sábado, 14 de febrero de 2009

The Dears: Cuando el amor se vuelve tragedia


Indie Lovers #1 / 14 de febrero, 2009 / 1000 asistentes / Función única / 
2 hrs. de duración / Promotor: Agencia KTBO S.A. de C.V. 

Alejandro González Castillo
Mientras la ciudad celebra el día del amor y la amistad tal como los modos clásicos indican, en el Lunario ni una tarjeta con frases cursis es intercambiada; en cambio, la voz de Murray Lightburn oscurece el ambiente con la febrífuga tonada “Saviour”. 

Todos buscan una luz que permita ubicar el lugar justo de donde proviene esa voz, pero el sonido está perdido entre la multitud, y a saber cómo fue que llegó ahí. Murray se encuentra apretujado, con el micrófono sujeto con firmeza, abriéndose camino trabajosamente entre los fans, mientras el resto de los músicos que completa a The Dears observa el acto desde el escenario, la meta del cantante. Cuando éste alcanza a sus cómplices, arroja rosas rojas hacia a los que se han quedado abajo con la convicción de que su aroma es suficientemente evocador; es decir, útil para cualquier celebración. 
Con cuna en Montreal, Canadá, el conjunto liderado por Lightburn nació en 1995 y les tomó nueve años alcanzar notoriedad con el álbum No cities left. Desde entonces un par de títulos más han aparecido —Gang of losers y Missiles—, al tiempo que sus fans mexicanos han aumentado considerablemente. Pero así como muchos han adoptado a Los Queridos como su banda “indie” favorita, problemas en el interior han provocado cambios en la nómina de integrantes. Esta noche, Murray está bien acompañado de su esposa, la tecladista Natalia Yanchak, y parece que con eso le basta para sentirse seguro, pues con frecuencia voltea a mirarla para dedicarle una sonrisa cómplice en la que le comunica que todo está en orden; los cinco nuevos integrantes que les rodean, incluidas dos bellas chicas extraídas del conjunto Pony Up, se han adherido sólidamente al pop de tono dramático del cual él es artífice, un sonido encumbrado en las listas de éxitos por el título que esta noche se lleva las palmas más sonadas: “Lost in the plot”. “Están locos” dice el cantante a la audiencia, como si en su pasada visita a México no hubiese testificado el nivel de ruido que un público enfebrecido por “Meltdown in a major” o “We can have it” es capaz de producir. 
Quizá para evitar cualquier conato de taquicardia de los que causan el barullo, el septeto no incluye una de las más esperadas, “Ticket to immortality”, pero al final el trato implícito resulta injusto; si bien el grupo parece marcharse intacto del escenario, los espectadores se tambalean agonizantes tras escuchar “22: the death of all the romance”. Con ella, justo hoy que la ciudad luce repleta de amantes, se recuerda que el amor es un sentimiento tan hondo que irremediablemente conduce a la tragedia. Nunca he llorado en los brazos de nadie / como solía hacerlo en los tuyos… canta el hombre de tez oscura mientras azota el pandero contra su pecho. Y hieren sus palabras. En las calles la fiesta sigue su curso, pese a que es bien sabido que ni la frase más cursi conseguirá que un muerto se levante de la tumba. 


Programa 
Saviour / Money Babies / Demons / There Goes My Outfit / You and I Are a Gang of Losers / Lost in the Plot / Berlin Heart / Disclaimer / Crisis 1&2 / Dream Job / Whites Only Party / Hate Then Love / Meltdown in a Major / Lights Off / We Can Have It / Who Are You, Defenders of the Universe? (Intro) / 22: the Death of All Romance.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
Se ha producido un error en este gadget.