jueves, 11 de octubre de 2007

Enrique Heredia El Negri: Los boleros se ponen flamencos


El último beso / 11 y 12 de octubre, 2007 / 554 asistentes / 2 funciones / 
1:30 hrs. de duración / Promotor: Zafra Música S.A. de C.V.

Rodrigo Farías Bárcenas
El Negri, con traje oscuro y corbata, acompañado por un grupo de músicos menos formales, pero elegantes, abre con “El último beso”, pieza titular de su primer disco solista, mostrando un aire de seriedad y discreción que invita a concentrarse en la música, más que en la personalidad de los ejecutantes. Cuenta que vino a México para presentar dicho álbum, con temas de Agustín Lara, y agradece la presencia de algunas personas, como la del escritor Gabriel García Márquez, quien le corresponde con un saludo.

Siendo Lara el compositor mexicano que más huella ha dejado en España, con temas dedicados a este país, El Negri lo toma como espejo en el que se mira para indagar su propia identidad y descubrir formas de explotar su creatividad: “Me parece que siempre ha existido la idea de hacer versiones de las grandes canciones que nos ha dejado la historia. A mí me ha servido como camino para abrir una ventana hacia un sonido nuevo con temas antiguos”.

Enrique Heredia, su nombre real, también es compositor, guitarrista y percusionista. Nació en Madrid en 1972 y es parte de una generación a la que pertenecen cantaores, guitarristas y bailaores como Sabicas, Ray Heredia o Los Montoyita. Entre 1991 y 2002 grabó ocho discos con La Barbería del Sur, grupo del llamado nuevo flamenco; desintegrado éste, trabajó con Paco de Lucía, Joaquín Cortés y Armando Manzanero, entre otros.
El concierto fluye en una tranquilidad íntima, con otras composiciones de Lara recreadas con el espíritu del flamenco, y también con obras de Manzanero y José Alfredo Jiménez. En el grupo hay músicos españoles, cubanos y un mexicano. El sonido jazzístico viene del piano, saxofón, batería y contrabajo. La pasión flamenca brota de la guitarra, las percusiones —palmas, zapateo— y por supuesto de la voz, en la que conviven la emoción encendida del flamenco con la suavidad de un crooner.
El público parece estar a gusto con estas interpretaciones que ponen la música en primer lugar, sin alardes histriónicos ni tecnológicos. El Negri logra que la gente participe, invitándola directamente a palmear o a corear, dándole espacio a la excitante bailaora que lo acompaña o mostrando su faceta de percusionista. Cuando era de esperarse que siguiera esta resuelta dinámica, El Negri anuncia el fin, provocando una exclamación de sorpresa, pues el concierto apenas ha durado hora y media. Se pone un sombrero de charro para entregar “El rey”, y rubrica con “Madrid”.
Pero los incondicionales no lo dejan ir, quieren que interprete “Veracruz”. “No la tengo montada”, argumenta, sin lograr que dejen de pedírsela, una y otra vez. Por fin, dice que lo va a intentar y empieza a improvisar envuelto en una ovación, quizá la más fuerte de la noche. El resultado no pude ser mejor: a la sesión le hacía falta este empujoncito para elevar su nivel al de festejo intenso. El Negri ya no trae saco, ni corbata, se ve muy sonriente, feliz y hasta canta sin micrófono.

Programa
El último beso / María Bonita / Arráncame la vida / Nadie / Imposible / Contigo aprendí / Mi adorado amor / Esta vez que te vas / Toda una vida / Dos gardenias / El rey / Madrid / Veracruz.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
Se ha producido un error en este gadget.