks Syntek: Historias de danzón y de arrabal / Sobre las olas (Juventino Rosas).


 
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
Se ha producido un error en este gadget.