lunes, 10 de octubre de 2005

Joe Lovano Quartet


10 y 11 de octubre, 2005 / 533 asistentes / 2 funciones / 
1:45 hrs. de duración / Promotor: NY&MX 

Rodrigo Farías Bárcenas
John Scofield, guitarrista amigo de Joe Lovano, asegura que una característica de este jazzista es su conciencia del sonido, cuida el efecto de los diferentes instrumentos y toma en cuenta las personalidades que participan. Al escucharlo en el Lunario, uno descubre éstas y otras cualidades pasando de un asombro a otro, experiencia intensificada por una ejecución imprevisible. Es justa la apreciación de Scofield. 
Al concluir “Big Ben”, el saxofonista nacido en Cleveland hace 53 años, presenta a los músicos que lo acompañan pronunciando sus nombres con un tono que denota el placer que siente por tocar con ellos: James Weidman (piano), Esperanza Spalding (contrabajo) y Francisco Mela (batería). Los cuatro se mueven en el escenario como gacelas en la pradera: con naturalidad, gracia y armonía entre el cuerpo y sus instrumentos. 
Lovano habla de lo bien que se siente en México, como prueba cuenta que esta mañana compuso “Strings of Invention” y anuncia su estreno. Los músicos alcanzan un nivel de máxima compenetración, entre sí y con la gente. El programa —equilibrado en cuanto al trabajo colectivo y la expresión individual, y coherente en la combinación de originales y versiones— es ágil y tan dinámico que ni se siente el paso del tiempo. La comunicación suscita un considerable entusiasmo que es válido interpretarlo como “inspiración divina”, de acuerdo con la etimología griega de la palabra, en particular cuando llega “Spiral”, tributo a su autor, John Coltrane (1926-1967). 
Joe Lovano, saxofonista tenor, como sus contemporáneos Michael Brecker y Tom Scott, es pieza clave del jazz neoyorquino. Tiene una reconocida trayectoria de más de tres décadas, y ésta es la primera vez que viene a México. Su presencia es parte de una iniciativa empresarial destinada a estimular el desarrollo del jazz en escenarios nacionales. Además de los aficionados al género, también están presentes público especializado, así como algunos de los jazzistas más importantes de la capital, promotores y empleados de disqueras. 
Lo más probable es que no volvamos a escucharlo con este cuarteto, pues desde siempre Lovano ha experimentado con diversos ensambles y formatos en congruencia con su manera de entender la música: “Cuando tocas siempre con la misma banda —comentó en entrevista— tu sonido se vuelve repetitivo, por eso cambio de músicos, porque la personalidad de cada uno de ellos, sus sentimientos y sus influencias tienen mucho que ver con la manera en que tocamos juntos”. “Work”, de Thelonious Monk (1917-1982), es el último capítulo de esta historia de conjunciones. 
Joe Lovano, con su corpulenta e imponente figura, sale a dar autógrafos después del concierto, libre de cualquier aire de grandeza. Sin embargo, es el mismo que sin falsa modestia afirma: “Creo que estoy buscando un estándar muy alto, al lado de las viejas glorias del jazz”. 

Programa 
Birds Eye View 
Big Ben 
The Streets of Naples 
I’m All for You 
Sanctuary Park 
Fort Worth 
His Dreams 
Charlie Chan 
Viva Caruso 
Spiral 
Crescent 
Work
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