martes, 16 de agosto de 2005

Cats: Cuatro letras para el mundo


El musical de Broadway / 16 al 20 de agosto, 2005 / 40 927 asistentes /
 10 funciones / 2:15 hrs. de duración / Promotor: OCESA, S.A. de C.V. 

Gustavo Emilio Rosales

En diez idiomas, más de veinte países y en casi doscientas cincuenta ciudades la palabra que define a los felinos en el ámbito escénico es, sin lugar a dudas, Cats. Esto se debe al lance ejemplar de mercadotecnia impulsado por los productores del célebre espectáculo de Andrew Lloyd Webber, quienes, a sabiendas del éxito que podría conquistar este montaje, nunca permitieron que en las múltiples traducciones que en veinticinco años ha experimentado en el mundo se modificara su título original en lengua inglesa. 

Cats es un vocablo que define la etapa más carismática de la comedia musical londinense; y por eso la leyenda impresa en estas cuatro letras es suficiente para propiciar un lleno total en el Auditorio Nacional, transformado en una dimensión lumínica y sonora igual a la que experimentamos quienes fuimos abruptamente iniciados en la música disco a causa de Fiebre de sábado por la noche (1977) y confirmados tardíamente en dicha fe, o dicho dolor, por la cinta Fama (1980). 
“Estimadou publiko, el espektáculou que vais a presenciar cuenta con efectous especiales que esperamous disfruten”, indica a manera de apertura una voz importada de Miami y a partir de ese momento, envuelto, cual debe, entre nubes y estallidos lumínicos, arranca un circo felino de varias pistas cuyas imágenes quizá no son totalmente desconocidas para sus testigos; pues de una u otra forma, aún sin entender las canciones en inglés o leer los subtítulos que se proyectan en la parte superior del escenario, se reconoce a gatos que cobran cierto talante de humanidad para celebrar la noche del Jellicle Ball, danza ceremonial donde conjugan sus sueños, su manifestación sensual, melancólica, enigmática e incluso maliciosa, y un ritual de muerte y resurrección. 
Una legión de seres tapiza de colores el que otrora fuera un viejo callejón, un basurero. El sitio deviene palacete donde cada protagonista de la historia declara su nombradía particular dentro de las atmósferas creadas por Munkustrap, el narrador. Nos encontramos, por ejemplo, con Rum Tum Tugger, el intrépido galán que siempre es centro de atracción; el villano Macavity, que parece extraído de los dramas de Brecht, y el dueto que conforman Mungojerrie y Rumpleteazer, bribones que todo el año tienen líos con los vecinos. Sobresale en tal desfile el ingenioso Gus, primerísimo actor en el retiro, quien, al recordar sus funciones de triunfo en el papel del pirata Growltiger, brinda un giro sorprendente al curso del musical, inventando un romance en alta mar que culmina con gran batalla contra un ejército de marinos siameses. 
El público pone todo de su parte para festejar con aplausos, risas y comentarios a viva voz los bailes, bromas y canciones de los personajes, pese a que las condiciones de visibilidad no son ideales, sobre todo por la ubicación de las luces que salen del foro hacia la luneta y que enmascaran la visibilidad del marco escénico. 
La música de Lord Andrew Lloyd Webber muestra su carisma excepcional al convertirse en el andamio de una partitura coreográfica más bien sencilla, entretejida con secuencias de jazz, ballroom y music hall, en formas principalmente corales: canon, variaciones entre grupo y solista y procesiones de acompañamiento atmosférico. De hecho, son este cariz de evocación acústica, la escenografía eficaz como elemento del lenguaje dramático y el atractivo maquillaje y vestuario —modelos, más que ningún otro, del género— los que sostienen la generosa atención de los espectadores, quienes han elevado su voluntad de diversión por encima de un extenso intermedio y de los tímidos intentos de algunos personajes por convivir directamente con el público. 
Con su disposición y respeto, los seres humanos han resuelto esta noche la convivencia ritual de los felinos. Como lo ha hecho en miles de representaciones a lo largo de décadas, Grizabella, la gatita en desgracia, resucitó a una mejor existencia, con la famosa canción “Memory”, como la huella imperecedera de su ruta. En conclusión, Cats hizo evidente que el Auditorio Nacional no sólo ha propiciado una historia de extraordinarios espectáculos, sino que también, a través de tal empresa, ha suscitado la formación de espectadores de gran clase. 

Maullidos en la memoria 
Una niñez bien acompañada por felinos literarios es la clave del éxito de Cats. “Hacia 1977, al convertir mentalmente toda clases de estímulos en formas musicales, llegaron a mí antiguas notas de mi infancia: ¡Me sorprendieron, pues no sabía si las acababa de componer en ese instante o eran algún tipo de recuerdo ancestral! Pronto descubrí que se trataba de ambas cosas: eran la musicalidad propia de mi añorado libro de poemas Old Possum’s Book of Practical Cats, de T.S. Eliot, y la fuerza de una inventiva que, al contacto con los tonos originales de la versificación, iba generando algo que no podía ser más que el tono del espíritu gatuno”, recuerda el afamado compositor Lord Andrew Lloyd Webber. 

*** 

El artista británico que alcanzara la cumbre de su medio —el exigente campo de la comedia musical de primera línea, donde los triunfadores de la noche suelen ser los olvidados del mediodía siguiente— por los arrolladores éxitos de producciones como Evita, El Fantasma de la Ópera y Jesucristo Superestrella, trabajó con este recuerdo durante tres años como algo íntimo: apenas algunos temas para ser acompañados al piano bajo el calor de la tertulia. No fue sino hasta 1980, cuando Valerie Eliot, la viuda del poeta, quedó cautivada con el dichoso espíritu gatuno que flotaba en la idea musical de Lloyd Webber, cuando Cats comenzó a tomar forma. Ella le proporcionó al compositor los contextos del libro y nuevos poemas escritos por su ilustre marido sobre vida y misterios de los gatos. Un año después de esta afortunada colaboración nació el espectáculo que, casi cinco lustros más tarde, llegó a México. 

*** 

La producción original de Cats se estrenó el 11 de mayo de 1981 en el ámbito teatral conocido como West End, en Londres, Inglaterra. Cerró su temporada en ese país en 2002. En la función inaugural deslumbró la voz de Elaine Paige, en el papel de Grizabella; aunque a su lado, quizá de forma anónima, se encontraba quien, años después, se convertiría en una cantante mucho más afamada: Sarah Brightman. 

*** 

En la producción nacional de Cats, estrenada en enero de 1991 en la ciudad de México, encabezaron el elenco María del Sol, Manuel Landeta y Susana Zabaleta. En esa versión, numerosos personajes tenían sus nombres originales “traducidos” a algo que podía “sonar” familiar con usos del idioma español, como, por ejemplo, Gatusalém, Ponc Roc Terco, Bombonachona y Rompetrizas. 

*** 

“Memory”, el clásico instantáneo de Cats, ha sido grabada por más de 150 artistas. Barry Manilow, Johnny Mathis, José Carreras y hasta Liberace figuran entre los que han intentado rivalizar con la paradigmática interpretación de Barbra Streisand. (G.E.R.

Créditos 
Música 
Andrew Lloyd Webber 
Basado en el libro Old Possum’s Book of Practical Cats, de T.S. Eliot 

Dirección 
Roberta Roberts 

Iluminación 
David Hersey 

Escenografía y vestuario 
John Napier 

Coreografía 
Suzanne Viverito 
Gillian Lynne 
Richard Strafford 

Producción 
Cameron Mackintosh 
The Really Useful Group Limited 

Programa 
Acto I 
Cuando los gatos se enfurecen por la danza de media noche 
Prólogo: Canciones jélicas para los gatos Jélicos 
1. El nombramiento de los gatos 
2. La invitación al baile jélico 
3. El viejo gato Gumbie 
4. El Rum Rum Tugger 
5. Grizabella, la gata glamorosa 
6. Bustopher Jones 
7. Mungojerrie y Rumpelteazer 
8. El Viejo Deuteronomy 
9. La Pandilla Jélica 
10. Memory 

Acto II 
¿Porqué se retrasará el día de verano? ¿Cuándo volará el tiempo? 
11. Los momentos de felicidad 
12. Gus: el gato teatral 
13. La última presentación de Growltiger’s 
14. Skimbleshanks 
15. Macavity 
16. El Sr. Mistoffelees 
17. Memory 
18. El viaje a una nueva vida 
19. Lo más importante de ser gato


Elenco
Alonzo Alex Ringler
Asparagus / Bustopher Jones /Growltiger                         Bruce Warren
Bombalurina Chelsea Cicci
Cassandra Katherine W. Johnson
Demeter Emili Padgett
Genghis / Mungojerrie César Abreu
Griddlebone / Jellylorum Darla Cardwell
Grizabella Esther Stilwell
Jennyanydots Susan Lewis
Macavity / Plato Nathan Garland
Mistoffelees Ryan Patrick Farrell
Munkustra Derek Hanson
Old Deuteronomy Philip Peterson
Pouncival Zachary Leigh Denison
Rumpelteazer Josephine Rose Roberts
Rum Tum Tugger Jeremy Hays
Sillabub Jessica Vaccaro
Skimbleshanks Drew Little
Tumblebrutus Brandon Tyler
Victoria Sarah Kay Marchetti

Músicos
Kristen Blodgette
Angela Chan
Michael Epperhart
Logan Medland
Darren Lucas
Mark McLaren
Tim Mulligan
Sam Lutfiyya
Brian Taylor

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