martes, 14 de noviembre de 2006

Pet Shop Boys: Para pensar con la cadera


14 de noviembre, 2006 / 9 557 asistentes / Función única / 


2:45 hrs. de duración / Promotor: OCESA, S.A. de C.V. 

Georgina Hidalgo 

“La estupidez, combinada con arrogancia y un gran ego, te puede llevar por un largo camino… en muchos sentidos, no necesitas intelecto para hacer música pop”, eso dijo Neal Tennant al diario británico The Observer en octubre de 2003, al referirse a “Los diez mandamientos del pop”. Tal vez para desmentir sus propias declaraciones, en el debut de Pet Shop Boys hay un cerebro de tamaño prominente que parece comandar en el escenario. 
Pero en realidad no hay mucho que pensar. Los amos del hit parade británico están de regreso en México para poner fin al Fundamental Tour, que hace un mes comenzó en Montreal. Son ya veinte años de historia: inauguraron los ochenta con su sonido electrónico y canciones románticas, a veces irónicas pero siempre bailables, y ahora están obsesionados por los remixes —propios y ajenos— y dictan aún las pautas del pop en las discotecas. Son treinta y nueve los éxitos que han sumado en las listas europeas y americanas y no pararán. Tienen la fórmula. Hasta Madonna lo sabe. 
Tennant y Chris Lowe, vestidos como enfermeros, emergen de las cajas que están en el fondo del escenario, les siguen bailarines con sudaderas amarillas fosforescentes, gorras blancas y lentes de espejo; otros más, en riguroso frac negro y sombrero de copa. Comienza el duelo de break-dance. La receta del par contiene baile, coros chiclosos y un impresionante juego de luces. Las coreografías están construidas con saltos mortales y caudales de beats capaces de poner en marcha una termoeléctrica. 
Con “I’m with stupid”, el par le canta a George Bush y Tony Blair —éste último “el infeliz amante de un compañero sin esperanza”— y de paso, presenta Fundamental, el más político de sus álbumes, cuyo contenido refleja la desilusión mundial ante la guerra contra Irak y la incertidumbre cotidiana. 
De un cubo bañado con luz negra es expulsada una corista con traje negro y sombrero de plumas para que suene “Suburbia” y con “Minimal” continúa el viaje a los tiempos de guerra. Para no causar fuera de lugar, en las pantallas se proyectan las letras de la canción. El ánimo se torna sombrío cuando se proyectan aspectos del funeral de Lady Diana, el cortejo fúnebre entre la multitud consternada: el trauma inglés de fin de siglo. Pero en esta discoteca hay una cura: My heart stop beating, I’m in love… 
La guerra es una vieja obsesión del imperio y ha sido también motivo de dolor para familias e individuos, por eso Tennant desea ser inmune a la barbarie en “Numb”, mientras hombres vestidos de negro se inmolan con sus acrobacias sobre el escenario. Si así fueran los conflictos bélicos. 
Globalizados, sorprenden con una especie de tecno-cumbia, experimento con ritmos latinos que es perdonado por todos, particularmente porque lo mandan al olvido con “Domino dancing”, emblema de los ochenteros que corean olé-olé y saltan con la jovialidad de antaño. Aluden a los años en que La Dama de Hierro dirigía implacable el Reino Unido y Ronald Reagan el de Estados Unidos: dos enormes cabezas huecas son coronadas con bombín y sombrero de cowboy. Divertimentos que deben ser tomados con seriedad. Al menos eso sugieren los vaqueros plateados, con pantalones entallados y actitudes de macho men, que disparan pistolas imaginarias. 
El amalgamation remix de “Where the streets have no name” de U2 y “Can’t take my eyes off you”, de Frankie Valli, con el que se divirtieron en los noventa abre la caja de los recuerdos. Mientras cantan a las chicas del oeste surgen batallas entre los soldados espaciales. El general Tennant, condecorado hasta las orejas, dirige el último ataque. Sus huestes bailadoras apuntan con armas de flores mientras agitan sus pelucas afro de colores estridentes. Blanco fácil, la multitud se entrega sonriente, agitada, manos arriba, contoneándose. El dueto se asume formado por pecadores irredentos que todo lo que miran, lo toman. Esta noche no hay, sin embargo, “New York City boy”, pero los diez mil fans capturados están demasiado agitados para reclamar. El último disparo es “Go West”, que en la mente de todos remite a la propaganda olímpica diseñada por Leni Riefenstahl. Rendidos y agotados, sabemos que desde hace muchos lustros Pet Shop Boys conquistaron si no al mundo, sí a millones de caderas. 

Cronología 
1981 En una tienda de artículos electrónicos se conocen Neil Tennant, ex editor de Marvel Comics, y Chris Lowe, estudiante de arquitectura. Descubren pasiones compartidas por los sintetizadores y crean una banda de “anti rock” con nombre de —según ellos— una de rap. 
1983 Tennant gana notoriedad como periodista en Smash Hits, escala a editor en jefe y le asignan entrevistar a The Police en Nueva York. Allí come con el productor Bobby O Orlando, quien producirá el primer sencillo de Pet Shop Boys, “West end girls”, éxito en Estados Unidos. 
1985 Relanzan una nueva versión de “West end girls” que vende 1.5 millones de copias. Es el trampolín del álbum Please (1986). 
1987 Actually contiene “It’s a sin” y “Always on my mind”. 
1988 Introspective pega en ambos lados del Atlántico con “Domino dancing”. 
1989 Producen Results para Liza Minelli. Tennant se une a Bernard Summer, de New Order, y a Johnny Marr (ex The Smiths) y forman Electronic. 
1991 Mezclan a U2 con la balada disco y otra vez llegan a las listas. Luego confirman su posición con Behavior. Su concepto escénico es estilizado con ayuda de escenógrafos y encargados de vestuario de la Ópera Nacional de Londres, después el arquitecto Zaha Hadid y el video-artista Sam Taylor-Wood les echan la mano. El par crea el sello Spaghetti Records y su más exitoso lanzamiento es el soundtrack de The crying game
1994 Remezclan a Blur (“Girls and boys”) y lo hacen un hit en Europa. Otros clientes han sido David Bowie, Tina Turner, Donna Summer, Yoko Ono, Rammstein y Madonna. 
1999 Con Nigthlife encumbran el himno gay “New York City boy”. 
2001 Su musical Closer to heaven, estrenado en el Teatro de las Artes de Londres, termina temporada antes de lo esperado. 
2002 Release los lleva de gira en plan moderado: sin bailarines ni extravagancias escénicas ni de vestuario. 
2005 Musicalizan el filme Acorazado Potëmkin (1925) en la Plaza de Trafalgar. 
2006 Graban Fundamental, que llega al quinto puesto en las listas inglesas. Concluyen en México su gira por el continente americano. (G.H.

Programa 
Psycho / God willing / Psychological / Devices / I’m with stupid / Suburbia / Can you forgive her? / Minimal / Shopping / Rent / Dreaming of the queen / Heart / Opportunities / Integral / Numb / Domino dancing / Flamboyant / Home & Dry / Always on my mind / Where the streets have no name / Can’t take my eyes off you / Sodom and Gomorrah / So hard / It’s a sin / Go west.
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