jueves, 23 de noviembre de 2006

Alejandra Guzmán: Y fue una familia feliz

Foto: Colección Auditorio Nacional

23 de noviembre, 2006 / 9 690 asistentes / Función única / 
1:45 hrs. de duración / Promotor: OCESA, S.A. de C.V. 

Julio Alejandro Quijano 
La brevísima minifalda de Alejandra Guzmán vuela hasta su cintura. “¡Que vivan las nalgonas!”, grita al tiempo que muestra lo efectivas que han resultado las rutinas en el gimnasio. Con ropa tan escasa, una metáfora resulta inevitable; en efecto, es una reina. Su hija Frida Sofía, quien recientemente alcanzó la mayoría de edad, se une al jolgorio rocanrolero de “La Plaga” y de “Muévanse todos”. También lleva minifalda, pero sobrepuesta en un pantalón de mezclilla; aun así, es bien recibida por los súbditos que le gritan “¡Princesa!” e incluso provoca que la soberana reciba el título de “Suegra potencial”. Madre e hija comparten el micrófono: Ahí viene la Plaga / me gusta bailar / y cuando estoy rocanroleando / soy la reina del lugar. 

En la séptima fila, los patriarcas de la dinastía Guzmán-Pinal, aplauden de pie. Los separan tres butacas que simbolizan su truncada historia de amor setentero, cuyas consecuencias los distanciaron al grado de no dirigirse la mirada durante el concierto. Alejandra Guzmán intenta llenar ese vacío con palabras: “Ahí están mis padres que me hicieron con amor, mucho amor. Gracias a ti papá y a ti mamá por enseñarme que no importa cuántas veces te caigas, lo importante es luchar por levantarse”. Después, dice a su hija: “A ti, Frida, te dedico la canción ‘Necesito amarme’. Mi consejo es que te quieras mucho porque no es fácil ser famosa; a veces estás muy sola y te deprimes, pero con amor puedes salir adelante”. 
Desde sus lugares, Enrique Guzmán lanza besos y Silvia Pinal hace a un lado su estola para mandar un abrazo. Hija y nieta reciben los cariños a distancia y en ese momento se tiene la impresión de que la familia no sólo está reunida para un concierto, sino en comunión perfecta, a pesar de las tres butacas vacías. Los cuatro bailan al ritmo de “Muévanse todos”, acompañados por los súbditos de este reino de corazones. 
Este es el colofón que la cantante escogió para recordar que su vida esquivó un final trágico: no implicó noticias de excesos, escándalos con efectos irreversibles o un aislamiento misterioso; en cambio, Alejandra Guzmán tiene un final de cuento de hadas: ha recuperado el amor de su familia y conserva la fidelidad de los seguidores, que se debaten entre gritarle “Reina” o “Suegra”. 
Independientemente de la feliz historia dinástica, el resto del reino vive su propio relato fantástico. Para las mujeres, el entusiasmo tienes tres puntos de éxtasis: en “Mala hierba” exorcizan malos amores; con “Güera” la cercanía de las fanáticas llega a la identificación total cuando Guzmán exclama “¡Arriba las morenas!” y recibe la respuesta de un coro solidario que ha padecido el adagio de que “los hombres las prefieren rubias”, y en “Reina de corazones” el fervor explota. De pie, con bufandas, suéteres o pañuelos improvisados como banderas, las mujeres corean la letra y declaran que cada una de ellas es la verdadera Reina de corazones. / No seas estúpido, / lleva tu artillería a otra parte. 
En el caso de los hombres, el ánimo exaltado es permanente. El cachondeo y el erotismo son los sellos de sus conciertos, de modo que nadie se escandaliza al ver que Alejandra Guzmán se recuesta en una tarima, al final de “Mala hierba”. Levanta las piernas, las mueve con frenesí y se incorpora sin pudor. Algunos alcanzan a ver un corazón en sus caderas y otros, centímetros abajo, una daga; son tatuajes y testimonio de que la cantante cumple sus promesas: “Ante mi público me desnudo en cuerpo y alma”.

Foto: Colección Auditorio Nacional
Es, pues, una emperatriz generosa que en reciprocidad recibe pleitesía. Por ejemplo, una amiga corea de memoria Mírala, mírala, mírala / diosa vestida de saliva y sal. Luego me grita al oído: “¡Ya ves, sí me la sé! Cuando era niña yo veía las pelis de Alejandra Guzmán con Omar Fierro, ésas que filmaron en Acapulco”. También juega con las pelotas gigantes que caen del techo mientras entona “Volverte a amar”, y se desvive por alcanzar una de las pulseras que la cantante lanza y que simbolizan amor a la vida, luego de un pasado sombrío. Rumbo a casa, esta amiga todavía tararea las canciones en un intento por prolongar las emociones del concierto, aunque no es la única: los espectadores asistieron en calidad de simples ciudadanos, pero al final se transformaron: ellas, en reinas de corazones y ellos, en felices vasallos. 

Ayer y hoy 
Alejandra Guzmán ha tenido mil y una vidas durante su carrera. Siguiendo esta metáfora, el concierto en el Auditorio Nacional significó el comienzo de la mil dos. La primera de ellas comenzó en 1986, cuando lanzó su álbum debut, Bye mamá. Su cabello era corto igual que las minifaldas y las playeras. Así pensaba en aquel tiempo: 
Filosofía artística: Soy amante del rock sincopado. Los voy a poner a bailar, a que usen su imaginación para sentirse bien cada día, porque yo sólo quiero transmitir buena vibra, pura alegría para que sean felices y utilicen mi técnica para lograrlo. 
Familia: De mi madre, aprendí lo que es el profesionalismo; de mi padre, el amor a la música, al rock. Ellos me dieron todas las bases. 
Vida personal: Hay por ahí mucho pretendejo, pero nada serio. En realidad no soy muy exigente, con que sea inteligente, guapo, sencillo, simpático… Con eso me conformo. 
En 2006, renació para su vida mil dos. Incluso declaró que ya no era “Alejandra”, sino que adoptaba su primer nombre, “Gabriela”. 
Así piensa actualmente 
Filosofía artística: Yo pensaba que ser rockero significaba meterte de todo y que te valiera gorro; ahora sigo siendo rockera, pero sin hacerme daño. Aprendí a quererme y a cuidarme. Ese es el camino para ser el mejor rockero del mundo. 
Familia: Ya dejé por ahí lo Guzmán y lo Pinal. A los dos los quiero como son, pero yo tuve que hacer mi personaje y éste también ha recibido sus trancazos y se ha levantado solo. 
Vida personal: Mi vida ha sido un escándalo y de repente hablan más de lo que en realidad es. Si yo fuera tan loca y reventada no tendría a mi hija, ni una carrera. (J.A.Q.

Programa 
Intro / Lipstick / Diablo / Déjalo / Loca / Llama por favor / Hacer el amor con otro / Luz de luna / Reina de corazones / Mala hierba / Ten cuidado con el corazón / De verdad / Volverte a amar / No estoy llorando / Necesito amarme / Mujer / Quiero estar contigo / Míralo, míralo / Toda la mitad / Güera / Eternamente bella / Muévanse todos / La Plaga.


Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
Se ha producido un error en este gadget.