miércoles, 8 de marzo de 2006

Lupita D’Alessio: Maestra del desdén

8 de marzo, 2006 / 8 735 asistentes / Función única /
 2:30 hrs. de duración / Promotor: OCESA, S.A. de C.V. 

Rodrigo Farías Bárcenas

Pese a que tiene más de treinta y cinco años de trayectoria, cincuenta y dos discos y una destacada presencia en Latinoamérica, Lupita D’Alessio decidió ponerle punto final a su trabajo como cantante. Descrita por John Bush, de All Music Guide, como “una de las pioneras en lo que podría llamarse el movimiento feminista del pop latino”, la tijuanense anuncia su retiro en el Auditorio Nacional ante un público que la adora y confirma su vigencia. 
Abre con “Sigo en el camino”, que en su título alude a su persistencia. Es una versión en español de “Proud Mary”, de John Fogerty, otrora líder de Creedence Cleawater Revival, cuyo arreglo con metales remite al cover que en 1971 hicieron famoso Ike & Tina Turner. Lupita baila de un lado al otro del escenario mientras hace esta declaración de fortaleza y rinde tributo a una de las máximas figuras del rhythm & blues. Tras dar la bienvenida, hace saber con voz fuerte y enfática que “ésta es la noche del adiós definitivo”. A cambio recibe una suplicante negativa de quienes no aceptan su decisión. “Que Dios los bendiga”, dice con humildad, para luego entregarse sin reserva con “Leona dormida” y “Tiempo de rosas”, que ayudan a caldear las todavía más intensas exclamaciones provocadas por “Ni guerra ni paz”. Las luces de la sala, prendidas por segundos, dejan ver en toda su magnitud el respaldo de la gente; un coro de miles, en su mayoría mujeres, hace suya la letra: ¿Por qué cuando pregunto si me quieres / me cambias siempre de conversación? / ¿Es que hay otra o es hastío? / Yo en ti ya no confío... Es un regalo en el Día Internacional de la Mujer. D’Alessio domina la expresión emocional utilizando su cuerpo, en particular el rostro. Todo en ella es pasión: sensualidad, dolor, amor, coraje, alegría. Pasa del reclamo enérgico a la contrición que anuncia el llanto. Pero, sobre todo, es maestra del desdén. 
A principios de febrero, en conferencia de prensa, anunció su retiro y presentó el álbum El adiós. Sus razones: “Estoy harta de tanta crítica y cansada de cantar”. Según ella así la dejarían en paz algunos periódicos y revistas que durante años han publicado notas amarillistas sobre su vida personal. Muy en tono, cuando canta “Qué ganas de no verte más”, simultáneamente en las pantallas se proyectan imágenes de recortes periodísticos con titulares como “Su marido la golpea” o “Con problemas de drogas”. Ella se yergue altiva, canta con desprecio y actitud retadora: Qué ganas de no verte nunca más / que ganas de cerrar este capítulo en mi vida / donde fuiste una mentira y nada más. El tema, dedicado a un tipo insensible, adquiere en este contexto un matiz adicional, el de la mujer que se atreve a confrontar la presión social. Se retira por unos momentos; al regresar, tanto ellas como ellos se ponen de pie para brindarle una ovación que la conmueve al grado de hacerla llorar. 
Poco después el público festeja “Mentiras” con similar energía. De nuevo las pantallas dan la clave con escenas de la película del mismo título que muestran a una mujer agresiva, que no se deja maltratar. “No estoy en contra de los hombres”, dice la cantante, “pero de vez en cuando los pongo en su lugar”. Y en su lugar quedan con las palabras directas de, por ejemplo, “Engañada por ti”, “De parte de quién” o “Inocente pobre amiga”. Pero entre todos esos hombres que tan mal se portan, hay otros a quienes sí tiene mucho que agradecer, como a Beto Domínguez, director de la banda que la acompaña desde hace veinte años, “porque me enseñó a amar a Jesús y a pararme en el escenario”. Guitarra, bajo, batería, metales y percusiones dan un potente apoyo a las baladas, haciéndolas sonar actuales, a ratos con un empuje del funk o con matices de blues y jazz. 
El cierre del programa, que también lo es de un ciclo vital, llega con un popurrí que comprende temas que contribuyeron a engrandecerla, como “Punto y coma”, “Lo siento mi amor” o “Juro que no volveré”. Al término, tiene lugar otra ovación de pie, que se prolonga durante varios minutos. Se ve feliz, radiante, orgullosa por su triunfo. Lanza besos, uno tras otro pues debido a la emoción le cuesta trabajo pronunciar palabras. “Estoy muy sensible”, dice a manera de disculpa, y vuelve a llorar. 
Recuperado el aliento, agradece el apoyo de empresarios, periodistas y familiares, en especial el de su padre, Poncho D’Alessio, locutor ya fallecido. También menciona a quienes le han dado canciones y reitera que no odia al sexo masculino, sino hay autoras y autores que la eligieron para transmitir un concepto musical, “el de atacar a los hombres”. De ser así, gracias a ese rasgo tiene una de las identidades más fuertes del espectáculo y es reconocida entre las mejores cantantes de Latinoamérica. El círculo se completa, primero con el compromiso de cambio, expresado en “Mudanzas”, y después con la vuelta al punto de partida, “Mi corazón es un gitano”, que la dio a conocer en 1971. Lupita D’Alessio no contempla el retorno. Claro lo dijo: “Hasta aquí llegué”. 

Cronología 
1954 Guadalupe Contreras Ramos nace el 10 de marzo en Tijuana, Baja California. 
1971 El compositor italiano Nicola Di Bari gana el Festival de la Canción de San Remo con “Il cuore è uno zingaro”. Lupita D’Alessio, con apenas 17 años, hace una versión en español que se convierte en su primer gran éxito (“Mi corazón es un gitano”). Recibe el apoyo del conductor Raúl Velasco y su popular programa televisivo Siempre en Domingo
1973 Debuta en Cartas sin destino, primera de una serie de telenovelas que le da presencia regular en televisión. 
1978 Se divorcia del cantante y actor Jorge Vargas. La reportera Blanca Arroyo, del periódico La Opinión, señala que “a partir de entonces su postura hacia el sexo masculino fue y ha sido agresiva”. 
1986 Durante los ochenta se incrementa su reconocimiento con presencia en los escenarios, radio y televisión. Se ve cada vez más ligada a situaciones escandalosas. Protagoniza la película Mentiras, concebida para destacar su trayectoria. 
1988 Es encarcelada por evasión de impuestos. 
1989 Lo blanco y lo negro es su última telenovela en Televisa. 
1990 Graba regularmente hasta 1997. Tres años después cambia de compañía discográfica para tener más presencia internacional. 
2000 En el álbum Estoy aquí combina música ranchera con sinfónica, reciclando algunos de sus principales éxitos. La ciudad de Hidalgo, Texas, la nombra Embajadora de la Buena Voluntad. Tras casi 10 años de ausencia reaparece en telenovelas como protagonista de Ellas, inocentes o culpables, de Televisión Azteca. 
2006 En enero llega a las discotiendas El adiós. A principios de febrero anuncia su retiro argumentando que está cansada de las críticas de los medios de comunicación y porque desea enfocarse a la actividad empresarial. El 8 de marzo inicia su gira de despedida en el Auditorio Nacional, para continuarla en varias ciudades de la República Mexicana, Estados Unidos, Centro y Sudamérica. (R.F.B.

Programa 
Sigo en el camino / Leona dormida / Tiempo de rosas / Ni guerra, ni paz / Gaviota del aire / Cuando el amor te besa / Qué ganas de no verte nunca más / Espejo / Acaríciame / Mentiras / Engañada por ti / De parte de quien / Inocente pobre amiga / Qué acabado se le ve / Dale veneno /Ese hombre / Popurrí: Punto y coma - Lo siento mi amor - Vieras cuántas ganas tengo - Si no te gusta cómo soy - Como tú - Ya no regreso contigo - Juro que no volveré - La diferencia - Te estás pasando / Mudanzas / Mi corazón es un gitano.
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