jueves, 25 de agosto de 2005

RBD: Ser rebelde es lo de hoy


25, 26 al 28 de agosto, 10, 11 y 13 de noviembre, 2005 / 65 567 asistentes / 
8 funciones / 2 hrs. de duración / Promotor: OCESA, S.A. de C.V. 

Rodrigo Farías Bárcenas 
La impetuosa recepción que los fans brindan a RBD impide que se escuche el mantra cuyo propósito es crear una atmósfera de rito. Los seis integrantes se instalan con solemnidad guardando silencio, pero lo que para ellos representa una forma de invocar el éxito, utilizando la sabiduría budista, para sus seguidores es algo que no merece atención. Un par de minutos después, tan pronto suena “Rebelde”, aquella volcánica reacción arroja en el olvido a la encantadora música hindú que deja de brotar por el sistema de audio. 
Desde el inició de la telenovela Rebelde, el año pasado, esa canción se ha vuelto emblemática para un sector del público infantil y juvenil que se identifica con su idea de rebeldía: Y soy rebelde cuando no sigo a los demás / y soy rebelde cuando te quiero hasta rabiar.../ si soy rebelde / es que quizás nadie me conoce bien. 
“Otro día que va” y “Santa no soy” acaban por sintonizar a la gente con las actrices y actores que, con otros, protagonizan la serie televisiva: Anahí, Dulce María, Maite, Christopher, Cristian y Alfonso, nacidos entre 1983 y 1986. En sus vestimentas hay una gama de estilos. Ellas prefieren la comodidad sport, lucen minifalda, escote pronunciado y playeras que dejan el vientre descubierto. Ellos tienen un look también informal, con un detalle hippie por aquí y un toque punk por allá. Unas y otros han cultivado la esbeltez de sus cuerpos, y los usan como vehículo de expresión con ligero matiz erótico. Sonríen todo el tiempo, cual reflejo de una permanente alegría de vivir. 
La telenovela Rebelde y el grupo de canto y baile RBD son parte de un plan de marketing más amplio que en cuestión de semanas impactó en México y en otras naciones latinoamericanas. El productor Pedro Damián atribuye a varios factores el éxito de este fenómeno: “Yo creo que la palabra rebelde en sí misma conlleva una aspiración de todos. Los niños aspiran a llegar a ese momento en el que se van a rebelar un poco ante la vida misma, en la adolescencia se presenta la rebeldía de manera natural y para quienes ya pasaron por esa época es un recuerdo de eso mismo”. Es decir, la rebeldía es un ciclo que viene y se va en la vida de la gente, y no una forma de cuestionar la estructura social para cambiarla. 
Esa aspiración se percibe en las palabras de Anahí, quien dice a los fans con actitud motivadora: “Todos somos una generación rebelde”. No menciona razones, pero tal parece que tampoco hace falta, pues recibe una gran ovación a cambio, que coincide con el alocado fulgor de las luces estroboscópicas. En este momento el sexteto acomete de nuevo, esta vez con el primero de dos popurrís. Son temas antaño popularizados por Yuri, Maná y grupos juveniles sucedáneos del rock, como Timbiriche o Flans. 
Sigue otra intervención de Anahí dirigida a la audiencia femenina: “En esta generación nosotras también decidimos”. El contenido reivindicativo y la manera enjundiosa de expresarlo se asemejan a una práctica común de Alejandra Guzmán. Agrega la cantante con énfasis aún más vehemente: “¡Arriba las chavas! Si las mujeres estuviéramos unidas, ningún güey podría contra nosotras. Bueno, a lo mejor uno que otro sí nos enseñaría”. Todo ello sólo para introducir “Enséñame”, que se refiere a una mujer con iniciativa para remediar lo que va mal en una relación amorosa. 
Frente a RBD se experimenta un déjà vu: la sensación de haberlo visto antes. Hace recordar la época juvenil de Miguel Bosé, el rock para niños de Menudo, las coreografías de Onda Vaselina y las arengas nacionalistas de Alex Lora, tipo “¡Como México no hay dos!” No hay un discurso propio y el repertorio es insuficiente, carencias que se remedian acudiendo a los covers. En el segundo popurrí hay un reconocimiento de la deuda con Hombres G, Soda Stéreo, Vini Vidi Vici y Cristian Castro. 
Llega el tramo final. Una adaptación grandilocuente de “We Will Rock You”, el conocido tema de Queen, sirve para presentar al grupo de respaldo. Guitarra, bajo, teclados y batería son ejecutados por músicos sumidos en el total anonimato, pero con la eficacia necesaria para sonar a grupo de rock. Los de RBD cantan el estribillo “Yo sí soy rebelde” al compás de aquella melodía. Intentan una, dos, tres veces, hasta que consiguen hacer un coro con una gran mayoría de niños y adolescentes que gritan “¡YO-SÍ-SOY-REBEEELDE!” 
La despedida es con “Sólo quédate en silencio” y el estreno de “Nuestro amor”. Los cantantes y bailarines piden ayuda a su gente para que “llenen el lugar de luz, paz y amor”. Miles de encendedores cobran vida. Cómo no traer a la memoria aquel famoso programa de los ochenta, XETU, que aconsejaba a los jóvenes de entonces —que hoy podrían ser admiradores de RBD con sus hijos— con lemas de superación personal, bien representados en las palabras del conductor René Casados: “Sonríe y la fuerza estará contigo”. 

Cronología 
2004 RBD es parte de la telenovela juvenil Rebelde, que sale al aire en octubre. La historia, de origen argentino, se desarrolla en el colegio conservador Elite Way School. Según la sinopsis oficial, en esa escuela se preparan jóvenes de clase alta “…estimulados a reprimir [sic] sus impulsos naturales en función de un molde que les asegura la pertenencia a la ‘élite’ a la que están predestinados” y “cuya mayor rebeldía es luchar porque los dejen ser ellos mismos”. RBD funciona como proyecto paralelo a partir de diciembre, con Anahí Puente, Dulce María Espinosa, Maite Perroni, Alfonso Herrera, Christopher Uckermann y Cristian Chávez. Sigue el modelo de grupos parecidos, también surgidos en telenovelas, pero con menos éxito: Muñecos de Papel (1991) o DKDA (1999). 
2005 En abril, RBD se presenta en el Zócalo de la ciudad de México ante 120 mil espectadores. Al mes siguiente arranca la gira Tour Generación RBD, que abarca 15 ciudades de la República Mexicana. Los sencillos “Rebelde” y “Sólo quédate en silencio” impulsan la venta de su primer compacto RBD (EMI), del que se venden 300 mil ejemplares en un mes. En junio, con seis presentaciones en el Palacio de los Deportes, impone récord en ese recinto. Dulce María y Anahí son contratadas para promover artículos para el cabello. La segunda temporada de la telenovela inicia en julio. La popularidad de RBD se incrementa aún más. En agosto y noviembre se presenta en el Auditorio Nacional, con lleno total como en sus presentaciones anteriores en otros foros. El grupo ya es muy conocido en Estados Unidos, Centro y Sudamérica. Una agencia de noticias informa que en Colombia, RBD vende más discos que Juanes y Shakira. Circula un DVD que registra su actuación en el Palacio de los Deportes y está próxima la edición de un segundo compacto. Rebelde, la telenovela, es vista por todo tipo de público y no sólo por el juvenil. El plan es que se transmita en 65 países, incluidos algunos asiáticos. (R.F.B.

Programa 
Rebelde 
Otro día que va 
Santa no soy 
Popurrí 1 
Enséñame 
Futuro ex novio 
Cuando el amor se acaba 
Liso y sensual 
Una canción 
Popurrí 2 
Fuego 
Sálvame 
Tenerte y quererte 
Un poco de tu amor 
Sólo quédate en silencio 
Nuestro amor
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