viernes, 3 de septiembre de 2004

Belinda: Niña en El Escenario de México

Foto: Colección Auditorio Nacional

Fiesta en la azotea / 3 y 4 de septiembre y 2 de octubre, 2004 / 47 831 asistentes /
 5 funciones / 2 hrs. de duración / Promotor: OCESA, S.A. de C.V.

Patricia Ruvalcaba
—¿De dónde vienen?
—De Xochimilco —respondió la mujer, quien a la salida del Metro Auditorio, había pedido indicaciones para llegar.
—¿Vienen al concierto?
—Sí.
—¿Cómo van a regresar?
—Uh, sólo Dios sabe. (Llevaba a dos niños de la mano, mientras vigilaba a dos niñas que caminaban maquinalmente, pegadas a ella.)
—¿Por qué no se esperaron al concierto de mañana en la tarde, que hay menos gente?
—Uy, no: ¡Aquella me mata! —dijo señalando a la mayorcita, Nancy, de doce años y grandes ojos negros.
Nancy no se percató de la conversación. Era uno de los momentos más importantes de su vida; lucía grave y nerviosa, como quien va a graduarse. Era obvio que su corazón latía muy fuerte, y cuando el enorme foro se extendió ante sus ojos, colmado de niñas como ella, ardorosas y armadas con gusanos fosforescentes, gritó con toda su energía. Un grito lleno de incredulidad y de júbilo. Había chicos también, y muchos. La mayoría del público de entre siete y quince años, idolatra a Belinda y, en efecto, “crece muy rápido” y vive intensamente, aun sin proponérselo.
¿Y cómo no admirarla, si es carismática, alegre, bonita, exitosa y sabe conectarse con su público? Días antes del concierto convocó a una rueda de prensa en la que, inusitadamente, chavos y chavas hicieron las preguntas, mientras los periodistas tomaban nota. Y eso de celebrar los quince años con su familia en Cancún y bañarse en un estanque entre delfines, ¿a poco no es “súper”, como ella dice?
Miles de gusanos verdes se retorcían en la oscuridad. Porras y chillidos ensordecían la atmósfera... En las siete pantallas gigantes Belinda y una amiga, en uniforme de secundaria: se ponen de acuerdo para verse en la azotea con otros chicos. Corte. Belinda sube en un elevador. Se van iluminando los números de cada piso... Mientras, el corazón de Nancy latía más fuerte. Ya en el escenario, sobre una plataforma que simula una azotea, apareció la cantante con jeans, playera, chaqueta y sombrero: toda una adolescente “de reven”.
“¿Cómo está mi México?”, preguntó. Los gusanos giraron como enloquecidos por el clamor. Convertida en fenómeno mediático, venía de España y varios países centro y sudamericanos, donde había comenzado su gira Fiesta en la azotea, para promover su primer disco como solista: Belinda. Como cereza de su pastel de “cumple” obtuvo su debut en El Coso de Reforma, al que llamó “escenario sagrado” y acabó en cinco funciones consecutivas con llenos totales.
La protagonista de exitosas telenovelas infantiles como Cómplices al rescate encaró el compromiso con una producción profesional que incluyó a cinco músicos, tres coristas y un cuerpo de baile de catorce elementos, con coreografías referidas a la vida urbana y a las subculturas skato, punk, hip-hop con pinceladas de kick boxing. Entre vapores y cañonazos de confeti empezó su noche de gloria con “Niña de ayer”, “Super Star” y “Vivir”, que describen algunas de las pulsiones adolescentes: liberarse de la opresión adulta, entregarse al amor, ser una estrella de televisión.
Para deleite de sus fans, el espectáculo multimedia repasó el álbum familiar de Belinda, su trayectoria y su vida cotidiana. Luego hubo paisajes e imágenes abstractas, mientras sonaba un rock pop adicionado de salsa, reggae, rap y distorsiones de la voz de la cantante. Acertadamente, las pantallas mostraron cómo los útiles escolares se convierten en cómplices de los primeros coqueteos, y las señales urbanas, en íconos emocionales. Según Belinda, la revolución hormonal de los doce años, tan incierta y confusa, así como la rebeldía sin rumbo y el miedo a la vida adulta, tienen una solución de continuidad: amistad y amor. A los quince, el orden de los factores se ha invertido. Para muestra, mueve provocativamente las caderas —apenas cubiertas por una minifalda— a la manera de la samba, mientras un ciclista y unos skatos que hacen piruetas en una rampa, ya no son simples compañeros de juego, sino posibles novios.

Foto: Colección Auditorio Nacional
Nancy y los demás chicos parecen estar de acuerdo: Belinda también está viviendo ese tránsito confuso, pero con mucha suerte y seguridad en sí misma, e incluso con discurso: “La música es lo más importante”. “Estudien mucho y quieran siempre a sus papás”... Antes de cantar “Be Free”, declaró: “Se puede ser rico o pobre, guapo o feo, pero lo que nos hace más humanos y cercanos a Dios, es la libertad”. Como si el plan fuese representar en todo momento La Transición, cantó igual “El baile del sapito”, una infantil polka rapeada cuya coreografía era del dominio general, que “¿Dónde iré yo?”, “Lo siento” o “De niña a mujer”, canciones de amor en rosa con marcadas idealizaciones e ideas vagas acerca de lo que es equivocarse en el amor.
Belinda probó la consagración. Nancy, satisfecha de cantar, bailar y gritar, se fue a casa Dios sabe cómo, atesorando cada segundo de esa noche de éxtasis. 

Cronología
1989 El 5 de agosto nace en la ciudad de México Belinda Peregrín Schull, una niña rubia de felinos ojos verdes; alegre y adepta a las mascotas, en particular a los perros.
1999 En su primera audición en Televisa, con diez años de edad, consigue el papel protagónico en la telenovela Amigos por siempre.
2000 La serie resulta muy exitosa. Comienza paralelamente su carrera como cantante en el disco de la telenovela y firma como artista exclusiva de BMG Entertainment México. En seguida recibe las Palmas de Oro como Mejor Actriz Infantil.
2001 Protagoniza Aventuras en el tiempo. Obtiene el Premio TV y Novelas como Revelación infantil y el Premio Eres como Mejor Actriz y Cantante.
2002 Hilvana la tercera de sus participaciones televisivas en Cómplices al rescate. Tiene gran éxito, sobre todo entre el público hispano de EUA, con los dos discos que derivan de la telenovela donde actúa el doble papel de dos gemelas de personalidades opuestas. Cosecha más reconocimientos precoces: una nominación a los premios Oye; otra a los Nickelodeon.
2003 Declara que sus influencias son Britney Spears, Luis Miguel, Spice Girls, Linkin’ Park y Coldplay... y lanza Belinda, su primer disco como solista. Con el sencillo “Be Free” empieza a picar piedra en el mercado estadounidense. En España es bautizada como El Torbellino Mexicano y en otras latitudes la califican de “La máxima estrella juvenil de Latinoamérica”.
2004 A los 15 años ya es experta en cifras gordas: ha ofrecido unos 130 conciertos ante más de medio millón de espectadores y ha obtenido discos de Oro y Platino. Después de 4 llenos totales en el Teatro Metropólitan, considera que ha llegado el momento de probarse en el Auditorio: logra a cinco llenos totales, un debut inusitado para este foro. (P.R.)

Programa
Niña de ayer
Super Star
Vivir
Sin dolor
No entiendo
Lazos
Aventuras en el tiempo
Lo puedo lograr
Amigos por siempre
El baile del sapito
Boba niña nice
De niña a mujer
Cómplices al rescate
Ángel
¿Dónde iré yo?
Be Free
Lo siento

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