jueves, 2 de junio de 2005

Cox


En concierto / 2 de junio, 2005 / 374 asistentes / Función única / 
1:30 hrs. de duración / Promotor: Consecuencias, S.A. de C.V. 

Fernando Figueroa
Cox es un gato vestido de negro en la oscuridad del Lunario. En su espigada figura se esconde una inagotable energía que se encarga de derramar sin límites. Sólo tiene dos álbumes, ambos con numerosos y célebres covers, suficientes para alborotar a un público heterogéneo que los corea con frenesí. La mayoría de sus admiradores son jóvenes de ambos sexos, especialmente mujeres, aunque también hay un buen número de adultos y uno que otro niño. 
Lo que Cox ofrece en su estilo interpretativo, imagen y actuación en vivo es un juego con la ambigüedad sexual muy en boga y un mensaje bastante claro: sé tú mismo. La fórmula de este cantante mexicano consiste en amalgamar su propia personalidad con la de todos aquellos que originalmente cantaron estos temas, aunque resulta evidente que su alter ego es Camilo Sesto y, en segundo término, Raphael. El intérprete parece salido de La Academia, pero en su persona hay más autenticidad que en varias generaciones juntas de ese concurso televisivo. Puede resultar extraña la palabra autenticidad al hablar de un hacedor de covers, pero en el caso de Cox sí viene al caso por su continuo desnudamiento, ante el cual el público reacciona con euforia. Su versión de “Mi gran noche” es un himno en los antros, así que no resulta nada raro que genere una explosión de alegría. Y lo mismo sucede con “Hazme una señal”, canción que cuenta con singular videoclip, en el que se fusionan el cómic y la fotonovela para remarcar el ambiente retro que identifica al cantante, quien aparece en las pantallas como un Astroboy del pop. 
Cox ha dicho que en sus dos primeros discos incluyó los temas que le cambiaron la vida, y eso se nota. Las canciones no surgen de su garganta sino de las vísceras y el alma; es un hecho que la naturaleza lo dotó con dosis homeopáticas de talento, pero él tiene la capacidad de potenciar efectos con verdad y entusiasmo. Por supuesto que uno recuerda a José Luis Rodríguez al escuchar “Mi amigo el Puma”, a Roberto Carlos con “La distancia”, a Raphael con “Mi gran noche”, a Miguel Gallardo con “Hoy tengo ganas de ti”, a Roberto Jordán con “Hazme una señal” y a Camilo Sesto con “Si tú te vas” y otras más, pero no hay duda de que todas esas creaciones ahora también suenan a Cox. 
El intérprete habla poco en escena, apenas si comenta que “en el fondo, todos somos románticos y por eso estas canciones gustan tanto”. Lo que a él le gusta es que el público se levante de sus asientos para bailar y cantar, y vaya si logra su objetivo. En algunos temas toca la batería con algo más que eficacia, y su espíritu hiperactivo lo lleva a realizar un acto casi circense arriba de una mesa, desde donde canta por segunda vez, a manera de encore, “Mi amigo el Puma” y “Mi gran noche”. 
Esta fue, sin duda, una gran noche para el cantante (y fotógrafo, cuyas imágenes relacionadas con la moda se exhibieron en el vestíbulo) que ha prometido un tercer disco con temas inéditos. Habrá que ver y oír. 

Programa 
Esperando aquí 
Un gato en la oscuridad 
Vivir así es morir de amor 
Quiero dormir cansado 
Mi amigo el Puma 
Hoy tengo ganas de ti 
La distancia 
Si tú te vas 
Estuve enamorado 
Mi gran noche 
Jamás 
Hazme una señal 
Al final 
Como yo te amo 
Dueño de nada 
Mi amigo el Puma (bis
Mi gran noche (bis)
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