martes, 27 de septiembre de 2005

Keane: Bravura con estilo



27 de septiembre, 2005 / 7 668 asistentes / Función única / 


2:30 hrs. de duración / Promotor: OCESA, S.A. de C.V. 

Nayma González 
En uno de los carteles más eclécticos en la historia del Auditorio Nacional, el quinteto originario de Nueva York, The Bravery, inició la jornada con su garage-dance-rock, bautizado como nu rock y en el que militan The Killers, The Strokes y The Faint, todos ellos seguidores tanto de la música y el look de Robert Smith (The Cure) como de Deborah Harry (Blondie). 
Los chicos no tienen reparo en que se note cómo sus copetes calculadamente despeinados no ceden a la ley de gravedad. Es irónico que rechacen cualquier etiqueta porque su sonido no puede esconder deudas con la década del sintetizador y ellos lucen como modelos anunciando mousse para cabello rebelde. Comienzan con “Swollen Summer”, consentida en MTV Latino y en un par de estaciones radiofónicas locales. Sus no pocos seguidores le hacen coros, al igual que en “Public Service Announcement”. Más que los feroces acordes de guitarra decorados con capas de sintetizador, lo prominente son los gestos afectados de Sam Endicott, quien imita sin empacho las poses de Simon LeBon (Duran Duran) y los trucos vocales de Julian Casablancas (The Strokes). Con “Tyrant”, posiblemente su tema estéticamente más aventurado —con constantes cambios de tiempo y mayor sinceridad por parte del vocalista—, queda satisfecha una audiencia acostumbrada al pop dócil de Keane, pero receptiva a los bravos guitarrazos de sus hoy teloneros. 
Los integrantes de Keane son los actuales niños maravilla de la industria musical británica. En pocos años han conquistado las listas de popularidad tan sólo con piano, batería y voz al servicio de un amable rock-pop. En su música hay huellas de los primeros trabajos de Elton John, Ben Folds Five y hasta un diluido U2 (en la época de War). Debajo de esas influencias hay una lírica afecta al dramatismo, con reminiscencias del rock cristiano o la literatura de superación personal donde todos los problemas se solucionan si uno se lo propone o si se tiene suficiente fe: Sólo si no me doblego y quiebro, / te veré en el otro lado, te veré en la luz, canta con los ojos cerrados Tom Chaplin, un rechoncho bebesaurio que invoca el triunfo del espíritu humano con su falsete y encantando a sus seguidores: adolescentes, oficinistas, parejas abrazadas musitándose las letras al oído mientras derraman lágrimas. 
No es que la tendencia mística esté de moda, pues en la historia de la música pop hay capítulos documentados sobre quienes han “visto la luz” y reorientan sus pasos (Little Richard, Nelson Ned, Al Green,). Inútil es cuestionarse la visión trascendental de Chaplin, lo importante es que su séquito está en sintonía con sus penas y redenciones, y corean todo, empezando por “Can’t Stop Now”, nutrida con los acordes insistentes del piano de Tim Rice-Oxley, el pulso de Richard Hughes y, de manera más notoria, el feeling de Chaplin, quien por momentos remite a Fran Healey (Travis), con esa actitud siempre avante ante las emociones más adversas y las tempestades más sombrías. Su postura resulta acorde con la corrección política —pro alter-mundismo-ecologista-mercado-justo— en la que militan Bono (U2), Michael Stipe (R.E.M.) y Chris Martin (Coldplay), aunque no hace explícitas menciones a su ideología porque todo está dicho en su expresión facial y en las pantallas, donde un dragón interfiere en la relación entre el príncipe y la doncella. Previsiblemente, el amor triunfa y la pareja es enmarcada por un corazón. Mientras tanto, la entrega espiritual de Tim es hipercinética y está en pleno éxtasis: su cabeza da vaivenes, sus piernas tiemblan siguiendo a la batería. 
Sin perder el entusiasmo, anuncian adelantos de su próximo disco: “Nothing in Your Way”, con Tom al teclado, “Try Again” y “Hamburg Song”, con ligeros toques de jazz. Pero la mayoría ha venido por los éxitos “Somewhere Only We Know” y “Everybody’s Changing”, que mantienen la exaltación común y son recibidos con el rigor de fan: cantados sílaba por sílaba y acompañados con luces de encendedores y celulares. Tom y las pantallas cuentan la historia de la pérdida de un ser querido y la frustración ante la imposibilidad afectiva. Al cerrar con “This Is the Last Time”, tocan como si en verdad fuera su último concierto; semejante desborde de emociones —donde los chicos se han entregado a sus visiones y al público— les genera una gratificación con largos aplausos, antes de que se exija el encore con “Bedshaped”. 

Cronología The Bravery 
2002 En Nueva York, Sam Endicott (voz-guitarra) y John Conway (teclados) forman Skabba the Hutt, banda de ska con influencias post-punk y new wave. Después se unen Michael Zakarin (guitarra), Mike H. Dirt (bajo) y Anthony Burulcich (batería). 
2003 En su primer gig en el Stinger Club, en Brooklyn, conocen a representantes de Island Records (EUA) y Loog (Reino Unido), con los cuales editan su primer disco. 
2005 Se presenta en la BBC como acto promisorio al “Sound of 2005”. En marzo aparece The Bravery en Reino Unido y EUA; llega al número 5 y 18 en los charts respectivos. El quinteto participa en el festival Glastonbury, donde Mike H. Dirt aparece desnudo. “Honest Mistake” y “Fearles” se colocan en los sitios 7 y 43 de las listas inglesas. En plena gira se graba su siguiente álbum en una laptop

Cronología Keane 
1997 Tim Rice-Oxley (teclados), Richard Hughes (batería), Tom Chaplin (voz) y Dominic Scout (guitarra) se conocen en la escuela y tocan covers de U2, Oasis y The Beatles. Al necesitar de un nombre recuerdan a su niñera Chery Keane, quien apoya los ideales de los chicos. Posteriormente sólo utilizan el apellido. 
2000 El cuarteto graba “Call Me What You Like” y “Wolf at the Door” en el sello Zoomorphic. 
2001 Dominic Scott los abandona. 
2003 El dueño de Fierce Panda Records conoce al grupo en el Bar Betsey Trotwood y ofrece promocionar los sencillos “Everybody’s Changing” y “This Is the Last Time”. 
2004 Hopes and Fears (Island) es el segundo disco más vendido del año en Reino Unido. Se promueven “Somewhere Only We Know”, “Everybody’s Changing”, “Bedshaped”, “This is the Last Time” y “Bend and Break”. 
2005 Obtiene dos galardones en los Brit Awards: Mejor Álbum por Hopes and Fears y Grupo con Más Votos de los Escuchas de la BBC Radio 1. Comienzan las sesiones para el segundo álbum con Andy Green como productor. La Academia Británica de Compositores y Escritores le otorga el premio Ivor Novello como Compositores del Año. Es telonero de algunas presentaciones de U2 en la gira Vertigo. Apoya a War Child cantando “Goodbye Yellow Brick Road”, de Elton John, al lado de Faultline para: Help: A Day in the Life. (N.G.) 

Programa 
The Bravery, telonero 
Swollen Summer 
No Brakes 
Out of Line 
Give in 
Public Service Announcement 
Tyrant 
An Honest Mistake 
Rites of Spring 
The Ring Song 
Oh Glory 
Unconditional 
Fearless 

Keane 
Can’t Stop Now 
Your Eyes Open 
Sunshine 
Bend and Break 
Nothing in Your Way 
Hamburg Song 
We Might as Well Be Strangers 
Everybody’s Changing 
She Has No Time 
Snowed Under 
Somewhere Only We Know 
Try Again 
This Is the Last Time 
Bedshaped 
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