sábado, 18 de junio de 2005

Moenia: Sueño con teclados electrónicos



Hitstour / 18 de junio, 2005 / 5 879 asistentes / Función única / 
2:00 hrs. de duración / Promotor: OCESA, S.A. de C.V. 

Rodrigo Farías Bárcenas
Para concluir el concierto en el Auditorio Nacional, Alfonso Pichardo cuenta la historia de Moenia con unos cuantos trazos. Su voz suena entrecortada y revela tanta emoción como la del público durante las casi dos últimas horas. Recuerda que empezaron en 1992, “cuando la música electrónica no era aceptada”. Y se despide casi a punto del llanto: “Hoy ese sueño es una realidad gracias a ustedes. Que Dios los bendiga”. 
Una década antes del nacimiento de este grupo, el rock mexicano experimentó un auge de producción independiente en el que florecieron múltiples tendencias. La electrónica, en particular, había permanecido en el underground durante años, con pioneros como Syntoma, Casino Shangai, Sincronía o LLT, por citar algunos. En ese entonces, Jorge, Alejandro y Alfonso, estudiantes de secundaria y aficionados a varias vertientes de la música electrónica —de Pet Shop Boys a Front 242—, no permanecían ajenos al auge del rock en español, promovido por algunas disqueras en sus tendencias más ligeras. Hoy, la música generada con sintetizadores tiene mayor aceptación, está más diversificada e incluso ha traspasado nuestras fronteras. Moenia es, en estos lares, el principal protagonista en la vertiente pop. Su principal influencia es el conjunto británico Depeche Mode. 
Contraste es la palabra que define el inicio del espectáculo. Luz y sombra. Un telón blanco oculta el escenario. Mientras oímos “Ya no es así”, sobre la tela se proyectan las siluetas de Jorge Soto (sintetizador), Alejandro Midi Ortega (sintetizador) y Alfonso Pichardo (voz). El escenario queda al descubierto y es notorio que se trata de una súper producción. Sobre el foro, un prisma fosforescente, y arriba de él conviven músicos, instrumentos y pantallas de todo tamaño. A Moenia, cuyos miembros lucen vestimenta a la Matrix, los apoyan coros, bajo y batería. 
El grupo describe su forma de componer como un “diseño de sonidos electrónicos” que produce atmósferas de variable intensidad. “Un manto estelar” es el mejor ejemplo de este concepto. Una luz azul índigo matiza el ambiente. Los sintetizadores generan una textura etérea, mientras de la batería surge un vertiginoso beat. Sincronizados con el ritmo, en las pantallas aparecen trazos geométricos que se alternan con tomas de la Tierra y de figuras humanas. Luces e imágenes añaden un sentido de trascendencia al tema del amor frustrado al que se refiere la letra. 
Cuando Alfonso pide un aplauso para Sabo Romo, el público responde con calidez. El ex bajista de Caifanes los acompaña en su versión de “Mátenme porque me muero”. Una reacción similar provoca Jorge González, del grupo chileno Los Prisioneros, al interpretar “Tren al sur”. Aunque gran parte de los asistentes eran niños o adolescentes cuando estos temas fueron grabados, se unen al reconocimiento que hace Moenia y respaldan con un prolongado aplauso la arenga de González, cuando grita: “¡Viva el tecno pop!”. 
Luego de un pasaje instrumental en el que se hacen cambios escénicos, llegan las versiones acústicas de “No importa que el sol muera” y “En ti”, que modifican el ánimo. Cesa el baile y se siente una calma propia de sala de conciertos. Sin el entramado electrónico ni imágenes y sólo con una sencilla iluminación, se evidencia que la materia prima del trío son las canciones. 
Durante el último tercio del programa, que va de “Molde perfecto” a “No dices más”, vuelve a subir la temperatura y retornan las ganas de bailar. La entrega del público es incondicional. El cantante pide a sus fans que se dejen oír y la respuesta es un griterío. Las luces e imágenes bañan al foro y se escuchan “Ni tú ni nadie” y “Déjame entrar”; la primera un éxito de Alaska e incluida en el álbum Stereohits (2004), con que Moenia homenajea al rock en español de los ochenta. 
“Esta noche —dice Alfonso— grabamos el concierto para hacer un DVD en el que estarán ustedes. Gracias por ser parte de nuestra historia”. Cuando Moenia se despide proclamado que el suyo es un sueño hecho realidad, hay que aceptar la evidencia: han quedado atrás aquellos tiempos en los que sufrieron el desdén de ciertos sellos discográficos, que tal vez ahora lamenten el no haberlos contratado. O tal vez no. Su indiferencia es de sobra conocida. 

Moenia / Cronología 
1992 Inspirándose en la música de New Order, OMD, Pet Shop Boys, Depeche Mode y otras bandas, nace Moenia con Jorge Soto (sintetizadores), Alfonso Pichardo (programación) y Juan Carlos Lozano (voz), ex integrantes del grupo amateur 5mentarios. Realizan un disco independiente. 
1996 Cuatro años de fogueo en el underground, más la difusión radial de “No puedo estar sin ti” sirven para sumar fans y conseguir un contrato en MCA. Moenia incluye “Déjame entrar” y “No importa que el sol”. Alejandro Midi Ortega sustituye a Pichardo. 
1997 Se convierte en el primer grupo nacional en introducir el tecno pop al mercado masivo. En México y en Estados Unidos recibe Disco de Oro por las ventas de su álbum homónimo. 
1998 Juan Carlos sale del grupo. Alfonso Pichardo regresa a las filas. 
1999 “Manto estelar” y “No dices más”, de Adición, reciben gran difusión. Gira por México, Estados Unidos y Centroamérica. 
2000 El 20 de mayo se presenta por primera vez en el Auditorio Nacional ante más de 8,000 personas. 
2001 Le Modulor (BMG) conquista premios por ventas. En octubre, la revista Keyboard le dedica un artículo. Con Le Modulor Tour ofrece 150 presentaciones en poco más de un año en México, Estados Unidos, Centro y Sudamérica. 
2003 Con Televisor sigue otra extensa gira. La evolución de su sonido, ha dicho el trío, se debe a los avances de la tecnología musical y a su crecimiento personal. 
2004 Stereohits, que contiene versiones de temas exitosos del rock en español de los ochenta, es una producción de Gerardo Cachorro López, artífice de este movimiento. 
2005 Moenia regresa al Auditorio Nacional con un ambicioso show audiovisual. (R.F.B.

Programa 
Ya no es así 
Tú sabes lo que quiero 
Juegos de amor 
Manto estelar 
El juego 
En algún lugar 
Lado animal 

Con Sabo Romo 
Mátenme porque me muero 

Con Jorge González 
Tren al sur 

Sildavia 
Tranquilidad 
Terminales 
No importa que el sol muera 
En ti 
Molde perfecto 
Llegaste a mí 
Estabas ahí 
En qué momento 
No puedo estar sin ti 
Regreso a casa 
No dices más 
Ni tú ni nadie 
Déjame entrar
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
Se ha producido un error en este gadget.