martes, 23 de marzo de 2010

Michael Nyman: El cumpleaños del genio

Foto: Fernando Aceves / Colección Auditorio Nacional

23 de marzo, 2010 / Función única / 1:20 horas de duración

Alejandro González Castillo
Hace exactamente 66 años nació Michael Nyman, el hombre que hoy se acerca al piano entre aplausos que delatan admiración y respeto. Ahí está, a solas, apenas acompañado de una luz blanca que le soba la espalada mientras sus manos moldean “Debbie”.
El nombre del londinense no sólo es reconocido en las partituras de célebres películas, sino en las páginas de la prensa especializada en música, gracias a su trabajo como crítico. En ese nivel, su análisis sobre el legado de John Cage se encuentra en las páginas del libro Experimental Music: Cage and Beyond. Igualmente ha incursionado en el mundo de la fotografía y el cortometraje, así que no es casualidad que el pianista mantenga una excelente relación con los más talentosos cineastas contemporáneos. Ha trabajado codo con codo en la musicalización de obras de Michael Winterbottom, Neil Jordan y, claro, Peter Greenaway y Jane Campion. A Greenaway le ofreció el ritmo para The Cook, the Thief, his Wife and her Lover; de la mano de Campion vendió tres millones de copias alrededor del mundo por ponerle música a The Piano. Sin embargo, quienes hoy han acudido al cumpleaños del autor saben que deben atenerse al ablandamiento dramático de ese músculo que bombea la sangre por sus venas, sin que importe recordar títulos de filmes, mucho menos autores o escenas.
El compositor ha solicitado que se suspenda la venta de bebidas cuando comience su recital. Y la orden se comprende una vez que las partituras comienzan a caer al suelo. “Diary of Love”, “If”, “All Imperfect Things”. Compás tras compás, el encuentro entre músculo y emoción ocurre al borde de los párpados de los presentes. ¿Cómo interrumpir el temblor de las mejillas con el choque de un par de copas de vino? ¿Cómo hacerlo cuando por las pantallas se pasean las imágenes que el autor ha recolectado en su papel de cazador de historias? Entre ellas, las correspondientes a las ruinas del cine Ópera, las cuales conforman una osamenta que esta noche goza de su réquiem entre teclas blancas y negras.
El músico ha compartido crédito con artistas tan dispares como The Flying Lizards, Damon Albarn y The Scratch Orchestra. Ya antes se ha acompañado de una orquesta, un cuarteto de cuerdas y de su habitual Michael Nyman Band. Esta vez hace un trío con una botella de champaña y “Las mañanitas” que su público le entona. No ha ofrecido una sola palabra durante toda la noche, y nadie podría reclamarle ese hecho mientras abandona el escenario con un suspiro hondo a modo de despedida. Parece agotado y no es para menos, lo han hecho dirigirse a los camerinos tres veces en falso.

Foto: Fernando Aceves / Colección Auditorio Nacional

“Sí, recuerdo aquel cumpleaños de Michael”, dirán algunos dentro de varios años. Y rememorarán emocionados esta cita, como una de las fiestas más estremecedoras de las que tengan memoria.
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