jueves, 12 de marzo de 2009

Backstreet Boys: Manual para renovar votos de fidelidad

Foto: Fernando Aceves / Colección Auditorio Nacional

12 de marzo, 2009 / Función única / 9 370 asistentes / 
2:00 hrs. de duración / Promotor: Súper Publicidad S.A. de C.V. 

Nayma González
Primero, el cortejo: “Lo dije hace un año y ahora lo repito: Mira cuántas muchachas sexys hay aquí en México”. Aunque carece del ingenio y la malicia del piropo, la frase dicha por Nick funciona. Las mujeres se sienten aludidas y mueven las caderas para demostrar que, en efecto, las muchachas en México son muy sexys. El cortejo continúa con el coro que dice: “You are my fire, / the one desire”. 

Listo, la butaquería ya está encendida. El siguiente paso es la conquista. Es ahora cuando la edad se convierte en una ventaja en comparación con la puerilidad de los años adolescentes: actualmente son más sabios en el arte de amar. Con calma, Howie D. se sienta a una mesa orientada hacia el proscenio. Junto a él, A. J. reparte sin orden un mazo de barajas. No importa, no están aquí para jugar sino para servirse una copa y brindar con whiskey a nombre de sus seguidoras. Nick se une al grupo y recibe sus cartas con entusiasmo. Se las muestra a Howie mientras da un trago. Le dice algo al oído mientras señala hacia el foro donde se escuchan gritos de mujeres a punto del clímax. Tal vez sus cartas sean disparejas y menores, quizá entonces lo que murmura a Howie es: “Desafortunado en el juego, afortunado en el amor”. Luego entona los versos: “Show me the meaning of being lonely / so many words for the broken heart”. 
Saben que la improvisación suma algunos puntos a favor; deciden por eso alterar la lista de canciones preconcebida y sin miedo al ridículo cantan en español “Nunca te haré llorar”. Su mala pronunciación les hace perder ciertos versos pero saben que su intención no es el virtuosismo sino impresionar a las muchachas sexys para que caigan rendidas a sus pies al escuchar “Es difícil volver a confiar, / yo te enseñaré a amar”. Y ellas caen. 
A. J. asume entonces la responsabilidad de hacerlas reír porque el humor es imprescindible en cualquier relación. Mueve el dedo índice alrededor de su propia cabeza para preguntar si les parece que está un poco loco. Para que se decidan a responder sí o no, grita varias veces “yijay”, luego se pone un sombrero vaquero y abre las piernas mientras brinca como si estuviera domando un toro. Canta: “The trouble is I can’t get her out of my mind / when I close my eyes at night”. La respuesta es un momento de histeria colectiva que no se detiene nunca. Sólo se escuchan las pausas necesarias para respirar pero, en general, se puede decir que las tienen en un grito y que la cabeza de Howie D. no es la única sobre la que pudo haber girado su índice. 
“¿Dónde están sus manos, México?” pregunta Nick. Siente que el ánimo decae, que corren el riesgo de naufragar en la monotonía. No se pueden permitir que luego de una noche tan agitada, el final sea conformista. Por eso invita a levantar las manos mientras renuevan sus votos de fidelidad: “You need me like I need you. / We can share our dreams comin’ true”. 
Su encuentro está a punto de terminar. Luego de estas dos horas juntos, es tiempo de regresar a la vida que tienen allá afuera. A. J. se hace cargo de las explicaciones: “Este es nuestro último concierto de la gira Unbreakable; quisimos terminar en México. Mañana volamos a Nueva York porque vamos a entrar al estudio a grabar nuestro siguiente disco”. Parece una cruel despedida. No lo es. A. J. completa eufórico: “Eso significa que tendremos que hacer otra gira para promocionar el nuevo álbum, ¡eso significa que el año próximo estaremos en México otra vez!”. 
Con la promesa de que pronto volverán a encontrarse, corean felices: Am I sexual? Yeah. / Am I everything you need? You better rock your body now”. Como prueba de su fidelidad, Howie D utiliza los últimos versos de “Everybody” para vestir sombrero de charro y ondear una bandera de México, mientras Nick brincotea sobre el escenario con las manos agarradas por la espalda, es decir, que baila el “Jarabe tapatío”. 
Los Backstreet Boys y sus seguidores están satisfechos igual que lo estuvieron hace un año cuando se presentaron con esta misma gira.* Ahora es notorio que la escenografía es más austera, por no decir que sólo hay un letrero de cartón con las letras “BSB” forradas en papel aluminio. Pero no es necesario agregar más porque su relación no se basa en cosas materiales sino en que los seguidores encuentran en la boy band todo lo que necesitan para ser felices: ahí está el chico malo capaz de rockear (A. J. lo hace aunque su voz sea dulce como un melocotón), también pueden ver al muchacho tierno con aspiraciones (Howie D., quien interpretó una canción de su primer disco solista), al guapo redimido (Nick, quien cumplió ya un lustro “limpio” de alcohol y drogas y que es a quien más le gritan que lo aman) y al callado tierno (Brian, que no dijo una sola palabra durante el concierto).

Foto: Fernando Aceves / Colección Auditorio Nacional

Bajan del escenario, sudorosos, exhaustos y con una sonrisa de placer. Sus seguidores, la mayoría mujeres, salen del foro con el cabello mojado, el maquillaje descompuesto pero también con una sonrisa de placer. Tan bueno fue para ellos como para ellas. 

* Estuvieron aquí en marzo de 2008. 

Aventuras por Sudamérica 
Sin distingo de fronteras, los Backstreet Boys nombran “Sudamérica” a todo el territorio al sur de Estados Unidos. Durante un mes antes de llegar a México, completaron una gira que comenzó en Chile y de la que dejaron testimonio en un blog de videos personales. 
En uno de ellos, Brian celebra su cumpleaños en 45 segundos. Aparece primero un pastel de chocolate en la mesa de un inconfundible cuarto de hotel lujoso. Se escucha el “Happy Birthday” entonado por sus amigos y enseguida se ve a Brian vestido con bata de baño y sin peinar. Apaga las velitas con un soplido y luego se regresa a dormir en su cama. 
La aventura de Howie D. es un poco más intensa. Al llegar a Puerto Rico lo primero que hace es ir a visitar una cantina que eufemísticamente es presentada en el blog como “un lugar de cultura tradicional”. El cantante se sienta a la mesa y pide la bebida más tradicional que jamás haya existido en Puerto Rico. Le sirven una piña colada que él bebe primero con reservas y luego de un solo trago. “Ahora sí me siento portorriqueño” dice. 
Otras hazañas que quedan para la posteridad del ciberespacio son una parada en el aeropuerto de Lima, Perú, y una cena en Brasil en donde, para beneplácito de los fanáticos, cada uno explica lo que come mientras se lo lleva a la boca. Aunque pudieran parecer actividades demasiado cotidianas, Howie comenta: “Lo realmente asombroso es que seguimos en gira. Muchas bandas y artistas que empezaron con nosotros han desparecido; admiro el poder de vigencia de nuestra banda”. 
Hacia el final de la gira sudamericana, los cuatro subieron un video en el que resumen esa aventura: “Buenas personas, mujeres hermosas, chile picante, gran tequila… pero ¡recuerden no tomar agua!”, dice A. J. al recordar un viejo chiste estadounidense. (N.G.

Programa 
Larger Than Life / Everyone / Any Other Way / Unmistakable / I Want It That Way / She’s Like The Sun / Show Me The Meaning / More Than That / Spanish Eyes / Nunca te haré llorar / Trouble is / Incomplete / Welcome Home / Inconsolable / I’ll Be There For You / Treat Me Right / The Call / Everybody (Backstreet’ back).
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