miércoles, 24 de agosto de 2005

Jethro Tull: Guía para sembrar y cosechar música


World Tour México 2005 / 24 de agosto, 2005 / 4 077 asistentes / Función única / 
1:30 hrs. de duración / Promotor: Producciones Artísticas MJ 

Rocío Sánchez y Jesús Quintero 
La corta espera entre su visita anterior al Auditorio Nacional y ésta parece enfatizar las ganas de Jethro Tull por satisfacer a la pequeña, pero no menos fiel, fraternidad del rock progresivo que desde los años setenta soñaba con estas oportunidades, a las nuevas generaciones que crecieron con los LPs de papá y algunos curiosos. Y es que esta longeva banda —cuyo nombre se inspira en el de un agricultor inglés, inventor del taladro para cultivar semillas— opta por hacer música a la antigua usanza: sus letras hablan de la vida y sus sentidos, mientras que la música se nutre con el folclor europeo sin desatender al presente y sin valerse de la celeridad o la moda. Claro ejemplo es “For a Thousand Mothers”, pieza introductoria para un íntimo recital: Telling me I’ll never find what I’ve already found. / It was they who were wrong, and or them here’s a song. 
Si bien el término leyenda se aplica sin restricción a grupos como The Who, Led Zeppelin y The Rolling Stones, que conocen el sabor de las ventas millonarias de sus álbumes y por tener suficientes fans para llenar estadios y arenas, Jethro Tull se ha ganado el epíteto por algo más que su notable longevidad. Desde su debut en 1969, su música, sin apelar a la estridencia y sí a la sensibilidad, provoca devoción o rechazo inmediato. Un repaso por su iconografía pone en evidencia que sus integrantes nunca se han visto como su público, parecen señores feudales o caballeros de principios del siglo veinte dedicados al comercio del té —se conoce de sobra la aversión de Ian Anderson por los pantalones de mezclilla— y otro tanto se revela con el instrumento que guía a todos: la flauta, que en el siglo diecisiete se relacionaba con los aquelarres en Somerset, Inglaterra, “a veces el hombre de negro (el Diablo) toca la flauta… y la compañía danza”. Pero el líder del cuarteto se mueve en otras aguas: las suyas son notas amables que no incitan al baile, sino a escuchar cómo de ese tubo metálico hay tantas notas y colores como en una guitarra eléctrica. 
Desde “Jack-in-the-Green” resalta de qué materia están hechos los multi-instrumentistas: Anderson toca un mandolín, mientras Andrew Giddings extrae timbres de flauta y orquesta desde su teclado. Impera el espíritu de equipo que hace innecesarios los solos que inflan el ego y sólo provocan competencia. Se perciben la disciplina y los amplios espacios que hay para el vuelo sonoro en conjunto. No hay huellas de vicios o vida extravagante… sólo el paso del tiempo, que ha hecho lo suyo en Anderson y en su capacidad eólica. Sin embargo, “Bouree” fluye con dulzura y colma de pasión y paz los oídos. Todos denotan sabiduría para acoplar pasajes de la música clásica al rock, sin ablandar a los géneros, y sí enriqueciéndolos con tintes de jazz y blues. Temas en ascenso a la par de la ovaciones. 
Con “Thick as a Brick”, Anderson toma la guitarra y Giddings la flauta. La emoción asciende entre el público con las notas acústicas y alcanza el clímax cuando los instrumentos se enlazan en ese satírico poema supuestamente escrito por un niño, para después trazar un puente hacia “Serenade to a Cuckoo”. En “Up to Me” lo que impera son las ráfagas que viajan por la flauta transversal y por las cuerdas vocales de Anderson, que parece hablar con su instrumento. 
Desinteresado por vivir en el pasado, Jethro Tull actualiza su sonido con imaginación y humor, de manera que la retrospectiva que entrega en apenas noventa minutos, y que va de This Was (1968) a The Jethro Tull Christmas Album (2003), suena intemporal. El quinteto es un riachuelo que mantiene su fuerza después de casi cuatro décadas. Su entorno se ha modificado, se levantaron presas, otras afluentes se desecaron, pero la persistencia de Anderson y compañía ha permitido que esa agua aún refresque al espíritu sin necesidad de aditivos. 
En una época en que la fe es blanco de juegos perversos, en que en nombre de ella se cometen actos atroces y con ellos se estigmatiza a naciones enteras, Aqualung es pertinente. Las ocho canciones de ese álbum de 1971, presentadas de manera alternada, refrendan la mirada de su autor, atenta al mundo y mordaz cuando revisa las instituciones que se sienten voceras de un Dios que tiene varios nombres. 
Al amparo del espíritu retro, tan presente en la escena contemporánea, hay grupos que beben del ayer de manera indiscriminada, pero la habilidad e intensidad de tener al mando una flauta y un sonido popular, pero imposible de clonar, es inaudito y pertenece sólo a Jethro Tull. 

Cronología 
1947 El 19 de agosto, en Dunfermline, Escocia, nace Ian Anderson. 
1969 A los 12 años se muda con la familia a Blackpool, donde estudia Bellas Artes. 
1967 The Blades y Jon Evans Smash son intentos de Ian Anderson (flauta, guitarra, mandolina, armónica y voz), Mick Abrahams (guitarra), Glenn Cornick (bajista) y Clive Bunker (baterista) por irrumpir en la movida escena musical inglesa. 
1968 Rebautizado como Jethro Tull, se presenta en Hyde Park y en el Festival de Jazz y Blues de Sunbury. This Was muestra tendencias de jazz y rock. Abrahams se retira y es reemplazado por Martin Barre. 
1969 Stand Up llega al número 1 en las listas de Reino Unido e ingresa al mercado estadounidense en el número 20 de Billboard. 
1970 “The witch’s promise”, sencillo de Benefit, llega al número 4 en listas británicas. 
1971 Obra representativa del grupo, Aqualung es una mezcla de heavy, progresuvo y folk rock. Anderson lo define como una pieza musical anti-religiosa / pro-Dios. Jeffrey Hammond-Hammond se suma como bajista. 
1972 El éxito en Estados Unidos llega con Thick as a Brick, que toca la cima de los charts. Aparece la antología Living in the past. 
1973 Para promover A Passion Play hay una gira que causa gran expectación. La venta de 72 mil boletos para tres fechas en el Forum de Los Ángeles sólo requiere de 90 minutos para que se cuelguen los letreros de Sold Out
1975 En la BBC, con el productor Jeff Griffin, se graba Minstrel in the Gallery
1976 Too Old to Rock and Roll, Too Young to Die y Songs From the Wood van a la par; el primero es un espejo eléctrico de la situación política en Inglaterra, mientras que el otro sigue la línea del folclor. 
1978-2003 Desde Heavy Horses hasta el reciente The Jethro Tull Christmas Album, la publicación de varios recopilatorios y material remasterizado son aportaciones con menor reconocimiento. La nota intrigante es la obtención, en 1987, del Grammy al Mejor Intérprete en la categoría de heavy metal. 
2005 El dvd y álbum Living with the past reúne los momentos más representativos de sus giras y con él llegan al Auditorio Nacional por tercera ocasión. (R.S.

Programa 
For a Thousand Mothers 
Cross-eyed Mary 
Jack-in-the-Green 
Stronger Stuff 
Sunday Feeling 
Thick as a Brick 
Serenade to a Cuckoo 
Up to Me 
Bouree 
Cheap Day Return 
Mother Goose 
Farm on the Freeway 
We Five Kings 
Hymns 43 
My God 
Budapest 
Aqualung 
Wind Up 
Locomotive Breath 
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