jueves, 1 de octubre de 2009

Pet Shop Boys: El placer de ser cuadrado

Foto: Fernando Aceves / Colección Auditorio Nacional

Pandemonium Tour / 1 de octubre, 2009 / Función única / 
1:37 hrs. de duración / Promotor: OCESA Promotora, S.A. de C.V. 


David Cortés
 
Si algo saben Neil Tennant y Chris Lowe, alias Pet Shop Boys, es de elegancia y estilo, y hoy, en su segunda visita al Auditorio Nacional,* hacen alarde de ello. La clave está en el mínimo de recursos utilizados y en el predominio del cubo. 

La escenografía sobre el escenario recuerda a un cuadro de Mondrian, pero esas paredes blancas también hacen alusión a Pink Floyd y The Wall. En realidad, el guiño principal es a Kraftwerk, porque funcionan como un lienzo en donde se proyectan imágenes y luces. 
Y el influjo de los poliedros llega también a las coristas/bailarinas que aparecen enfundadas en unas vestimentas con motivos cuadrados y unos cubos en la cabeza. Tennant y Lowe son parcos en movimientos; el primero porque se vale de su dominio vocal y de su flema británica para dominar a la audiencia, incluso sin interactuar con ella; el segundo, porque está constreñido a su booth de DJ desde el cual dispara beats, sampleos y percusiones electrónicas. 
El arma secreta radica en el set. A lo largo de una carrera de casi treinta años, una docena de discos en estudio, y algunos más en directo, así como compilaciones y remixes, el dueto ha acumulado una cadena de sencillos que les permite elegir sin el peligro del tropiezo. Obviamente, en esta retrospectiva revestida de concierto, la mención a los inicios de una trayectoria que desde sus orígenes se manifestó como radical y contestataria, no están ausentes. 
Sin embargo, Pet Shop Boys va más allá del hedonismo. Hay varias facetas en el grupo y hoy explotan, para beneficio de los presentes, algunas de ellas. El espíritu lúdico se manifiesta cuando los muros se convierten en una ciudad/botarga ambulante. La elegancia y sofisticación de las pasarelas se expresa en los dinámicos y retumbantes beats de Lowe que bien podrían servir de fondo para la presentación de la temporada de otoño de uno de los principales diseñadores del mundo. 
Una tanda de baladas y melodías lentas impele al romanticismo y Tennant recurre al smoking, mientras sus bailarinas cabezas de cubo bailan seductoramente a su alrededor. Aquí, el cantante se convierte en el maestro de ceremonias del nightclub y propicia suspiros y encandiladas miradas. 
Los sonidos del mundo se apoderan del lugar cuando el dueto hinca el diente a una tecno cumbia; pero uno de los mejores momentos de la noche se da cuando el par abre las puertas a la lascivia, montan una imaginaria ciudad del pecado con sus gigantescos legos y representan, con la ayuda de sus bailarinas, a la perversión, mientras “It’s a Sin” se escucha a un máximo de volumen. 
Tennant se despide y profiere sus primeras palabras de la noche para alabar al público, pero su regreso es inmediato y como colofón nada mejor que una vuelta a las raíces. En 1985, la canción que comienza a sonar fue el primer sencillo en la historia del dueto y no sólo vendió 1.5 millones de copias, también fue el tema que les sirvió de trampolín. 

Foto: Fernando Aceves / Colección Auditorio Nacional

Tal vez por eso Tennant canta con sentida emotividad “West End Girls” que, en sus cadencias lentas, provoca la locura en sus fans. Después de esto, ya no hay posibilidad de más, sólo queda el silencio resultado de este Pandemonium Tour, los restos de una dionisíaca celebración. Y es que, a la hora de hablar del placer, este par que un día pensó en ser una agrupación de rap y en 2009 recibió un British Award por su “Sorprendente Contribución a la Música”, sabe mucho, no sólo porque a él le han tributado toda su carrera, sino porque también lo han practicado. 

* Pet Shop Boys estuvieron en el Auditorio en noviembre de 2006. 

En sus propias palabras 
Chris Lowe: “No me gusta el country ni el western. No me gusta el rock, el rockabilly o el rock and roll. No me gusta nada en realidad, ¿o sí? Pero lo que me gusta lo amo apasionadamente”. (En “Paninaro”). 
Lowe: “Una de las razones por la cual la primera versión de ‘West End Girls’ tiene mucho poder es porque se grabó rápidamente. Algunas veces puedes trabajar en algo durante mucho tiempo y hacerlo tan bien, que se vuelve basura otra vez” (The Guardian, 15, julio, 1995). 
Neil Tennant: “Chris y yo nos conocemos desde hace mucho tiempo, y esto suena cursi y muy del showbiz, pero todavía nos reímos uno del otro. Y hemos pasado por cosas que nadie se imagina. No hay nadie más, que yo sepa, que haya tenido un número uno en América y escrito el score del Acorazado Potemkin” (The Observer, 13 de mayo, 2001). 
Neil Tennant: “Conozco muy bien Nueva York, vagamente conozco Budapest y lo mismo digo de Riga. Conozco bien San Petersburgo. Pero pasamos la mayor parte del tiempo en Inglaterra” (Daily Telegraph, 2 de octubre, 2004). 
Chris Lowe: “Siempre tenemos la razón. Si este álbum no se vende, creemos que el público está equivocado y es su culpa” (CNN.com, 4 de junio, 2009). 
Neil Tennant. “Cuando los gays formaron parte del llamado mainstream, lo interesante se le quitó a ese movimiento. Quizás ahora la cosa sea más abierta, pero honestamente es más aburrido” (El Universal, 29 de octubre, 2009). (D.C.)


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