sábado, 14 de febrero de 2009

Yuri: Manuscrito hallado junto a una taza de café

Foto: Fernando Aceves / Colección Auditorio Nacional

En concierto / 14 de febrero, 26 de marzo, 11 y 12 de septiembre y 27 de noviembre, 2009 / 
3 funciones / 3:10 hrs. de duración / Promotor: Operashow, S.A. de C.V. 



David Cortés
Querido Carlos: 

Vimos muchas veces juntos a Yuri. Lo sabes, pero ésta era la primera ocasión en que sólo para sus fans estaba ella sola en el Auditorio Nacional.* Sin embargo, en medio de tanta emoción ─salté, bailé, lloré y suspiré─, perdí la esperanza de que llegaras. Esta carta, como tu boleto (que te sirva al menos como recuerdo), la dejo en el café donde solíamos encontrarnos, con la indicación expresa de que te sea entregada en cuanto te pares por allí. 
No creas que la mayoría de los que fuimos a tributar admiración a la jarocha pasamos de los cuarenta años. Te hubiera sorprendido ver tanta gente joven. A La Güera el detalle no le pasó por alto. Bromeó a la menor provocación: de la pérdida de su virginidad, de su figura (“La que es linda es linda, la que no… que se opere”), y hasta de su religión (“Soy cristiana, pero siento”). 
Si hubieras estado allí, te habría encantado la producción. Una enorme escalinata ocupó la parte trasera del escenario y Yuri emergió de allí, mágicamente, con esos vestidos donde los detalles autóctonos y futuristas se tienden la mano. Ya sabes, totalmente resplandeciente, ligera en sus movimientos, impecablemente delgada y con la voz inmaculada. Si hubieras estado allí, repito, probablemente habrías recordado que fue ella quien nos ofreció el telón de fondo sonoro a nuestros entonces clandestinos encuentros. No importaba si estos eran ríspidos o aterciopelados, siempre, en el fondo, había una canción de Yuri para acallar nuestros gritos o susurros. La verdad, no pude contener las lágrimas cuando cantó “Es ella más que yo”. 
La emotividad flotaba en el aire, sólo esperaba de una chispa para convertirse en conflagración. Y ésta llegó cuando nuestra Celestina recordó el trabajo que le tomó llegar a este santuario: “Es como El Patio, pero en grandote”. Por las pantallas laterales aparecieron unas imágenes de 1984, año en el cual, en este mismo lugar, ganó el Festival OTI con “Tiempos mejores”, que interpretó y con la que nos transportó a un mar de llanto. Era inconcebible tanta emoción en un solo cuerpo y la veracruzana la compartió con su madre. Un minuto más y los presentes hubiéramos inundado con llanto el escenario. 
Tu afilada lengua habría encontrado situaciones propicias para la mordaz crítica. El momento en cual aparecieron los bailarines disfrazados de robots y la computadora se pasmó, lo habrías dibujado con tu sarcasmo. Yuri hablaba en off, pedía paciencia, anunciaba su reaparición; algunos chiflaban, pero otros, lindísimos, se pusieron a entonar “con el apagón, que cosas suceden”. Todos reíamos, nadie la increpaba y de pronto ya estaba de vuelta. 
La verdad es que tiene una contagiosa vitalidad, una garganta envidiable y carisma. Su humor, ya sabes, el adquirido en centros nocturnos, plagado de dobles sentidos, insinuaciones, chistes y una que otra mala palabra. Y todo esto puesto al servicio de un constante viaje al pasado, montaje creado ex profeso para la rememoración y celebración de 30 años de trayectoria. 
No, Carlos: tú y yo nos conocimos después, mucho después de que su “Maldita primavera” y “¿Qué te pasa?” fueran éxitos, pero las cantábamos hasta quedar sin voz porque con ellas firmamos un pacto de amor. Esta vez, sin ti a mi lado, las entoné con igual devoción. 
Por supuesto que hubo encore y no faltaron las bengalas y las explosiones, pero el cierre, al menos para mí, fue indescriptible. Me sumergí en un mar de recuerdos y, aunque ausente, te canté esos versos que tanto nos gustaban y que, al final, se volvieron proféticos: “De repente me despierto y te has ido. / Siento el vacío de ti. / Me desespera como si el amor doliera / y aunque no quiera, / sin quererlo, pienso en ti”. 

Tuya, Julia. 

* Se presentó aquí con Mijares en agosto de 2003 y 2006. 


Cronología 

1964 El 6 de enero nace en Veracruz, Veracruz, Yuridia Valenzuela Canseco. 
1978 Lanza “Tú iluminas mi vida”, su primera grabación. 
1982 Se convierte en la primera cantante latinoamericana en obtener Disco de Oro en España con el álbum Llena de dulzura. Graba “El pequeño panda de Chapultepec”. 
1984 Obtiene el primer lugar en la etapa nacional del Festival OTI con el tema “Tiempos mejores”. Ocupa el tercer lugar en la fase internacional y recibe el premio a la Mejor Intérprete Femenina. 
1985 Posa para la revista Playboy
1990 Edita Soy libre, disco que alcanza las 500 mil copias vendidas. Nuevamente posa para la revista Playboy
1995 Se le detectan tres tumores en las cuerdas vocales, mismos que le son extirpados. Se convierte al cristianismo. 
2000 Lanza Que tu fe nunca muera, orientado al mercado cristiano. 
2004 En Colombia nace Música pa’ planchar, movimiento musical retro que encabeza la cantante. 
2005 Conduce el reality show Objetivo fama, grabado en Puerto Rico. Música pa’ planchar se extiende a Chile con la denominación de Kitsch y la cantante se convierte en su principal representante. 
2008 Con cambio de imagen, graba un nuevo disco con el título de Mi hijita linda. (D.C.

Programa 
Mueve tu cuerpo / Amiga mía / Qué te pasa / Detrás de mi ventana / Es ella más que yo / De qué te vale fingir / Estoy enamorada / Yo te pido amor / Tiempos mejores / Y tú cómo estás / Maldita primavera / El apagón / El espejo / Aire / Popurrí de baladas / Popurrí de los 90 / Mi hijita linda / La múcura / Vogue / Hola / Popurrí de baladas / Popurrí de merengue.
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