jueves, 25 de marzo de 2004

Toto: Revivir la rebeldía 20 años más tarde

Foto: Colección Auditorio Nacional

25th Anniversary World Tour / 25 de marzo, 2004 / 5 548 asistentes / Función única / 
2:00 hrs. de duración / Promotor: FR Producciones, S.A de C.V 

Jesús Quintero
Son adultos quienes ocupan las primeras filas, pero en su adolescencia todos pulsaron las afamadas guitarras de aire, ésas que no cuestan ni pesan y siempre suenan precisas, igual que las de Steve Lukather, líder del grupo que con sus cuatro primeros álbumes iluminó la juventud de esos hoy señores en mangas de camisa, con la corbata aflojada. Se alistan para recibir a Toto, conjunto angelino que desde su debut discográfico, en 1978, refrenda por un lado la autonomía del hombre rebelde y, por otro, la necesaria compañía femenina en títulos como “Pamela”, “Melanie”, “Rosanna”, “Carmen”, “Holyanna” y “Lorraine”. 

Tres años han trascurrido desde que Toto abrió un concierto a Eric Clapton en el Foro Sol y cuatro de su primera (y tardía) visita a México, cuando en el Coloso de Reforma el conjunto presentó el álbum Mindfields, que celebraba el regreso de Bobby Kimball al micrófono y retomaba el sonido de sus primeras grabaciones, acaso por la fiebre reminiscente del fin de siglo. Hoy los dioses de la memoria han decidido no dejar desprotegidos a quienes en una noche de 1983 vieron cómo el entonces quinteto se llevaba cinco premios Grammy por su álbum Toto IV, así que, provistos de sus instrumentos imaginarios, se disponen una vez más a ser guiados por Lukather (Luke, para los amigos y fans), quien faltando 19 minutos para las nueve de la noche, aparece en el escenario portando una esbelta Music Man/Ernie Ball que comienza a lanzar chispas con “Girl Goodbye”, apología del guerrero que se niega a ser cercado por la autoridad, llámese ésta papá, mamá, profesor o jefe, y encuentra la preciada libertad en las calles. 
Si bien Toto cuenta con indudables éxitos radiofónicos, para muchos de los presentes en el Auditorio el grupo fundado por Jeff Porcaro (1954-1992) y David Paich no sólo ha sido una factoría de sencillos; sus álbumes muestran que la energía del hard rock puede mecerse con el espíritu pop para crear una entidad sonora poderosa y también delicada, semejante a un mar ora picado, ora pacífico. Otro hecho que en su momento contribuyó a que Toto no se pareciera a contemporáneos como Iron Maiden o REO Speedwagon (siendo extremistas) fue que sus integrantes jamás se han disfrazado para salir a un escenario ni se han valido de alardes luminotécnicos o escénicos, pues tal como lo dijo el cantante Bobby Kimball en entrevista exclusiva: “No somos un grupo de baile, ni entertainers efímeros. Lo nuestro es la música”. Y aunque esa indiferencia al look lleva al vocalista a parecer miembro de Los Tucanes de Tijuana en pleno relax —bota puntiaguda, pantalón de mezclilla, chaqueta y T shirt que ocultan un prominente abdomen, bigotito recortado y cabello pintado de castaño oscuro—, la verdad es que la suma de los integrantes de la banda consigue que las únicas estrellas de la jornada sean las canciones por lo que rememoran, alientan y reverdecen. 
Toto, lo saben los señores en plena regresión que no alcanzaron a llenar el recinto, participa en el naciente siglo 21 de las virtudes y clichés que le han dado longevidad al rock; de las primeras hay que destacar que a diferencia de muchos conjuntos en donde el afán de protagonismo colectivo deriva en una competencia feroz abajo y sobre el escenario, en Toto el rol de cada uno de sus miembros está bien trazado y no hay espacio para la lucha de egos. Sus orígenes y gustos son diferentes, mas cuando tocan juntos lo hacen con tal colmillo y evidente gusto que sus incursiones en el jazz (“Georgy Porgy”), el pop (“Gift With a Golden Gun”), la balada (“I Won’t Hold You Back”) y el riff explosivo (“Till the End”), consiguen que semejante variedad se cohesione en un sonido inconfundible. En cuanto a los clichés es necesario señalar los inevitables solos instrumentales de Luke y del baterista británico Simon Phillips, impresionantes por su velocidad, pero con una forma tan disuelta que semejan meros ejercicios de pirotecnia. Por fortuna, el tecladista Greg Phillinganes —que ha trabajado con Aretha Franklin y Stevie Wonder, entre otros— prefiere guiarse por la premisa menos es más y lo mismo juega a inscribir el tema de Misión imposible en “Georgy Porgy”, que proporciona un saludable acento de soul y rhythm and blues en todo el repertorio. 
A pesar de que muchos asistentes con más de cuarenta años vienen a despojarse de las formalidades, hay sectores del público que están aquí sólo para escuchar grandes éxitos y por eso ante “Dune” y “Don´t Stop Me Now”, optan por sentarse. Luke irrumpe un tanto exasperado: “¡Levántense, éste es un show de rock, no un concierto!”. Pero mejor que las palabras son las notas musicales trenzadas, de manera que al inyectarle decibeles a “I’ll Supply the Love”, “I’ll Be Over You” y “Afraid of Love”, el contagio de energía es total y nadie se queda ya en sus asientos.

Foto: Colección Auditorio Nacional

Tal vez porque la voz de Bobby Kimball ya no es la de 20 años atrás y está lejos de los registros altos, por mucho que le ponga emotividad a su entrega, las responsabilidades frente al micrófono son compartidas por casi todos los integrantes de la banda. Pero el resultado no demerita a la leyenda. Así que con las intervenciones de Lukather y de Bobby, a las que se suman Tony Spinner —guitarrista de apoyo— y Greg Phillinganes, que además rinde un tributo al compositor antes llamado Prince con una versión xerox de “Purple Rain”, Toto manifiesta que ejerce la democracia para evitar estrellatos estériles y para que con la imaginación todos los asistentes suban al escenario y hagan suyos, una vez más, los sueños adolescentes. Sólo que hay una enorme diferencia: esta vez los temas se han escuchado rotundos, cabalgando sobre el plexo solar, y sin el anacrónico scrich-scrach de los viejos álbumes de vinilo que, de regreso a casa, incendiarán los recuerdos. 

Entrevista exclusiva con Bobby Kimball 
¿Es Toto un acto de nostalgia? 
Lo es porque llevamos muchos años en esto, igual que nuestros fans, y sin embargo en el trabajo diario hay siempre un elemento que puede sorprendernos. Nunca se sabe qué va a ocurrir en medio de una grabación. 

Con más de 25 años de trabajo, ¿no les resulta aburrido seguir tocando “Rosanna” o “Africa”, y no poder ofrecer canciones más recientes? 
No, no estamos cansados de tocar esas canciones porque la reacción de la gente es la que las hace diferentes cada noche. Y mientras más loco se ponga el público, mejor las interpretamos. En cuanto a lo nuevo, en nuestros conciertos siempre hay espacio para entregar las canciones más recientes. Si sólo ofreciéramos los temas clásicos, nos bastaría con tocar media hora. Somos hombres con alas muy fuertes y tenemos aún mucho que dar. 

¿Qué música oyes en gira? 
Mucha de Toto [se ríe]. No, escucho también discos de Sting, Phil Collins, Steely Dan... y hasta los Red Hot Chili Peppers. Trato de oír qué hay en las estaciones radiofónicas de las ciudades donde andamos, pero muchas veces los ensayos no lo permiten. Tengo, creo yo, un gusto abierto, escucho música clásica, jazz... nada en particular. No digo: éste es mi tipo de música, me gusta de todo. 

¿Cuál ha sido tu peor momento en el escenario? 
Quizá en 1993, cuando me caí del podio en Nashville, Tennessee. Fue muy penoso, por suerte no me rompí un solo hueso. 

¿Y el mejor? 
No sucedió mientras estábamos tocando. Fueron dos: cuando ganamos los Grammy en 1983; y al año siguiente, Michael Jackson, con el disco donde viene “Beat It” [Thriller], se llevó ocho estatuillas, ¡y muchos miembros de Toto [Steve y Jeff Porcaro, y Steve Lukather] tocaron en ese disco! 

Y, ¿qué piensas de Michael Jackson? 
[Largo silencio] No tengo idea. Lo conocí antes, por los años de “Beat It” y era un tipo muy agradable. No tengo idea de qué le haya sucedido. 

Toto no tiene la presencia de hace 20 años en la radio, ¿les sigue interesando tener éxitos allí? 
¡Claro que aspiramos a tener éxitos radiofónicos! Es cierto que los medios influyen, pero en un nivel relativo. Si echas un vistazo a las listas del año pasado puedes ver que How the West Was Won, de Led Zeppelin, estuvo en el número uno durante varias semanas. Mucho de lo que transmite MTV es para gente joven y es cierto que no le interesamos a ese canal, pero tampoco nos importa ser programados allí, ya que somos músicos, no un grupo de baile ni una agrupación efímera. (J.Q.)


Integrantes de Toto en México 
Steve Lukather (vocalista, guitarra) 
Bobby Kimbal (vocalista) 
Mike Porcaro (bajo) 
Simon Philips (batería) 
Greg Phillinganes (sustituyendo a David Paich en los teclados) 
Tony Spinner (guitarra rítmica) 

Programa 
Popurrí: Girl Goodbye / Goodbye Elenore / Child’s Anthem / I’ll Supply the Love 
Gift With a Golden Gun 
I’ll Be Over You 
Afraid of Love 
Africa 
Popurrí: Dune / Don´t Stop Me Now 
Stop Loving You 
Popurrí: Waiting for Your Love / Georgy Porgy / Lion / Hydra / English Eyes / Till the End 
I Won’t Hold You Back 
Rosanna 
Hold the Line 
Purple Rain 
Home of the Brave 
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