sábado, 7 de julio de 2007

Cuong Vu Quartet: Gritos y susurros desde la trompeta

7 de julio, 2007 / 237 asistentes / Función única / 
1:40 hrs. de duración / Promotor: NY@MX

David Cortés
El trompetista Cuong Vu reconoce a Miles Davis y a Lee Morgan como sus principales influencias, pero si es menester agradecerle algo, es no sonar como sus mentores. Él y sus músicos —Stomu Takeishi, bajo; Ted Poor, batería; Chris Speed, saxofones— abren su set con un enérgico tema en donde hay resquicios de hardcore, improvisación y, por supuesto, jazz, género en el cual se le ha acomodado.

Sin embargo, su acercamiento a la música sincopada es sui generis. “La gente”, declaró una vez, “considera lo que hago jazz porque tiene mucho de improvisación”. Su discografía la componen Bound y Pure (2000), Come play with me (2001), e It’s mostly residual (2005).

Hijo de una cantante pop y de un multiinstrumentista, Vu, quien también canta, nació en Saigón en 1969 y se trasladó a Estados Unidos en 1975. Comenzó a tocar la trompeta a los once años y en la preparatoria obtuvo una beca para estudiar en el Conservatorio de Música de Nueva Inglaterra. Odiaba el jazz, no por la música, sino por el elitismo de sus practicantes. Uno de sus profesores, Joe Maneri, lo puso en contacto con la improvisación. Se adentró por esa vertiente y al llegar a Nueva York, en 1994, fundó los grupos Scratcher y Vu-Tet, donde la puso en práctica. Allí colaboró con músicos del downtown: Dave Douglas, Bobby Previte, Jamie Saft, Gerry Hemingway, entre otros, y en sesiones para Laurie Anderson y David Bowie.
En 2002, el guitarrista Pat Metheny lo invitó a grabar en Speaking of now, álbum por el que el guitarrista recibió el Grammy al mejor álbum de jazz contemporáneo al año siguiente. Vu también hizo la gira promocional y enfrentó un dilema: le gustaba el trabajo de Metheny, especialmente el de su primera etapa, pero en la escuela se había esforzado en desaprender escalas y el sistema de notación tradicional. Grabar con Metheny le parecía hipócrita, aunque no podía desdeñar la oportunidad. Para tocar a su lado tuvo que practicar por horas en los hoteles lo que concienzudamente había olvidado.
Ese reaprendizaje lo vuelca ahora sobre el escenario. Su trompeta genera extraños sonidos, mismos que produce con una unidad de reverb y con dos de delay, las últimas lo proveen de una trompeta extra. No utiliza distorsión, lo que así suena son gritos, gruñidos emitidos a través de la trompeta. Takeishi, al bajo, construye más melodías que ritmos, lo que permite a Poor explayarse en los tambores y Speed entra para dialogar con Vu y, en contadas ocasiones, para liderar.
No hay solos, ni demostraciones de virtuosismo y tampoco baladas. La mayoría de las composiciones, a veces abrillantadas por colores provenientes de la música étnica, muestran dinamismo, cambios de tiempo, paradas, vertiginosos arranques. El reposo llega al final. El encore es un tema breve, tranquilo, atmosférico, un cierre para aligerar la adrenalina que por más de una hora desplegó el cuarteto.

Programa
I shall never come back / Still ragged / Acid kiss / Vina’s lullaby / Our bridge / Bound

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
Se ha producido un error en este gadget.