lunes, 11 de septiembre de 2006

Franz Ferdinand: Los nuevos archiduques


11 de septiembre, 2006 / 9 672 asistentes / Función única / 
1:45 hrs. de duración / Promotor: OCESA, S.A. de C.V. 

Nayma González
Oriundo de Glasgow, Escocia, fértil ciudad de donde han surgido en años recientes Belle & Sebastian, Mogwai y Camera Obscura, entre otros, Franz Ferdinand ha tenido en escasos dos años un meteórico ascenso, conquistando el siempre difícil mercado estadounidense, donde llena estadios y vende millones de discos a la par de seducir los gustos más disímiles y hasta a los más exigentes críticos, logro que contados artistas británicos pueden presumir. Su éxito se resume en unas cuantas líneas pero es más significativo porque detrás hay un trecho recorrido y no se adjudica todo al azar. 
Alex Kapranos (voz y composición) picó piedra desde mediados de los noventa en grupos sin resonancia fuera de la escena local (The Blisters, The Amphetameanies, The Yummy Fur), también fungió como promotor de conciertos y fiestas, a la par de otros oficios, hasta que tuvo la idea perfecta en el momento adecuado: “Hacer un grupo de rock que haga bailar a las chicas”. No más sentimentalismo ni electrónica, sólo un puñado de melodías que liguen ritmos complicados (“angulares”), brincos de tiempo, por lo menos dos afinaciones distintas en una sola canción, letras de manufactura más compleja para los estándares del pop… un caos perfectamente calculado que en manos de Franz Ferdinand cobra corporeidad. Una idea labrada con ímpetu y talento que fue evidente en su álbum debut, donde, sin añadidos gratuitos ni accesorios, lucen las guitarras urgidas por apoderarse de la pista de baile con un ánimo que no se escuchaba desde hace más de veinticinco años. 
Magazine, Gang of Four y Josef K plantearon premisas similares, pero llevados por la cauda del punk sonaron más vertiginosos, punzantes. Franz Ferdinand cobra las regalías de esa escuela cuando ha dejado de ser subversiva y un público mayoritario está dispuesto a escuchar, aunque sólo la mezquindad podría negarle personalidad propia a estos jóvenes escoceses. Después de su visita a esta capital a finales de 2004, Franz Ferdinand, aumentado y con nuevo álbum, regresa con la intención de superar las predicciones: sin complejos, ha añadido baladas a su repertorio, pero está de más afirmar que quienes estamos aquí, hemos venido a averiguar si es cierto que ésta es la coquetería más descarada que hay en la actualidad entre el rock y la música disco. 
“This boy” resuelve la duda en unos segundos y pasamos a otro asunto, pues el grupo no tiene tiempo para probar lo obvio. La canción, aunque aún masivamente desconocida, carece de momentos de reposo, al igual que sus sucesoras. “Tell her tonight” suena liviana, divertida, ideal para salir a “bailar la noche”. Le sigue el sencillo “Matinée”, con el cual habría que ver con extrañeza al que permanezca en su butaca. Kapranos y el guitarrista Nick McCarthy no dejan de zapatear cada compás, posiblemente por el nano-metrónomo integrado a sus piernas; con ese recurso y las palmas, el pulso pertenece a la gente. El conocidísimo primer acorde de “Take me out” y su genial cambio de ritmo parecen manifestar en pleno 2006 cuán obsoletos resultan los beats y las laptops. El rock ha regresado. 
Esa chica sónica llamada “Jacqueline”, pero sobre todo “Darts of pleasure” y “Michael” merecen mención aparte. ¿Quién más en el top ten internacional escribe letras tan desenfadadamente atrevidas como Michael, eres el chico con caderas de cuero, / cabello pegajoso, caderas pegajosas, / tu barba crecida raspa mis labios pegajosos? “Heathen / Outsiders” termina con un solo de Paul Thomson en la batería para minutos después ser acompañado por los invitados especiales: percusionistas neo-mexicanistas vestidos de aztecas, un lapso Mexican curious que da paso a “This fire”. Al final, los escoceses, con venenosos dardos de placer, nos hacen el blanco de su puntería certera; de allí la sonrisa colectiva. 

Cronología 
Otoño 2001 Alex Kapranos y Robert Hardy, compañeros de la Escuela de Arte de Glasgow, comienzan a hacer música juntos. Conocen a Nicholas McCarthy en una fiesta y lo invitan a la batería. La alineación se completa con Paul Thomson, ex-baterista de The Yummy Fur, harto de ese instrumento y con ganas de escribir canciones en su guitarra. Pronto se da cuenta que McCarthy es mejor componiendo y le cede la de seis cuerdas. 
Invierno 2001 Franz Ferdinand comienza a tocar en una fábrica abandonada, a la que denominan El Castillo. Son anfitriones de encuentros de arte y música con forma de raves. El Castillo es clausurado tras quejas de los vecinos, pero el grupo pronto hace su guarida en una casa de estilo victoriano. Kapranos y McCarthy se encargan de la composición y el grupo define su sonido. 
Otoño 2003 Se hace de una sólida reputación entre sus conocidos y el sello Domino edita el EP Darts of Pleasure. Algunos periodistas hablan del grupo como “la más esperada revelación en años”. Los rumores se extienden hasta el otro lado del Atlántico e Interpol le invita a abrir sus conciertos. 
Enero 2004 Se firma contrato con Epic y aparece su debut homónimo. 
Febrero 2004 El disco alcanza buenos lugares en las listas de popularidad británicas y el quinto sitio en las independientes estadounidenses. 
Primavera 2004 MTV programa con regularidad “Take me out”. El sencillo llega al millón de copias. Aparecen cuatro singles más en el año: “Darts of pleasure”, “Matinée”, “Michael” y “This fire”, todos con excelente recibimiento. 
Otoño 2004 El grupo recibe, entre otros galardones, el Mercury Music Prize por el Mejor Álbum del Año. 
Invierno 2004 Visita la ciudad de México por primera vez. 
Primavera-verano 2005 Termina su gira mundial. Llegan más premios, entre ellos un par de Brit Awards. Se encierran para componer su segundo disco. 
Otoño 2005 Aparece You could have it so much better. Se desprenden los sencillos “Do you want to”, “Walk away”, “The fallen” / “L. Wells” y “Eleanor put your boots on”, dedicado este ultimo a la novia de Alex, Eleanor Friedberger, vocalista de The Fiery Furnaces. 
Primavera-verano 2006 Junto a Death Cab For Cutie y The Cribs dan conciertos en las principales universidades de Estados Unidos. 
Septiembre 2006 Declaran que al final de su gira tomarán un descanso indefinido. Debutan en el Auditorio Nacional. (N.G.

Programa 
This boy / Come on home / Auf acshe / Do you want to? / Villain / Tell her tonight / Matinée / L. Wells / Walk away / Eleanor / Take me out / Fallen / Darts of pleasure / 40’ / Michael / Jaqueline / Heathen / Outsiders / Tambores aztecas / This fire.
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