martes, 5 de febrero de 2008

Apocalyptica: Prófugos del conservatorio

Colección: Auditorio Nacional


5 de febrero, 2008 / Función única / 1:30 hrs. de duración /
 Promotor: OCESA, S.A. de C.V.

David Cortés
A mediados de los años sesenta, el rock, ese sonido adoptado por salvajes y nacido en ambientes de baja estofa, comenzó a voltear hacia la música clásica con el fin de ganar respetabilidad. Los culpables, si así les puede denominar, fueron los jóvenes compositores que, egresados de conservatorios, visualizaban una fusión de los estudios académicos con los sonidos de la calle. Una de las primeras corrientes sonoras en llevar a cabo dichas acometidas fue el hard rock, que desde entonces se ha nutrido con tal simbiosis.


Apocalyptica, grupo oriundo de Finlandia, pertenece a esa tradición de bárbaros con melena larga e imagen siniestra que ha encontrado en la música clásica un filón para explotar. Originalmente fue un cuarteto compuesto por egresados de la Academia Sibelius, en Helsinki; con el violonchelo como eje y su amor por el heavy metal, debutaron con un álbum colmado de interpretaciones muy particulares a éxitos de Metallica, generando un sonido grave y dramático que añadió misterio a las composiciones originales sin perder un ápice de fuerza.

Esta noche, en su segunda visita al Auditorio Nacional, sus timbres oscuros son complementados con el estruendo de una batería que, de entrada, impide apreciar las sutilezas que emanan de las cuerdas y añade una sobredosis de vibraciones que cimbran, literalmente, a los presentes.
Salvo por su inusual dotación sonora, Apocalyptica es un grupo de heavy metal que recurre a los clichés del género. Sus integrantes aparecen sentados en unas sillas metálicas que reproducen la calavera en forma de violonchelo que ilustra la portada del álbum Worlds Collide, imagen que se repite en una manta colgada en la parte trasera del escenario. Echado a andar el engranaje, Eicca Toppinen, Paavo Lötjönen y Perttu Kivilaakso abandonan su sitial para pulsar los instrumentos como si fueran guitarras y hacer un head banging con sus bien alaciadas cabelleras, al ritmo impuesto por la batería de Mikko Siren. Impávido, sobrio, estático, Antero Manninen, el invitado cuarto violonchelista, completa el colectivo.
En la discografía de Apocalyptica destacan sus covers a temas de Nina Hagen, así como del compositor clásico Edward Grieg, Faith No More, Sepultura, Rasmus y Pantera. De manera gradual han incluido canciones propias, invitando a diferentes vocalistas: Corey Taylor, de Slipknot; Cristina Scabbia, de Lacuna Coil; Till Lindemann, de Rammstein, y la misma Hagen. Pero esta noche el flujo es sólo instrumental, pues ninguno de ellos usa la voz, a no ser para interactuar con el público y darle su champú de cariño con aquello de que México “is our favorite place for performance”.
En realidad, lo que hace Apocalyptica es un muzak posmoderno, no de la clase que uno escucha en el consultorio dental o al comprar los víveres, sino del que se echaría mano para ver una película de serie B o mientras se destaza una res con las manos ensangrentadas. Y para degustar esta ráfaga de decibles es necesario recurrir a la imaginación, completar aquello que el quinteto entrega inacabado. ¿Qué sería de himnos como “Enter Sandman”, “Seek and Destroy” o “Nothing Else Matters” sin la intervención vocal de sus devotos reunidos?
 
Colección: Auditorio Nacional

Estos cuatro prófugos del academicismo desconocen las limitaciones de los violonchelos para reproducir el sonido de las guitarras, han erradicado las sutilezas de su lenguaje y deben su prestigio a la fama de otros; por eso no se amilanan cuando la gente demanda —sin conseguirlo— más temas de Metallica. En el encore, los finlandeses se muestran benévolos y repasan un tema de Nina Hagen, pero dejan insatisfechos a los ávidos por escuchar la música de Apocalyptica en su verdadera dimensión y no sólo los basic tracks de su amplia discografía.

Cronologia
1993 Eicca Toppinen, Paavo Lötjönen, Max Lilja y Antero Manninen descubren que además de compartir el estudio del violonchelo, profesan un amor similar hacia el heavy metal y deciden crear Apocalyptica.
1996 Debutan con el álbum Plays Metallica by Four Cellos, que contiene versiones a clásicos de ese grupo, sin incluir ninguna composición propia.
1998 Además de los covers, que se han convertido en su carta de presentación, graban tres temas originales para su segundo disco: Inquisition Symphony.
1999 Se da un primer cambio en la alineación cuando sale Antero Manninen y es reemplazado por Perttu Kivilaakso. Al año siguiente aparece Cult que, a diferencia de sus producciones anteriores, presentan más composiciones originales que covers.
2002 Max Lilja deja Apocalyptica, su lugar quedará vacante en definitiva y será ocupado en la giras por su ex compañero Manninen. Añaden al baterista Mikko Siren.
2003 Se edita Reflections. La batería, en cinco tracks, la graba Dave Lombardo, integrante de Slayer.
2005 Apocalyptica, su quinta producción en estudio, incluye colaboraciones de Lauri Ylonen, cantante de Rasmus, Ville Valo (HIM) y, nuevamente, Dave Lombardo.
2007 Producido por Jacob Hellner (Rammstein), aparece en el mercado Worlds Collide. El cuarteto repite la fórmula de invitar a varios vocalistas y por primera vez aparece una guitarra en su propuesta, a cargo de Tomoyasu Hotei. (D.C.)

Programa
Worlds Collide / Refuse-Resist / I’m not Jesus / Fight Fire with Fire / Grace / S.O.S. (Anything But Love) / Ion / Somewhere Around Nothing / Seek and Destroy / Bittersweet / Helden / Last Hope / In the Hall of the Mountain King / Enter Sandman / Nothing Else Matters / Life Burns! / Inquisition Symphony / Seemann.





Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
Se ha producido un error en este gadget.