lunes, 2 de mayo de 2005

Joaquín Cortés: Frugalidad y autoexploración


Soleá. Mi soledad / 2 de mayo, 2005 / 3 595 asistentes / Función única / 
1:15 hrs. de duración / Promotor: Biosphera Entertaiment, S.A. de C.V. 

Thelma Gómez Durán 
Soleá. Término dado a uno de los estilos flamencos más profundos en su musicalidad y esencia. Joaquín Cortés decidió bautizar así el espectáculo que se presenta ahora en el Auditorio Nacional, cuyo foro está habitado por los 16 músicos responsables de liberar la energía sonora. El bailaor aparece con un pantalón de mezclilla como único atuendo. Explora su intimidad con movimientos tomados de la danza contemporánea, lenguaje en el que se adentró desde finales de los noventa, cuando dejó Madrid para establecerse en Nueva York. Fue en esa capital donde su arte e imagen de galán, con tan buenos resultados fuera y dentro del escenario, lo proyectaron como una estrella internacional del espectáculo. 
Soledad. Sí, soledad es la pauta que marca esta noche en que se escuchan los estilos tradicionales del flamenco enlazados con sonoridades de la cultura celta y sefardí, e incluso del tango argentino. Arropado sólo con la presencia de los músicos, entre los que destacan seis cantaores (tres hombres y tres mujeres), el gitano da una pequeña muestra de su zapateo. Es tan sólo un breve instante que detona la memoria y hace recordar al artista de otras épocas. Sigue con el pecho desnudo —sello que le ha dado fama y miles de admiradoras—, se extraña su famosa bata de cola, esa propuesta con la que desafió a los puristas y le permitió recibir adjetivos como “revolucionario”, “atrevido” e “innovador”. Tampoco lo rodean las bailaoras vistas en 1996, cuando llevó su Pasión gitana al Palacio de Bellas Artes, o en 2000, al llegar por primera vez al Auditorio Nacional con Soul. No es el creador que apostaba al diseño de luces ni al vestuario elegante, como lo hizo con Live en junio de 2001, en el Teatro Metropólitan, propuesta retomada para el Coso de Reforma en septiembre de 2002 bajo el nombre de New Live. 
El cordobés se encuentra en un momento de reflexión y lo refleja en esa soleá por bulería donde porta un traje negro y botas blancas. Ahí está ese braceo que lo asemeja con un águila a punto de emprender el vuelo, el intenso zapateo unido al juego rítmico dibujado por darbuka, cajón, palmas y el rasgueo de dos guitarras. No pueden faltar los movimientos coquetos de cadera, la sonrisa, la petición de aplausos manifiesta en cada remate y bien correspondida por las mujeres que alaban su guapura. 
El baile flamenco jamás había causado tanta emoción entre el público femenino. El andaluz sabe explotar sus cualidades físicas en el escenario y eso se lo agradecen sus admiradoras; ellas están atentas a cada uno de los pasos del bailaor que siempre ha deseado ser músico y que desde hace un año está pensando en “colgar las botas”. Lo declaró en entrevista a Silvia Calado, de Internet Flamenco World, en agosto de 2004: “Ya tengo que pensar en retirarme y dar paso a la juventud”. Una decisión difícil que sólo se toma en soledad. 
El Joaquín ahora visto tiene, sin embargo, algo bien claro: quiere dejar escuela. Para ello, a mediados de 2004, fundó Gitana Cortés Company, proyecto en el que ha estado concentrado totalmente y cuyo fin es formar jóvenes exponentes del flamenco. Esta noche el bailaor permite a instrumentistas y cantaores hacer suya la fiesta flamenca, y éstos, incluso, se dan el lujo de bailar un poco. 
El fin llega y la estrella regresa sólo a rematar la velada. Para algunos espectadores, los pocos momentos en que Cortés pisó el escenario fueron suficientes para apreciar su arte. Para otros, Soleá. Mi soledad fue un lamento gitano donde la música se colocó por encima de la danza, un espectáculo donde se evidencia que, a sus treinta y cinco años, Joaquín Cortés prepara ya sus siguientes pasos: explorar el cine, la coreografía y la producción. 

El escenario como pasarela 
El baile flamenco ha vivido una transformación. Si a finales del siglo XIX se profesionalizó, en la segunda mitad del siguiente tomó un paso acelerado, se alimentó de otras danzas y dejó la esquina del folclor español, donde se hallaba arrinconado. En el nuevo milenio los bailaores buscan compartir con los intérpretes de ballet clásico el adjetivo de virtuosos. Quieren —como lo están haciendo los músicos— colaborar en la evolución de su arte, hacerlo innovador y universal. 
En la historia de este arte sobresalen grandes como Carmen Amaya, Antonio Gades, El Farruco y Antonio Canales, quienes han dejado una huella notoria. En esta lista ha buscado un lugar Joaquín Cortés, el gitano que en 1990, después de ser solista del Ballet Nacional de España, decidió lanzarse al ruedo y crear su propia compañía. Luis Clemente, autor de Historia del nuevo flamenco, describe muy bien sus cualidades: “Es ágil y dancístico, utiliza desplantes, giros decorativos, elevación por el aire, técnicas de bailarín clásico… para los puristas es un gimnasta, pero él no les tiene miedo”. Es un bailaor que con el tiempo se recordará por llevar al flamenco a plazas en donde nunca antes había estado y por acercar los públicos masivos a esta complicada expresión. Para cumplir tal fin, convirtió el escenario en pasarela para diseños de Giorgio Armani y tuvo como manager, durante su primera época de internacionalización, al italiano Pino Sagliocco, experto en la producción de grandes espectáculos musicales. 
Muchos recordarán cuando, en 1999, Cortés se presentó en la entrega de los premios Oscar o cuando, en 2000, compartió el escenario con la cantante Alicia Keys en la ceremonia de los Grammy. Sin embargo, pocos tendrán en mente su participación en Flamenco (1992), filme de Carlos Saura, donde el cordobés muestra con una farruca que para sentir el flamenco no es necesario tener tantos reflectores. (T.G.D.


Elenco 
Director musical 
Alfonso Durán 

Acordeón 
Juan Pedro Cornejo 

Bajo 
Arián Suárez 

Chelo 
Marina Soria 

Flauta 
Juan Fernández Gálvez 

Guitarras 
José Antonio Camacho Vargas 
José Carbonell Muñoz 

Viola 
Ángel López Rodas 

Percusiones 
Fernando Favier 
Rafael Serrano Caldera 
Vicente Suero 

Voces femeninas 
María Dolores Cortés Heredia 
Sarai Muñoz Barril 
Consuelo Rodríguez 

Voces masculinas 
Juan José Amador Moreno 
Antonio Carbonell Muñoz 
Juan Carrasco Soto 
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
Se ha producido un error en este gadget.