martes, 25 de noviembre de 2003

Dionne Warwick: Una voz sin etiquetas


Foto: Colección Auditorio Nacional


25 de noviembre, 2003 /  3 609 asistentes / 
Función única / 1:30 hr. de duración 

Arturo García Hernández
No es cantante de gospel, pero nació en el seno de una familia que cultivaba este género, del que obtuvo influencias decisivas. No es propiamente dicho una intérprete de jazz, aunque entre sus modelos están dos cumbres de la síncopa: Ella Fitzgerald y Sarah Vaughan. No es lo que se dice una blusera, sin embargo las afluentes primigenias de esa música corren por su piel, su voz y su alma. No es una cantante elitista, aun cuando la sofisticación de sus interpretaciones le ha ganado el reconocimiento de los entendidos. No es invento de la industria discográfica, si bien su repertorio colinda con el pop y conoce el éxito masivo, coronado cinco veces por el Grammy. En fin, Dionne Warwick, renuente a las etiquetas, se define por todo lo que no es pero sin lo cual no se explicaría su canto, el que trajo al recinto de Reforma como parte de su gira celebratoria de 40 años de carrera.

La prosapia y los blasones de la Warwick ameritaban una audiencia mayor que la reunida para su única actuación en México, donde no se presentaba desde 1983. Pero lo que al público le falto en número, lo entregó en calidez y generosidad. 

Fue un concierto breve que tuvo el honor de abrir David Elliott, hijo de la intérprete. Si por un momento pudo parecer poco elegante la inclusión de un familiar en el concierto, muy pronto éste mostró tener las cualidades y el talento suficientes para compartir el escenario con su madre. Y no sólo heredó la vocación musical de su progenitora sino una voz nítida, potente y un tanto arenosa, cuyo timbre hacía recordar a la del cantante de jazz Al Jarreau. El mejor momento de su turno fue una espléndida versión de la canción mexicana más grabada en el mundo, “Bésame mucho”, de Consuelo Velázquez.
A las 20:55 los primeros acordes de “Close To Me” anticiparon la aparición de Dionne Warwick sobre el escenario, distinguida, ataviada en un traje sastre negro a rayas doradas, el pelo castaño claro enmarcando un rostro al que los años han esculpido majestuoso. Llegó con parsimonia ante el micrófono y le puso voz de terciopelo negro al tema de Burt Bacharach y Hal David, sus compositores y productores de cabecera durante los primeros años de carrera. Ambos se les considera fundamentales en la definición del estilo que la caracteriza; escribieron y produjeron su primer tema lanzado al mercado (en 1963), “Don’t Make Me Over”, que no podía faltar en la velada. Está grabación marca el punto de partida de una discografía que a la fecha comprende más de 30 álbumes. Bacharach y David también son autores de otra canción que ha quedado ligada al nombre y la voz de la contralto: “I Say a Little Prayer”. 
Cundía la emoción y ciertamente, la nostalgia, sobre todo cada que surgían otros de los temas que le dieron fama en el mundo entero en la década de los sesenta: “I´ll Never Fall in Love Again”, “I’ll Never Love This Way Again”, “Walk On By”, “Do You Know the Way to San José?”... muy bien orquestados por el quinteto –piano, sinte, guitarra, bajo y batería- que la acompañaba.
Marie Dionne debe su nombre artístico a un error tipográfico en los créditos de ese primer disco. En lugar de Warrick, su apellido apareció como Warwick. Desde entonces lo adoptó. 
Si bien su trayectoria es fundamentalmente musical, ha incursionado en las actividades más disímbolas: actriz de cine y televisión, conductora de un programa estotérico (Psychic Friends Network), filántropa, defensora de los derechos de enfermos de sida, activista en la lucha contra el hambre. Al aceptar el nombramiento como embajadora de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), en octubre de 2002, dijo: “Se me ofrece la oportunidad de manifestar lo que es necesario hacer en el mundo para luchar contra el hambre y la pobreza”. 
Desde 1994 la Warwick reside en Río de Janeiro. Vive enamorada de Brasil, país al que describe “lleno de magia y espiritualidad”. Es fácil entender por qué parte del recital estuvo conformado con un popurrí con temas de Antonio Carlos Jobim. Quizá su voz ya no tenga la nitidez y potencia de antaño, pero suplió con gran oficio y sobre todo sensibilidad, las facultades que naturalmente ha menguado el tiempo.
 
Foto: Colección Auditorio Nacional
Apenas pasadas las diez de la noche, la legendaria diva del pop-soul se despidió interpretando a dúo con su hijo “That’s What Friends Are For”. Y el público refrendó su calidez y generosidad otorgándoles una prolongada ovación. 

Cronologia 
1940 Nace el 12 de diciembre, en East Orange, New Jersey, EUA.
1946 Empieza a cantar en el coro de la Iglesia Baptista de la Nueva Esperanza en Newark, New Jersey. En la adolescencia forma con su hermana y su tía el grupo The Gospelaires.
1959 Después del bachillerato obtiene una beca para el Hartt College of Music in Hartford.
1962 Graba su primer tema, “Don’t Make Me Over”.
1964 Dos sencillos, “Anyone Who Had a Heart” y “Walk on Bay”, se colocan en los primeros lugares de las listas en EUA y Gran Bretaña.
1966 Se convierte en la primera cantante con una docena de sencillos en los primeros lugares a lo largo de tres años. Es el turno de “Message to Michael”.
1967 Lanza uno de sus mayores éxitos a nivel mundial: “I Say a Little Prayer”.
1968 Obtiene su primer Grammy como Mejor Intérprete Pop Femenina por “Do You Know the Way to San José”. Es la primera afro-americana en obtener esta presea.
1969 Incursiona como actriz en la película Slaves.
1970 A su lista de éxitos añade “I’ll Never Fall in Love Again”, con la que gana su segundo Grammy.
1971 Tras la ruptura con Burt Bacharach, uno de sus compositores y productores de cabecera, abandona el sello Scepter Records.
1974 Luego de algunos altibajos en su carrera, vuelve a figurar en la cima con “Then Came You”.
1977 Escribe su primera y única canción, “Love at First Sight”.
1979 Recibe un tercer y un cuarto Grammy por “Déjà vu” y “I’ll Never Love This Way Again”.
1982 Lanza Heartbraker junto a los Bee Gees. Debuta en la serie de tv I Love Liberty.
1985 Se reconcilia con Bacharach, con quien promueve That’s What Friends Are For a beneficio de enfermos de sida, en el que participan Elton John, Gladys Knight y Stevie Wonder. Al año siguiente, el tema homónimo le dará otros dos Grammy.
1995 Deja constancia de su gusto por la música carioca en Aquarela do Brasil.
2002 Es nombrada embajadora de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO). Ofrece dos conciertos a beneficio de la misma en Roma.
2003 Con más de 30 discos y 40 años de cantar; tras una ausencia de más de 20 años en México, se presenta por primera vez en el Auditorio Nacional. (A.G.H.)

Programa
Close To You
Don’t make Me Over
Walk On By
Anyone Who Had A Heart
You’ll Never Get To Heaven
A House Is Not A Home
I’ll Never Fall In Love Again
Message To Michael
This Girl’s In Love
I Say A Little Prayer For You
Love Song
Alfie
Aquarela do Brasil (popurrí de canciones de A. Carlos Jobim)
Do You Know The Way To San José
I Know I’ll Never Love This Way Again
What The World Needs Now
That’s What Friends Are For


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