martes, 29 de noviembre de 2005

Robin Gibb: Robin, deberías estar bailando



Con orquesta sinfónica / 29 de noviembre, 2005 / 6 780 asistentes / 

Función única / 1:30 hrs. de duración / Promotor: OCESA, S.A. de C.V. 

Jorge R. Soto 
Durante cuatro décadas, Robin Gibb se ha mantenido vivo con y por la música. Su trayectoria inició a los seis años con sus hermanos Barry y Maurice. Durante el primer período se encargó principalmente de las armonías, pero a los dieciséis empezó a componer y pasó a la primera voz con un vibrato que ha sido uno de los sellos de The Bee Gees. No obstante, Robin siempre estuvo un poco en la sombra. En 1969, después del magnífico Odessa —comparado con Blonde on Blonde de Bob Dylan y el White Album de The Beatles— abandonó el grupo y como solista consiguió un primer lugar con “Saved by the Bell”. A pesar del éxito, regresó a The Bee Gees al año siguiente para alcanzar la cima en Estados Unidos con “How Can You Mend a Broken Heart”. Al iniciar los años setenta, el gusto del público dio un viraje y el trío perdió popularidad hasta que Arif Mardin produjo Main Course, que incluyó la bailable “Jive Talkin’”, luego incluida —con otros temas— en la banda sonora del filme Saturday Night Fever, que se convirtió en un nuevo sendero para la música pop. Sin embargo, The Bee Gees son más grandes que la fiebre disco y tanto sus triunfos previos como posteriores —el disco Size Isn’t Everything (1993) es un ejemplo— lo confirman. 
Robin Gibb tiene seis álbumes como solista. Ha compuesto canciones para Barbra Streisand, Kenny Rogers, Adam Faith y Ferry Mariden, entre otros. Con la muerte de Maurice en 2003, el grupo se disolvió. En enero de 2005, apareció Live, donde Robin se acompaña por una orquesta que reviste sus legendarios temas, y llega al Auditorio Nacional para saciar un apetito de miles que no por callado ha dejado de ser intenso. 
Veinte minutos después de la hora señalada, el director de la orquesta aparece y tres coristas toman su sitio. La obertura mezcla temas del repertorio Bee Gee. Robin Gibb, apenas expresivo, comienza la retrospectiva con “I’ve Got a Message To You”, que data de principios de los sesenta. Para ratificar la variedad de estilos en su discografía el repaso comprende pop-folk-sinfónico (“New York Mining Disaster”), balada-letanía (“Holiday”, “First of May”), country and western (“Saved By The Bell”) y funk (“You Win Again”). A los cincuenta y seis años se le ve en buena forma. Aún posee claridad vocal y una de las coristas —con un saludable parecido a Pamela Anderson— reproduce las notas altas, propiedad de Barry Gibb. 
The Bee Gees siempre miraron en direcciones ajenas a lo que el mainstream dictaba, de allí que en su repertorio no cunda la estridencia, sino la suavidad melódica y armonías melifluas. Los arreglos orquestales robustecen entonces las versiones originales que se asoman con el apoyo de una dotación instrumental regular (batería, teclados, guitarra y bajo). El resultado es un rico muestrario de lo que ha sido la música pop en cuatro décadas. Llama la atención, sin embargo, que el hombre que con sus hermanos puso a bailar al mundo entero, permanezca casi inmóvil, aferrado al pedestal del micrófono y con un gesto amable pero lejano. Es de pocas palabras y las esgrime para explicar las circunstancias en que ciertas canciones fueron compuestas, como “How Deep Is Your Love”, que nació durante unas vacaciones en Francia hace más de dos décadas. El frío invernal no consigue acariciar los corazones porque el repertorio y el profesionalismo —por no hablar de dos de las integrantes del coro que le entran al éxtasis cinético con ejemplar empeño— mantienen la temperatura en niveles altos. 
Antes de interpretar “How Can You Mend a Broken Heart”, promete que la próxima vez traerá a su hermano Barry. Con diez violines, dos baterías, metales y los acordes de “Night Fever” el ambiente se vuelve propicio para evocar los pasos de baile perfeccionados durante años o para despojarse de los añejos prejuicios y entrar a ese terreno ignoto que acepta a todos, sean o no diestros. La noche es de remembranzas y gratitud hacia el artista que colaboró a forjar tantos títulos clásicos y hoy los entrega con versatilidad y fuerza. “You Should Be Dancing” cierra el espectáculo y el público, seducido, clama para que regrese porque los recuerdos necesitan más notas y palabras para ser nítidos. Robin presenta a la orquesta y cuando estallan “Jive Talking”, “Tragedy” y “Staying Alive” (interpretada dos veces porque la fiebre es contagiosa), el Auditorio Nacional se convierte en inmensa discoteca —sólo falta la esfera con espejos. El coro colectivo y las sonrisas en los rostros confirman que —con el apoyo de la radio— la memoria colectiva ha permanecido intacta desde hace tres décadas para hacer que las canciones de Robin Gibb y sus hermanos sean no para una, sino para mil y una noches. 

Cronología 
1962 Barry, Robin y Maurice Gibb, bautizados como The Bee Gees, lanzan en Australia “Spicks and Specks”, su primer sencillo. 
1967 Regresan a su natal Inglaterra y allí consiguen su primer éxito con New York Mining Disaster 1941. El eslogan promocional reza: “El talento más importante desde The Beatles”. 
1968 Debutan en escenarios de EUA y en la pantalla chica con el Show de Ed Sullivan. 
1971 Obtienen el primer sitio con “How Can You Mend a Broken Heart”, última de sus canciones con su “viejo” estilo. 
1972-74 Una sequía artística se acaba cuando descubren el falsete de Barry. 
1975 Main Course cambia el curso de su historia. Al top ten llegan “Jive Talkin” y “Night on Broadway”, que marcan el principio de su relación con el soul. 
1976 Su vigésimo álbum, Children of the World, obtiene Disco de Oro. Contiene los éxitos “You Should Be Dancing” y “Love So Right”. 
1977 Con el filme Saturday Night Fever se disemina la locura disco por todo el mundo. La pista sonora contiene temas de The Bee Gees, Kool and Gang, Tavares e Yvonne Elliman, entre otros, y se convierte en uno de los más vendidos de todos los tiempos. Los Gibb reciben Disco de Oro por “How Deep is Your Love”. 
1978 Saturday Night Fever permanece en el número uno durante seis semanas. The Bee Gees se lleva el Grammy como Mejor Grupo Vocal Pop por “How Deep is Your Love”. 
1981 Aparece Living Eyes, pero la década es poco propicia para el grupo en lo artístico. En 1988, Andy Gibb, el menor de su dinastía, muere por una sobredosis de cocaína. Los proyectos solistas de Robin —How Old Are (1983), Secret Agent (1984) y Walls Have Eyes (1985)— tampoco son aclamados. 
1993 El grupo regresa al estudio y produce Size Isn´t Everything, que incluye “For Whom the Bell Tolls”, “Paying the Price of Love” y “Above and Beyond”. 
1996 The Bee Gees obtienen el premio Brit por su trayectoria. 
1997 En los Premios de Música Americana, el trío es reconocido con el de Logro de una Vida. Además, es incluido en el Salón de la Fama del Rock and Roll. 
2001 This is Where I Came In recrea estilos como funk, rock de los sesenta y la música electrónica. 
2003 El 12 de enero, a los 54 años, Maurice Gibb fallece durante una intervención quirúrgica. Barry y Maurice retiran de los escenarios el nombre de The Bee Gees. 
2004 Una presentación de Robin en Bonn, Alemania, acompañado por la Frankfurt Neue Philharmonic Orchestra, da pie al disco y DVD Robin Gibb – Live. 
2005 Se embarca en una gira internacional y llega al Auditorio Nacional. (J.R.S.

Programa 
Emotions 
I’ve Got To Get A Message To You 
How Deep is Your Love 
Nights on Broadway 
I Started a Joke 
Massachusetts 
How Can You Mend a Broken Heart? 
Saturday Night Fever 
New York Mining Disaster 1941 
Holiday 
More than a Woman 
Saved by the Bell 
To Love Somebody 
First of May 
Words 
You Win Again 
Juliet 
You Should Be Dancing 
Jive Talking 
Stayin’ Alive 
Tragedy 
Stayin’ Alive (bis)
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