miércoles, 3 de noviembre de 2004

Big Band Jazz de México: Jazz orquestal xochimilca

Foto: Colección Auditorio Nacional

3, 10, 24 de noviembre, 2004 / 690 asistentes / 3 funciones / 
2:30 hrs. de duración / Promotor: FUAAN 

Arturo García Hernández
Decir que en pleno siglo XXI existe alguna big band de jazz activa en México, podría sonar como que en el zoológico de Chapultepec hay un mamut vivo en cautiverio. Sin embargo hay más de una: está la Big Band Arte 0 y la que complace al Lunario con su presencia, tras una muy exitosa participación en la tercera entrega de las Lunas del Auditorio: 19 amantes profesionales de la síncopa integran la Big Band Jazz de México (BBJM), a la usanza de las grandes orquestas que vivieron su época dorada en los años cincuenta y sesenta de la centuria pasada.
La BBJM nació el 24 de agosto de 1999, en Xochimilco, de donde son oriundos 15 de sus integrantes. Casi todos, incluido su director Martín Ramos, se conocieron en la niñez, cuando formaban parte de la Banda Infantil y Juvenil de la delegación, fundada a principios de los setenta. Si ya es sorprendente la existencia de una big band en tiempos de djs y música electrónica, lo es más la juventud de sus miembros, la mayoría de los cuales no llega a los 30 años.
En la penumbra del teatro bar de pronto parece cobrar vida la escena de una vieja película. Un sax solitario inunda con su virtuosismo el silencio expectante. Luego, como siluetas de bestias mitológicas con instrumentos a cuestas, los demás músicos van ocupando sus lugares y empiezan a balbucear notas sueltas, rumor de cuerdas y metales que se ponen de acuerdo. Se encienden las luces. La banda está completa: seis saxofones, tres trombones, cuatro trompetas, tuba, guitarra, contrabajo, batería y teclados.  Estos últimos ejecutados por una mujer, al igual que uno de los saxofones. 
A los integrantes no los anima otra cosa que el amor incondicional a esa música de inevitable aliento nostálgico. Ninguno se mantiene de sus ingresos en la orquesta: también acompañan cantantes de los circuitos comerciales o huesean en eventos sociales los fines de semana. Pero eso sí, todos los lunes asisten puntual y disciplinadamente a sus ensayos en el Teatro Carlos Pellicer, donde pulen hasta la perfección el repertorio integrado por piezas de Duke Ellington, Artie Shaw, Tommy Dorsey, Glenn Miller, Antonio Carlos Jobim, Nat King Cole...
 
Foto: Colección Auditorio Nacional
La recompensa es la ovación jubilosa con que el público del Lunario premia el virtuosismo de cada ejecución. Es un verdadero lujo escuchar en vivo las sofisticadas orquestaciones que quizá más de uno había oído sólo en discos. Hay quienes bailan y el lugar se llena de un optimismo de tiempos menos aciagos. Las piezas de Miller son las que mayor entusiasmo levantan. Todo mundo identifica Patrulla americana o Collar de perlas. También son ampliamente celebradas, y con toda razón, las versiones que Miguel Óscar García hace de canciones inmortalizadas en la voz de Frank Sinatra. Pelirrojo con copete al estilo Daniel El Travieso, impecablemente ataviado, el cantante es la réplica exacta de un crooner de aquellos años cincuenta. Tiene la voz y el porte. Reproduce hasta en los mínimos detalles la mímica y gestualidad de quien parece su alter ego: Sinatra.
Señoras y señores, con ustedes: la Big Band Jazz de México. Bravo.    

Programa
Double Exposure
Warm Breeze
(All of a Sudden) My Heart Sings
A tribute to The Duke
You Can´t Go Home Again
Don´t Get Around Much Anymore
Beyond the Sea
Route 66
I´ve Got You Under My Skin
Fly Me to the Moon
In the Mood
Pennsylvania 65000
A String of Pearls
Unforgettable
Blue Moon
The Girl From Ipanema
American Patrol
Mambo #5
Tuxedo Junction
La chula linda
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