sábado, 3 de diciembre de 2005

Nuevos Ricos, Nuevos Discos de la música electrónica

3 de diciembre, 2005 / 929 asistentes / Función única / 4:15 hrs. de duración / 
Promotor: Alejandro Crocante / Pavel Jiménez 

Jesús Quintero 
Hagan cancha a la ruptura. Si al rock mexicano le distingue la solemnidad y el apego a los esquemas más convencionales, hoy en el Lunario abundarán los sintetizadores y computadoras, y —no menos importante— la chacota para conectarse con gente que quiere darle goce al cuerpo con música sin pretensiones, como ordenan los preceptos más antiguos del pop. 
Con aspecto zarrapastroso y un desenfado envidiable hasta para una niña de diez años, Faca es una provocadora profesional a quien a los dos minutos se le adora o se le evita. Con sólo oprimir Enter en su compu se desdobla como anfitriona de una fiesta alrededor de las piezas que Facundo Delgado escribe, graba y le manda por correo-e desde Argentina para que, acá, ella les ponga piel y melena. Hipercinética, salta del escenario para fundirse con la muchedumbre y nadie huye de la espuma para afeitar que esparce con gozo. “¡¡Baila conmigo!!”, le dice a sus fans instantáneos. Recita y lanza palabras en spanglish sobre esa mezcla de surf y low-fi. “Vafaleferifi a fa” es coreada porque no pocos la han bajado de internet. Su versatilidad y sencillez conquistan. 
Igual que Faca, Silverio —El Hombre de las Cavernas… Nasales— se vale del performance para decir “aquí estoy”, pero su propuesta está lejos de ser cándida. Se trata de un Juan Camaney, un broncudo y sepsi Rey del Barrio que se ha labrado prestigio con “Yepa yepa yepa”. Lo suyo es como si un sonidero hubiera invertido sus pesos en sintetizadores y secuenciadores. A este tíbiri le vale un cacahuate la corrección política y apela a sus encantos de macho —piropos y un gradual strip-tease— para arrancar aullidos. Tunde con cabezazos a su equipo para hacerlo sonar, baila como sólo un curtido en Chico Che lo puede hacer y refrenda que la caricatura por él trazada es un sentido homenaje al barrio y a su música. 
Instalado también en la parodia, pero apreciado como un acto veraz por cándidos espíritus, María Daniela y su Sonido Lásser crea con recursos digitales un colchón para que la vocalista encandile lo mismo a adolescentes ávidas de humor sencillo, a veintiañeros rendidos ante su beldad y, muy en particular, a chicas que en “Miedo”, “Fiesta de cumpleaños” y “Mentiras” —famosa ayer por Daniela Romo— encuentran razones para deschongarse con una contemporánea alejada del rollo feminista o darketo. El público, acostumbrado al falso candor de las estrellas fugaces de la canción, no alcanza a reconocer la ironía de María Daniela y se le entrega como si se tratara de una futura diosa en las listas de popularidad. 
En la década pasada, Titán fue un grupo poco comprendido. Para público y crítica, la idea de fusionar “el boogie viejo del Three Souls in my Mind con sonidos cósmicos” resultaba temeraria e indescifrable. Terrordisco (1995) y Elevator (1999) fueron aplaudidos por una minoría, pero como si sospecharan que mejores tiempos llegarían, sus integrantes siguieron alimentando el concepto titanesco mientras militaban en otros proyectos: Julián Lede es Silverio; Jay de la Cueva transita de Fobia a Moderatto, mientras que Emilio Acevedo está en Sonido Lasser Drakar, Lasser Moderna y María Daniela y su Sonido Lásser. Como no les gusta restar, el grupo es ahora un colectivo con integrantes en libertad de ir y venir. Tiene un nuevo y homónimo álbum, y el primer sencillo, “Space Chemo”, es una declaración de principios. Sin embargo, su ausencia de los escenarios durante tres años, quebrantada apenas en junio de 2005, se nota. Titán parece desencanchado. Su eclecticismo es más sonoro que visual. La imaginación y el humor de sus grabaciones apenas se insinúan en una sesión que ha sido larga y variopinta. 
Muy joven es la tradición del rock en México, puede decirse que su voz auténtica apenas se está escuchando. La jornada de esta noche —salpimentada en los intermedios con grabaciones de Tiny Tim, Captain Beefheart, Sparks y The Tammys— refrenda que la tradición no es repetición, sino movimiento. 

Programa 
Faca 
Aloha 
Merçi 
Tijuana’s adicción 
Nightshot 
Mi deporte favorito 
Apache 2005 
Vafaleferifi a fa 
Rock n’ Roll TJ 
La mujer vampiro 
Bronco (intro) 
Bronco 
Bandolero 
Barijuana 
Adiós 

Silverio 
Yepa Yepa Yepa 
XXX 
Hagámoslo 
Pulgoso mix 
El baile del diablo 
Gran Gonzo 
Silver Silverio 
Súper ídolo 
El dedo suizo 
Batalla final 

María Daniela y su Sonido Lásser 
A bailar 
Mi primera vez 
Abismo 
Yo no soy así 
A media noche 
Miedo 
Fiesta de cumpleaños 
El tuviera no existe 
Mentiras 

Titán 
Space Chemo 
Pasión y amor 
Araña 
Placa acero 
Corazón 
Back in Jail 
Odisea 2001 
Bonanza Edomex 
Estampida 
1 2 3 4 
La frecuencia del amor 
PEC
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
Se ha producido un error en este gadget.