jueves, 5 de enero de 2006

Winnie Pooh: Del zoológico al Auditorio Nacional


Del 5 al 8 y 14 y 15 de enero, 2006 / 138 229 asistentes / 24 funciones (10 privadas) /
 1:15 hrs. de duración / Promotor: OCESA, S.A. de C.V. 

Olivia Ortiz 
Desde sus inicios, un sello distintivo de la casa Disney ha sido renovar la iconografía de los cuentos infantiles. Son incontables los personajes de relatos populares de siglos atrás con renovadas actas de nacimiento tras ponerse en manos del caricaturista y empresario estadounidense. Tal fue el sino de Winnie The Pooh. 
La historia cuenta que en 1914, Winnipeg, una osezna nacida en los bosques de Canadá, viajó con la brigada 34 Fort Garry Horse con destino a Europa. Al pasar por Inglaterra, su dueño prefirió dejarla en el zoológico de Londres para que fuera cuidada. Diez años después, Christopher Robin Milne, de cuatro años, conoció a la ya no entonces cachorra y se hizo su amigo, al grado que jugaba en su jaula. Encariñado, el pequeño cambió el nombre a su oso de peluche y de Edward se convirtió en Winnie. En esta amistad se inspiró su padre, el periodista Alan Alexander Milne, para escribirle un cuento. El veinticuatro de diciembre de 1925 se publicó en el London Evening News el primer capítulo de Winnie The Pooh, que adquirió forma de libro en 1926. Años más tarde, las hijas de Walt Disney compraron los derechos de imagen y en 1965 se estrenó el primer filme con el célebre oso barrigón que siempre anda en pos de miel. 
En 2006, al cumplirse ochenta años de la aparición del libro, Pooh celebra su cumpleaños y él mismo se convierte en regalo de Reyes Magos para los niños que llegan al Auditorio Nacional. Dos narradoras —Tracy y Ana—, acompañadas silenciosa y graciosamente por los payasos Hunny Helpers, cantan y cuentan la historia de Winnie. La interacción entre narradoras y público infantil es constante y esto propicia el encanto para quienes han visto al oso sólo en pantalla grande o en el televisor, ya que entre bailes, canciones, algarabía y risas, los amigos de Pooh le organizan una fiesta sorpresa. 
Al estilo de una obra de Broadway, un elenco de quince artistas, bajo la supervisión coreográfica de Christopher Gattelli y del director musical David Loud, incorpora al espectáculo nuevos arreglos de los temas favoritos de la primera película. Recurriendo a las voces originales de ese filme y a las canciones excelentemente interpretadas por Tracy —cuya voz revela una formación operística— en el Auditorio Nacional se refrenda que la Winniemanía está bien y viva en México. 
Enmarcada en el famoso Bosque de los Cien Acres y conservando la atmósfera de la historia de Alan Alexander Milne y del filme, la puesta en escena asombra desde su escenografía: los inmensos árboles, incluyendo la casa de Búho, impresionan por su tamaño y realismo. Como si se tratara de la primera página del libro, en el centro del foro se proyecta el enorme mapa del bosque donde viven Igor, Tigger, Kanga y el pequeño Roo, Conejo, Puerquito —o Piglet— y el Señor Búho. 
Aprovechando la mala memoria del osito, sus amigos deciden mantener en secreto la fiesta que preparan en su honor. Conejo se encarga del pastel; Puerquito debe distraer a Winnie; Tigger busca el regalo perfecto y el resto decora la casa de Conejo, donde será la celebración. Con frecuentes alusiones a la historia de Milne —el día tormentoso; Pooh, atorado por comer tanta miel, la pesadilla con elefantes de colores y Búho deletreando cada palabra que se le pone enfrente— los amigos ratifican el cariño que los une, siempre acompañados por alguna lección: Conejo enseña a los niños los frutos de la tierra mientras grandes jitomates, zanahorias, cebollas y naranjas ruedan por el escenario: “Tienes que sembrar para cosechar… la semilla es tan sólo la mitad”. Tigger recalca que al saltar “la mitad del rebote es mental”, aunque durante el espectáculo con sus brincos destruye tres pasteles preparados por Conejo. Piglet y Winnie van en busca de Tigger, quien se ha perdido al ir en pos del regalo perfecto: un gigantesco tarro de miel. Cuando sus amigos lo encuentran, Conejo —arrepentido por haberse enojado con Tigger— promete rebotar siempre. Al final, con serpentinas y júbilo destellando por el escenario, todos cantan, bailan y rebotan celebrando el cumpleaños. 
La ternura e inocencia que caracterizan al meloso Pooh sigue intacta. Cuando se escucha Es Winnie Pooh, / es Winnie Pooh, / un travieso osito de algodón… la nostalgia en unos —que rebasan los treinta y cinco años— y la simpatía en otros —infantes aún— los integran a la fiesta de un osezno que siempre será joven. 

Cronología 
1914 El 9 de diciembre, el teniente H. Colebourn, procedente de Canadá, deja a la osezna Winnipeg en el zoológico de Inglaterra. 
1920 El 21 de agosto nace Christopher Robin Milne. 
1924 El infante conoce a Winnipeg. 
1925 El 24 de diciembre se publica en el London Evening News el capítulo inicial de Winnie The Pooh. 
1934 Winnie fallece el 12 de mayo. 
1965 Se estrena la primera película con el oso en papel estelar: Winnie the Pooh y el árbol de la miel, que dura 25 minutos. 
1968 Como eco de la fiebre por Pooh, que llevó a los hippies a ponderar el estilo de vida de los animales del relato, llega a las pantallas grandes Winnie the Pooh and the Blustery Day. Obtiene el Oscar al Mejor Corto de Animación. 
1974 Durando también menos de media hora, Winnie the Pooh and Tigger Too casi consigue lo que su antecesora, pero sólo se queda en la nominación al premio de la Academia de Ciencias y Artes Cinematográficas. 
1977 Los tres primeros cortos son editados para lanzar el largometraje The Many Adventures of Winnie the Pooh. 
1979 El puente de Posingford, construido en 1907, es restaurado y rebautizado con el nombre ya inmortal en los libros de Winnie The Pooh, Puente de los Poohsticks, y reinaugurado por el propio Christopher Robin Milne. 
Los 80 Aparecen los filmes Winnie The Pooh and a Day for Eeyore (1983), Winnie The Pooh: Newfound Friends (1987), Winnie the Pooh: The Great Honey Pot Robbery (1987). 
1992 En el Assiniboine Park Zoo de Winnipeg se devela una estatua representando al teniente H. Colebourn de pie, jugueteando con Winnie. 
1995 Un grupo de oficiales de la 34ª Fort Garry Horse lleva al zoológico de Londres una copia de la escultura, donada por el gobierno de Manitoba. 
1996 El 20 de abril muere Christopher Robin Milne a los 76 años. 
1997 Premiere de La gran aventura de Pooh: En busca de Christopher Robin. 
2000 Con La película de Tigger, los amigos de Pooh dejan de ser meros actores de reparto y comienzan a cobrar importancia. Luego vendrán: La gran película de Piglet, con canciones de Carly Simon, y Winnie Pooh y el pequeño efelante (2005). (O.O.

Personajes de peluche 
Tanto Winnie The Pooh, como Piglet, Tigger (que apareció en el segundo libro), Igor, Kanga y Roo eran juguetes auténticos de Christopher Robin Milne, mientras que Conejo y Búho fueron creaciones de su padre, quien se inspiró en los animales del bosque donde vivían. Topo, el constructor compulsivo, fue añadido por Disney. 
* * * 
E.P. Dutton, editora en Estados Unidos de los libros de Milne, compró los peluches de Christopher Robin y actualmente se exhiben en una vitrina en la Central Children Room del Donnell Library Center, dependiente de la Biblioteca de Nueva York. (O.O.

Programa 
Acto 1 
Obertura 
Canción de Winnie Pooh 
Manos arriba, manos abajo, manos al suelo 
Ruiditos en mi barriguita 
¡Qué día perfecto! 
Lo maravilloso de ser Tigger 
El baile del Woop-De-Dooper 
Cosecharás tu siembra 
Mágica invernal 
Oda a la vida de un oso 

Acto 2 
Canción de Winnie Pooh 
¡Disfrútalo! 
Día de tormenta 
Heffalumps y Woozles 
Alguien como yo 
Tu corazón te llevará de regreso a casa 
Feliz cumpleaños 
Amigos para siempre 
Winnie Pooh
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