viernes, 30 de marzo de 2007

Dave Holland Quintet: El mundo en cuatro cuerdas

30 y 31 de marzo, 2007 / 796 asistentes / 
2 funciones / 1.45 hrs. de duración

Luis Flores
Dave Holland, bajista británico que a los veintiún años intervino en Bitches brew, el álbum eléctrico de Miles Davis que cambió la historia de la música; uno de los pilares del free jazz y dueño, hoy, de una inmensa experiencia como solista e integrante de innumerables proyectos, está en nuestro país acompañado por Robin Eubanks (trombón), Chris Potter (saxofones), Steve Nelson (vibráfono) y Nate Smith (batería), todos ellos con trayectorias y credenciales que intimidarían al más pintado. Si éste fuese un grupo de rock no quedaría más remedio que utilizar el sobado término de súper grupo.

Un sonriente Holland se acomoda en un extremo del escenario, con un inusual contrabajo —casi partido por la mitad— que refleja a una personalidad fuera de lo común. Steve Nelson, además de su vibráfono, echa mano de una marimba que impregna de tonalidades africanas el escenario; Chris Potter inventa intrincadas melodías que contrapuntea con el trombón de Robin Eubanks, quien se planta en el foro con una actitud retadora que recuerda más a un boxeador que a un músico; en tanto, Holland y Nate Smith se erigen como una base rítmica sólida y flexible.

La mayor parte del repertorio proviene de un par de grabaciones recientes del quinteto. “The eyes have it” ofrece muestras de los talentos basándose en el tradicional formato de solos para todos, con un acento predominantemente europeo; es decir, sin swing aparente y dirigido a la cabeza. Mas lo que destaca es que la música escrita y la erigida en el instante conservan similar densidad. El secreto lo reveló el mismo Holland en una entrevista a Jazziz: “El quinteto lo constituyen músicos con los que tengo muchos años trabajando, así que la improvisación y la música que escribo para ellos está muy integrada. Los temas tienen una hechura a la medida de sus estilos.”
En los hechos, Eubanks muestra por qué es considerado sucesor de J.J. Johnson (1924-2001); en su turno, Steve Nelson construye una serie de frases circulares que se entreveran con las notas del contrabajo, para dar paso al sax de Potter, quien ofrece una improvisación sin aristas, con una fluidez melódica inusitada abren el paso a la polirritmia de Nate Smith en un impredecible solo. Finalmente, Dave Holland puntea unas notas para indicar el camino al tema inicial.
Una virtud de esta música es la multiplicidad de lecturas que ofrece. Para el espectador que ha dejado de parpadear, una pieza de Chris Potter lo lleva a un estado de trance; el espectador que está dos mesas a su derecha puede verlo como un ejercicio minimalista in crescendo que se transforma en un espacio cálido y seguro. Sin arrebatos ni pirotecnia, cada uno luce y dice algo único. Destacan los diálogos entre Eubanks, que toca dos melodías simultáneas en el trombón, y Holland.
Oscilando entre las piezas con pocas notas y trazo firme, y las que remiten al caos urbano —hasta con atisbos de hip hop, bordados por las complicadas melodías interpretadas al unísono por todos—, el Quinteto de Dave Holland ofreció una celebración de vida que se perfila como uno de los mejores conciertos de jazz en los últimos años.

Programa
The leak / Celebration / What goes around? / Metamorphos / Prime detective / Moon river / Critical mass / Wights waits for weights / Like minds / Mr. B / The razor’s edge

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