martes, 21 de noviembre de 2006

Paul Anka: Del réquiem a las crinolinas


Rock swings / 21 de noviembre, 2006 / 7 751 asistentes / Función única / 
2 hrs. de duración / Promotor: OCESA, S.A. de C.V. 

Alejandro González
Durante un par de segundos todo es confusión. La excitación por escuchar los primeros acordes de “Diana” se mezcla con la ansiedad por no saber dónde está el cantante. De pronto, las miradas se dirigen hacía atrás, al fondo del Auditorio Nacional. Ahí viene bajando las escaleras, micrófono en mano y cantando aquello de que él es muy joven y ella es muy vieja mientras reparte saludos. Camina confiado, como si hubiera recorrido esta ruta decenas de veces. Sólo hay que estirar la mano y devolverle la sonrisa, apenas hay que solicitarle el micrófono y acompañarlo. No han pasado ni cinco minutos de iniciado el show, pero Paul Anka ya puede sentir cómo el público se sacude en sus bolsillos, y como él desea que se quede allí un buen rato, de inmediato lo orilla a canturrear “My home town”. Únicamente ha ofrecido dos temas por los pasillos y la máxima ya está pronunciada: Esta noche se presenta El Crooner. Con mayúsculas. 
Con trece músicos respaldando la grandilocuencia de su obra, Anka no tiene más que lucir sus dotes escénicas. Las temporadas en Las Vegas no han sido en vano y presume sus tablas cuando abandona momentáneamente sus composiciones para adentrarse en temas señeros de los ochenta y noventa, como “Wonderwall” y “Jump”, de Oasis y Van Halen, respectivamente, donde tanto él como los metales enseñan que no sólo con la guitarra se hacen malabares, porque eso sí, el micrófono requiere de pericia para ser domado, no basta con pasearse por las butacas con él en la mano; hay que tener como aliado a un cancionero que contenga algo del calibre de “Puppy love” y “Put your head on my shoulder” para provocar encanto. Y algo más, se requiere carisma, atributo que el compositor utiliza como lámpara de mano entre los pasillos, aprovechando sus tonadas clásicas para acercarse a sus admiradores, chacotear con una persona que le pasa un teléfono celular, tomar la mano de una emocionada dama y declararle, mientras baila con ella, que al fin ha encontrado una mujer de su estatura. Su excursión llega a la sexta fila, donde continúa regando camaradería para después, de pie sobre una butaca, interpretar “She’s a lady”, que Tom Jones popularizó en 1971. 
¿Cuántos de los presentes esta noche saben quién fue Kurt Cobain? Con el swing como pretexto, el compositor canadiense acerca las caóticas líneas del otrora líder de Nirvana y su “Smells like teen spirit” para que las grotescas sacudidas de cabeza muten en un desenfadado movimiento rítmico con el zapato. De eso se trata Rock swings, el álbum que sirve como pretexto para que Anka esté en México. Y con el mismo aliento ofrece “It’s my life” de Bon Jovi, y “Tears in heaven”, interpretada sentidamente para darle nueva dimensión al réquiem que Eric Clapton escribió para su hijo. El ídolo acude al trago que esconde en el piano y arremete con “Jubilation”, para, batuta en ristre, hacerla de director frente a la orquesta. Cuando anuncia que uno de sus mayores placeres ha sido trabajar junto a Frank Sinatra, es fácil saber lo que vendrá; sin embargo, ni la mención de The Voice opaca lo que su autor hace con “My way”. Los teléfonos celulares apuntan al escenario, seguramente enviando esa canción a un ser querido y lejano. 
“New York, New York”, que adorna con pataditas al estilo Las Vegas, advierte que ya viene el baile. Hay que dejar de lado las formalidades para tomar los pasillos del foro y lucir unos cuantos pasos. Un poco de rock and roll es lo indicado: “Twist and shout”, “Johnny B. Goode” y “Proud Mary” son las elegidas para estimular el zapateo que hace más de cuarenta años le fuera negado por lucir edulcorado y manso al lado de salvajes como Chuck Berry o Elvis Presley. Satisfecho, el público agradece con una ovación que se extiende por dos minutos. El cantante recibe con seriedad los aplausos, quizá incrédulo. Tanto su show como el de los espectadores han carecido de desperdicio. ¿Cómo cerrar entonces dignamente una noche semejante? No hay otra que repetir la dosis inicial con todos, hechizados, haciendo coros: “¡Oooh, please, staaay by me, Diaaana!”. 

Cronología 
1941 Nace el 30 de julio, en Ottawa, Canadá. 
1955 Comienza a componer sus propios temas, y llevándose a hurtadillas el auto de sus padres, participa en concursos para aficionados en Québec. 
1957 Obtiene una audición con el productor Don Costa durante un viaje a New York, junto a un grupo llamado Rover Boys, e interpreta “Diana”. Esa oda a una niñera lo lleva a dominar ambos lados del Atlántico vendiendo diez millones de copias. Llega a la televisión con el Show de Ed Sullivan. 
1958 Ubica cuatro canciones en el Top 20, entre ellas “You’re my destiny”. 
1959 Mantiene su posición en las listas de popularidad con “Put your head on my shoulder” y “Puppy love”. 
1962 Siendo aún adolescente, el millonario compositor y cantante cambia de sello y compra su catálogo previo. Sus incursiones en el cine como en Girls town y The longest day, son celebradas por millones de fans. 
1965 Casado y en la mira de las revistas del corazón, cine y música, aparece en el célebre programa Hullabaloo, al lado de The Everly Brothers y Marvin Gaye. 
1968 “Comme D’habitude” es reescrita por él para titularla “My Way”. Frank Sinatra la convierte en himno. 
1974 “(You’re) Having my baby”, interpretada con Odia Coates, significa su retorno al trono luego de varios años de ausencia. El sencillo es seguido por dos éxitos más que corren la misma suerte. 
1984 Su estrella es colocada en el Paseo de la Fama, en el Hollywood Boulevard. Exitosas presentaciones en Asia y Europa, además de sus prolongadas temporadas en Las Vegas, lo mantienen activo durante los ochenta, al tiempo que sigue lanzando discos. 
1993 El Salón de la Fama de Compositores de la Academia Nacional de Música Popular, con sede en Estados Unidos, celebra que Anka cuenta con nada menos que 900 composiciones. 
1996 Amigos es su álbum número 122, y en él participan Julio Iglesias y Celine Dion. 
1999 Luego de ser invitado en The Simpsons, participa en otra popular serie televisiva: That 70’s show
2002 Regresa a su país natal tras veinte años de ausencia. Ahí, el 27 de abril es declarado “Día de Paul Anka”. 
2005 Celebra 47 años en el mundo del espectáculo con un inesperado giro: Rock swings, un acoplado de covers que incluye temas de Nirvana, R.E.M. y Soundgarden, entre otros. (A.G.

Programa 
My way walk on / Diana / You are my destiny / For once in my life / Come rain or come shine / If not done earlier / My home town / Crazy love / Jump / Times of my life / My heart sings / Wonderwall / (You’re) Having my baby / Mack the Knife / Put your head on my shoulder / Puppy love / Lonely boy / Ese beso / She’s a lady / Do I love you / Let me get to know you / It’s my life / Tears in heaven / Smells like teen spirit / Hello / I’m not anyone / Jubilation / Let me try again / My way / New York, New York / Twist and shout / Johhny B. Good / Proud Mary / House is rockin’ / Diana Bows / Zimmer / Destiny / Diana (bis).
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
Se ha producido un error en este gadget.