sábado, 23 de abril de 2005

Los Van Van



En concierto / 23 de abril, 2005 / 526 asistentes / Función única / 


2 hrs. de duración / Promotor: Zarabanda Producciones, S.A. de C.V. 

Rodrigo Farías Bárcenas
La orquesta de baile más popular en Cuba celebró su 35 aniversario en diciembre de 2004, ante 100 mil personas en el malecón de La Habana. Pocas agrupaciones llegan a tener semejante longevidad y con tanto arraigo. Los Van Van vinieron entonces a México para presentarse en el Distrito Federal y otras ciudades de la República, antes de volver a la capital de su país para recibir un homenaje en el Teatro Karl Marx, el 15 de mayo. 
El júbilo de aquel festejo se refleja a menor escala este año en el Lunario, cuando los congregados reciben a la banda y a su fundador, Juan Formell (bajista nacido en 1942), con el mejor de los elogios: poniéndose a bailar. El también arreglista y productor acompaña a sus músicos sólo en ocasiones, para cuidarse de una enfermedad. Desde un costado del escenario observa con atención la forma tan devota con que se mueve la gente, siguiendo el ritmo de las crónicas urbanas de su autoría a las que da forma de canción. El director musical es su hijo Samuel, baterista que ha logrado mantener en evolución el innovador concepto de su padre, compositor de la grandeza de un Astor Piazzolla o un Bob Marley. 
Es irónico que el cd más reciente de los isleños se titule Chapeando (2004), expresión que significa abriendo brecha, como si estuvieran en sus comienzos, cuando en realidad van a la vanguardia. Han hecho giras por múltiples países, tienen más de 30 discos y el reconocimiento de la industria estadounidense, que les otorgó un Grammy en el año 2000. Con un popurrí presentan parte de ese trabajo entre sus seguidores en México, donde abundan los de origen cubano, venezolano y colombiano. 
Juan Formell transformó la charanga tradicional —voz, flautas, violines, piano, contrabajo y percusión— en una orquesta cuya identidad es el songo, variante contemporánea del son que comprende recursos del jazz, rock y funk integrados a una estructura compleja. La formación actual de Los Van Van consta de quince elementos, quienes generan una fuerza similar a la del rock duro, en especial los tres trombones y la batería. A la dotación de base se aúnan un contrabajo, teclado, flauta, dos violines, dos percusionistas y cuatro cantantes. 
Alternándose en el papel de solistas, Abel Rosales, Yeni Valdés, Roberto Hernández y Mayito Rivera realizan un trabajo vocal tan apasionado como espiritual, en particular con “Soy todo”. Con este epítome del songo se invoca a las divinidades que inspiran esta música, entre ellas, Changó, Obatalá y Yemayá: “Te prometo que la esencia del yoruba, yo siempre la defenderé. Ampárame, protégeme, ayúdame”. El coro, cantado al unísono entre músicos y público, dice: “Ay Dios, ampárame.” Se repite con un ritmo extático, provocando una comunión inflamante. 
En todo momento las mujeres son las más desinhibidas. Se menean a solas, o en pareja, con sugerentes contoneos. Un grupo de bailarinas sube al escenario para bañarse con “Agua”, tema que precede al encore, entregándose sin reservas al fundamental mensaje de la música: el movimiento es vida. De seguro, Changó, señor de los tambores y la danza, bendice esta exaltación del erotismo que hacen Los Van Van, ahijados suyos nacidos en 1969, en su día, el 4 de diciembre.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
Se ha producido un error en este gadget.