jueves, 16 de julio de 2009

Alejandro Lerner: De cómo la Luna alcanzó a Lerner

Foto: Fernando Aceves / Colección Auditorio Nacional


16 de julio, 2009 / Función única / 1:30 hrs. de duración 

Georgina Hidalgo
El compositor, productor y cantante argentino está de vuelta en México tras cuatro años de ausencia, dos de los cuales se los pasó luchando con el mainstream del que alguna vez fue devoto. Lo dejaron a la deriva y su álbum Enojado es constancia de ello. Ahora, instalado a sus anchas en la independencia y con mejor humor, ofrece un concierto solito, él y su teclado. 
Con su melena indomable y su barba de candado, saco negro sobre camiseta, tenis y sombrero, Lerner se acomoda y aporrea las teclas en una introducción que va del jazz al blues y luego se vuelve tango. “¡Buena onda!”, dice y anuncia que el concierto se está grabando para su futura aparición en DVD. 
A sus 52 años, con 20 álbumes y cientos de canciones que pegaron fuerte en el hit parade de tres generaciones, sigue incontenible. Estrella en una constelación de músicos argentinos como Raúl Porchetto, Nito Mestre y Gustavo Santaolalla, Lerner —creador de “Todo a pulmón”, que ha sido interpretada por Miguel Ríos y hasta Maradona— canta con los ojos cerrados y llora. 
Promete amor aunque la belleza pase y pide un tequila para aclarar la garganta. Será padre por primera vez y considera “una señal” que el lugar le recuerde el futuro nombre de su hija, Luna. Luego le canta a su mujer “Verte sonreír”, una melodiosa disculpa por los malos ratos, y se sigue con una versión en blues de “El rey”, de José Alfredo Jiménez. Lerner puede convertir una expresión horrible en un poema de amor, así pasa con “Más o menos (como el culo)”, balada que transforma esa “muy argentina” forma de pedir “que me abraces/ hasta que la nube pase/ y vuelva a salir el sol”. 
Desde atrás le gritan “¡Maestro!” Y para lo es. Como integrante que es de la Academia de Ciencias y Artes de la Grabación (la responsable de entregar los premios Grammy), está siempre inmerso en una vida creativa hiperactiva. Es un poeta bohemio que conoce bien a las mujeres y habla de cuando se enamoran, luego sigue con su versión a un tema de película Cinema Paradiso, musicalizada por Ennio Morricone, y después con “Dame” el hit jazzero de Luis Miguel, donde pide amor para calmar el dolor. Dedica otra a los que sueñan, es el tema de Campeones de la vida, telenovela que en México y en Argentina llevó su rúbrica sonora y como hace una alusión a “Let It Be”, suelta de una vez “Oh Darling” de The Beatles. 

Foto: Fernando Aceves / Colección Auditorio Nacional

Al final, “Todo a pulmón” transporta en el tiempo a la concurrencia que hace coros y él complacido sigue con “No hace falta que”, tema al que llama “mi Patito Feo convertido en cisne” y concluye con su himno “Volver a empezar”. Mas no se va, no lo dejan; él, como su Luna, todavía tiene mucha noche por delante. 


Programa 
El día que me quieras / Nada menos, nada más / Amarte así / La belleza / Verte sonreír / Más o menos (como el culo) / El rey / Cuando una mujer se enamora / Cinema Paradiso / Algo de mí en tu corazón / La espera / Campeones de la vida / Secretos / Sin tu amor / La bella durmiente / Después de ti / No hace falta que lo diga / Oh Darling / Todo a pulmón / Volver a empezar / La espera.
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