jueves, 28 de octubre de 2004

Chayanne: Eros presente

Foto: Colección Auditorio Nacional

Tour Sincero / 28 al 30 de octubre, 2004 / 28 777 asistentes /
 3 funciones / 2 hrs. de duración / Promotor: OCESA, S.A. de C.V

Arturo García Hernández
Si hablamos sólo de aplausos y alaridos, quizá no haya muchas diferencias entre un concierto de Chayanne y cualquier otro habitante del mapa de la música popular contemporánea. La diferencia está en las razones del alborozo, en dónde se pone el acento: ¿en las canciones, el show, la voz, la calidad musical, el despliegue tecnológico, el carisma del artista o en los mensajes de las letras? Las actuaciones en vivo de Chayanne se caracterizan más que nada por el revoloteo omnipresente, descarado y gozoso de Eros. Cada encuentro del cantante puertorriqueño con su público mexicano es como el de dos amantes ávidos y apasionados luego de una separación prolongada. Se produce entre ambos una carga erótica de gran intensidad.
“¡Buenas noches! ¡Hola México! Gracias por estar otra vez aquí conmigo. Pueden hacer con nosotros lo que quieran”. Desde el momento en que ese moreno y atlético objeto de deseo se para bajo los reflectores y sonríe, se activa la química de cada una de las mujeres —adolescentes, jóvenes, maduras— que hacen mayoría en las butacas. Las que están al frente se aglomeran al filo del escenario y estiran las manos con la esperanza de por lo menos rozar los zapatos o las piernas del mancebo tan cercano y tan inalcanzable, enfundado en un pantalón negro de piel y una camisa a rayas que a la altura de la cuarta canción ya estará empapada en sudor. La cambiará por una playera de manga corta para acentuar los músculos que las desquician a todas. Serán necesarios dos cambios más. Algunas fans le lanzan una bufanda, un suéter, una flor, lo que pueden. Él toma la prendas y las devuelve transformadas en fetiches después de ponerlas brevemente alrededor de su cuello o sobre un hombro. Las que logran estrecharle una mano y retenerla por unos segundos son las más felices de la noche. Las que no lo alcanzan, desde sus asientos arrojan piropos, peticiones y alaridos.
El nacimiento del rock, hace más de medio siglo, trajo consigo una forma espontánea de oír música; en los conciertos multitudinarios los oyentes dejaron de ser simples aplaudidores para tomar un papel activo en su relación con los músicos, expresar sus emociones hasta llegar a los potentes silbidos, los gritos, el llanto histérico, el pataleo, los desmayos... A partir de entonces, prácticamente todo concierto popular es, además de un hecho artístico, un envolvente ritual colectivo que mucho tiene de transgresión liberadora. Quizá por eso fascina a tirios y troyanos, más allá de lo meramente musical. Ocurre así desde Elvis Presley y The Beatles hasta Juan Gabriel, Alejandro Fernández o Luis Miguel, pasando por una lista kilométrica de estrellas de rock y figuras juveniles de moda. Los conciertos de Chayanne son, de cabo a rabo, muestra de esa especie de bacanal contemporánea, en la que el código común es el grito desaforado, punto de unión en torno al cual la muchedumbre se pone de acuerdo para dar forma al Monstruo de Diez Mil Cabezas.
Elmer Figueroa Arce, aclamado mundialmente como Chayanne, no conoce el fracaso. Los 11 álbumes (y un recopilatorio) que ha grabado desde que inició su carrera solista han tenido una inusitada recepción del público. Desde Chayanne es mi nombre (1984) hasta el más reciente, la trayectoria del cantante y autor puertorriqueño ha sido una cadena ininterrumpida de éxitos artísticos y comerciales. Este año es el quinto en que hace temporada en el foro del Paseo de la Reforma (estuvo en 1992, 1999, 2000 y 2002). Es la última etapa de la gira que lleva a cabo para la promoción de Sincero, el último de sus 17 años de carrera como solista. De la nueva producción el boricua interpreta algunas piezas, pero obtienen mejor respuesta las más conocidas, sobre todo aquellas que le permiten desplegar sus facultades de bailarín. En la pirotecnia coreográfica lo acompañan, como en ocasiones anteriores, dos hombres y dos mujeres de ejemplar belleza física. “Provócame” es el tema inaugural del espectáculo. En la penumbra de las gradas resaltan miles de lombrices luminosas que se convulsionan en sincronía con los gritos de quienes las esgrimen, en la cúspide de la euforia. Sus gargantas son incansables. “Fiesta en América”, “Tu pirata soy yo”, “Tiempo de vals”, “Y tú te vas”, “Torero”... De la canción rítmica a la balada suave, del bolero a los ritmos afroantillanos, Chayanne cumple por completo las expectativas de esa colectividad amante que se le rinde incondicional.
 
Foto: Colección Auditorio Nacional
El paisaje al concluir el encuentro se llena de rostros sonrientes, embelesados, satisfechos, después de dos horas de disfrute, desahogo, catarsis. Como al final de un buen encuentro amoroso. 

Cronología discográfica
1984 Chayanne es mi nombre es su primera grabación solista, a los 16 años, luego de pertenecer al grupo Los Chicos.
1986 Sangre latina es su segundo álbum de juventud.
1988 Con Chayanne firma con Sony y lanza sus dos primeros hits: “Tu pirata soy yo” y “Este ritmo se baila así”. El video de este último gana el Premio MTV al Mejor Video Internacional. El disco se edita en portugués para promoverse en Brasil. El artista promociona la Pepsi-Cola al ritmo de sus canciones.
1989 Chayanne II reconfirma que su carrera es una bomba a nivel mundial. Destaca “Fiesta en América”. Obtiene por “Este ritmo se baila así” su primera nominación al Grammy como Mejor Interpretación Pop Latina.
1990 Tiempo de Vals. El tema homónimo se convierte en otro de los caballitos de batalla de su repertorio y uno de sus preferidos.
1992 Provócame. Acorde con el título del disco, el puertorriqueño asume abiertamente su condición de objeto sexual, dándole a su estilo y a su imagen mayor énfasis erótico. Alterna su labor musical con una intensa actividad actoral en series de televisión en varios países de América Latina y EUA.
1994 Influencias. Rinde tributo a varios notables intérpretes o compositores de habla hispana: Julio Iglesias, José Feliciano, Juan Gabriel.
1996 Volver a nacer. Luego de un breve descanso y reacomodo interno, reaparece con un disco al que considera de madurez. “Baila, baila” tiene mucho pegue.
1998 Atado a tu amor. La canción homónima le trae su segunda nominación al Grammy, en la categoría Mejor Interpretación Pop Latina, y su entrada en el mercado europeo, sobre todo en España. “Salomé” se convierte en hit.
2001 Simplemente. Incluye por primera vez dos temas en inglés y ratifica, con temas como “Candela”, su lugar como estrella indiscutible de la balada pop en español.
2002 Grandes éxitos recopila sus temas más aclamados y estrena “Torero” (de Estéfano), todo un suceso.
2003 Sincero. Sin abandonar los sonidos latinos y afroantillanos que lo caracterizan, incursiona en el rock y en el hip-hop. También debuta como compositor con “Caprichosa”. Inicia Tour Sincero que concluye un año después en escenarios mexicanos. (A.G.H. y S.G.L.)

Programa
Dulce y peligrosa
Guajira
Ay, mamá
Volver a nacer
Atado a tu amor
Enamorado
Provócame
Dejaría todo
Vaivén
Pienso en ti
Tal vez es amor
Fuiste un trozo de hielo en la escarcha
Tu pirata soy yo
Completamente enamorados
Tiempo de vals
Santa Sofía
Sentada aquí en mi alma
Cuidarte el alma
Caprichosa
Alive
Y tú te vas
Baila, baila
Salomé
Boom boom
Un siglo sin ti
Torero
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
Se ha producido un error en este gadget.