martes, 15 de septiembre de 2009

Fiesta Mexicana con la Orquesta Filarmónica de la UNAM y el tenor Fernando de la Mora: Un país más grande que sus problemas

Foto: Fernando Aceves / Colección Auditorio Nacional


15 de septiembre, 2009 / Función única / 1:50 hrs. de duración /
 Promotor: FUAAN Financiera, S.N.C. / UNAM 

Fernando Figueroa 

Mientras la Orquesta Filarmónica de la UNAM ofrece la primera parte del programa, Fernando de la Mora permanece en su camerino y le viene a la mente un 15 de septiembre en el consulado de México en Nueva York, ciudad donde estudiaba ópera gracias a una beca. En aquella ocasión se emocionó hasta el tuétano por el ambiente que ahí reinaba y, sobre todo, cuando vio lágrimas en los invitados mientras él interpretaba canciones del terruño. 

También recuerda años previos, cuando picaba piedra en las frías madrugadas de palenques, con sueldo raquítico, algunas veces escamoteado a la hora de hacer las cuentas. Esas experiencias a través del territorio nacional le ayudaron “a interpretar la música popular de una manera distinta a como lo hacen otros cantantes de ópera; yo así empecé, y por eso no me cuesta trabajo quitarme el traje de tenor operístico y entrarle de manera natural a las rancheras, a los boleros y a otro tipo de temas tradicionales”. 
Con ese cargamento en el carcaj, le es fácil llegar al corazón del público con cuatro flechas que llevan la firma de María Grever y seis más de otros tantos compositores a quienes venera. Después del concierto confiesa: “Al principio de mi carrera elegía las canciones que hicieran lucir más la voz, pero luego me incliné por aquellas que emocionan con una letra interesante y, por supuesto, que tengan arraigo melódico en la gente”. 
Por eso no resulta raro escuchar un coro monumental en el Auditorio Nacional,* que susurra algunas estrofas de “Cuando vuelva a tu lado”, “Un viejo amor” y, sobre todo, “Amor eterno”. 
Con la adrenalina corriendo a exceso de velocidad por sus venas, el tenor hace un exhorto: “Vamos a salir de la crisis a base del esfuerzo de cada uno de nosotros. Nuestro país es mucho más que todos los problemas que nos agobian”. Una mujer lo interrumpe con un grito que provocar risas: “¡Papacito!” Luego él dice: “Hay que irnos temprano a casa para dar el Grito”; la respuesta es un multitudinario y rotundo “¡Nooooo!”, que obtiene a cambio un par de canciones fuera de programa. 
Una señora que está en Luneta, insiste en que el programa de mano tiene errores. “Mira nada más ―dice en voz alta―, aquí no vienen ni ‘La marcha de Zacatecas’ ni ‘La Adelita’, y las acaban de tocar”. Su acompañante, quien ya leyó las notas en el cuadernillo, replica: “Lo que pasa es que Carlos Chávez compuso ‘Chapultepec’ a partir de esas piezas y de un vals (‘Club verde’), y la estrenó en el Palacio de Bellas Artes en 1935”. 
El problema es que la Orquesta Filarmónica de la UNAM ya inició el siguiente tema, "Cinco danzas cubanas", de Mario Ruiz Armengol, y las amigas siguen platicando. Un enérgico siseo las para en seco y deja pista libre a la música de salón. Lo que originalmente fue escrito para piano, suena majestuoso con la orquestación de Arturo Márquez; de él mismo sigue Danzón No. 2, juguetona composición cuya nostálgica línea melódica brinca de un bloque de instrumentos a otro, tocando base en el virtuoso piano de Duane Cochran Bradley. 
“Janitzio”, de Silvestre Revueltas, cierra la primera parte del programa y la señora de la butaca 77 se acuerda de la actuación del Indio Fernández en la película del mismo nombre. La OFUNAM, que ha interpretado varias veces estas piezas en el mes patrio, navega afinadísima bajo la batuta de Juan Carlos Lomónaco. 


Foto: Fernando Aceves / Colección Auditorio Nacional

En la segunda parte, de manera entreverada con la participación de Fernando de la Mora, se escucha el muy trillado pero no por eso menos emocionante “Huapango” de Moncayo, y “Bajo las olas”, que, por supuesto, provoca en la citada señora una evocación a Pedro Infante. ¡Faltaba más! 


* Fernando de la Mora estuvo en el Auditorio Nacional el 15 de septiembre de 1992. 

Grever y Lara 
* Cuando le preguntamos a Fernando de la Mora por qué interpretó tantas canciones de María Grever, responde: “Fue un poco casualidad, aunque, sin lugar a dudas, ella es una de mis compositoras favoritas”. 
* Cuenta la investigadora y cantante Nayeli Nesme que el día que María Grever conoció personalmente a Agustín Lara, le dio el siguiente mensaje: “Entre todas las canciones mexicanas que llegaron a Nueva York (donde ella vivía), inconscientemente elegí cinco entre ochenta de ellas, y fue una sorpresa ver que eran de un mismo autor: Agustín Lara. Es mi convicción de que este compositor tiene un gran porvenir, pues su inspiración es purísima, espontánea y no tardará en ser una gloria nacional” (La Jornada, 21 de mayo, 2003). 
* Para completar esta carambola a tres bandas, hay que hacer notar que Fiesta mexicana con la OFUNAM finalizó con un tema del músico poeta: “Granada”. Tal vez sea el azar o una conjunción de astros para que esos dos grandes compositores dieran el Grito en el Auditorio Nacional. (F.F.


Programa 
Jaime Nunó y Francisco González Bocanegra: Himno nacional mexicano / Carlos Chávez: Chapultepec (Obertura republicana) / Mario Ruiz Armengol: Cinco danzas cubanas / Silvestre Revueltas: Janitzio / Arturo Márquez: Danzón núm. 2 / Intermedio / Alfonso Esparza Oteo: Dime que sí / María Grever: Te quiero, dijiste / Miguel Lerdo de Tejada: Perjura / Juventino Rosas: Sobre las olas / María Grever: Cuando vuelva a tu lado / Guty Cárdenas y Antonio Mediz: Caminante del Mayab / María Grever: Así / José Pablo Moncayo: Huapango / Alfonso Esparza Oteo: Un viejo amor / María Grever: Júrame / Juan Gabriel: Amor eterno / Agustín Lara: Granada.


Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
Se ha producido un error en este gadget.