viernes, 9 de junio de 2006

Branford Marsalis


9 y 10 de junio, 2006 / 1 060 asistentes / 2 funciones / 
1:45 hrs. de duración / Promotor: Live Jazz Mx, S.A. de C.V. 

Jorge R. Soto 
Branford Marsalis es uno de los saxofonistas más versátiles de la escena contemporánea. Después de sus estudios en Berklee se unió a The Jazz Messengers, del baterista Art Blakey; participó en el álbum Decoy de Miles Davis, y en terrenos más populares tomó parte en diversos proyectos con el cantante y compositor británico Sting y hasta dirigió la orquesta del programa televisivo de Jay Leno. Pero esta noche es de jazz y Marsalis está acompañado por tres pesos pesados: el eficaz pianista Joey Calderazzo, que ha trabajado en álbumes de Michael Brecker, Jack DeJohnette, Dave Holland y John Patitucci; Eric Revis, con su poderoso contrabajo tiene más de quince años en los escenarios y ha tocado con Nicholas Peyton y Chris Thomas, y el baterista Jeff Tain Watts, quien ha prestado su talento a grabaciones y conciertos de Wynton, el hermano menor de Branford Marsalis, McCoy Tyner y Betty Carter, por citar sólo algunos nombres. 
Con semejante curricula a cuestas, el cuarteto de Branford Marsalis se presenta por primera vez en un club del Distrito Federal durante dos noches. El Lunario está a reventar, tal vez como nunca en toda esta serie de conciertos denominados Nueva York en México
“Trieste” arranca vertiginoso y parece que los ejecutantes tocaran melodías diferentes a una velocidad pasmosa; un aparente caos que se resuelve al final cuando regresan a una melodía más convencional. Heterogéneo en edad, el público es receptivo, casi devoto, y estalla en expresiones de aprobación en cada solo. Marsalis viste de negro, parece un Tiger Woods del jazz. La coordinación entre los músicos es perfecta, miradas de soslayo, un movimiento casi imperceptible es suficiente para que cada uno sepa qué hacer, cuándo entrar o salir. 
El líder se concentra, cierra los ojos, se balancea lentamente de atrás para adelante, llenando los pulmones del aire contaminado de la sala. Cuando su aliento viaja por el saxofón es impredecible lo que puede salir de él: delicadas o furibundas sonoridades. Sólo siete composiciones bastan para sorprender al público y agotar al saxofonista, quien acusó los efectos de la altura de la ciudad de México, como lo dijo en el micrófono al despedirse. Sin embargo, defeños al fin y al cabo, sabemos reconocer la belleza aun en medio de la polución y salimos con los pulmones y los sentidos llenos de notas sublimes. 

Programa 
Trieste / The ruby and the pearl / Blakzilla / Hope / Bullworth / Lings Lope / J.J. was his name / Mo Betta blues.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
Se ha producido un error en este gadget.