viernes, 28 de febrero de 2003

Gustavo Cerati : Soda para la sed


Siempre es hoy / 28 de febrero y 1 de marzo, 2003 / 
15 089 asistentes / 2 funciones / 2 hrs. de duración

Mauricio Montiel Figueras
En 2002 se cumplieron dos décadas del nacimiento de Soda Stereo. Quizá para conmemorar –al menos inconscientemente– esta fecha, Gustavo Cerati, que junto con Héctor Zeta Bosio y Charly Alberti formó el ya legendario trío, lanzó a finales de año su cuarto álbum como solista: Siempre es hoy, una producción en la que –como acostumbra– va un paso adelante de sus colegas iberoamericanos. Aunque no fue sino hasta 1984 que Soda Stereo grabó su debut epónimo, celebrar las dos décadas de su fundación reaviva la huella que dejó en una generación que exprimía el jugo de la adolescencia en los nostálgicos ochenta. ¿Cómo no recordar “Cuando pase el temblor”, “Persiana americana” y “En la ciudad de la furia”, esa terna de clásicos que engrosa las páginas de la novela de aprendizaje que llevamos dentro? ¿Cómo olvidar al trío ataviado de negro y peinado a la The Cure en la cubierta de Nada personal, el segundo disco del grupo que preparó el terreno para Signos, donde se estampó el sello inconfundible de Soda? En 1997, al confirmarse los rumores sobre la desintegración de la banda, parecía que se cerraba un capítulo fundamental en la historia del rock en español. Y así fue. No obstante, por fortuna ha sobrevivido Gustavo Cerati, empeñado en saciar nuestra sed de nuevos derroteros musicales.

A las 8:10 p.m. las luces se apagan para que el público reunido en el Auditorio Nacional constate que evolución es un término que define la carrera de Cerati. El disfraz del Principito, elegido para la cubierta y la gira de 11 episodios sinfónicos, su disco anterior, ha sido remplazado por una camisa psicodélica y unos pantalones holgados, como si el vocalista quisiera decir: “Otra vez me siento cómodo, en casa.” Pero lo que cambia no es sólo la ropa sino, más importante aun, la actitud musical, algo que queda claro desde que el concierto arranca con “Amo dejarte así”, el quinto corte de Siempre es hoy, un álbum en el que acústica y electrónica consiguen un equilibrio asombroso.
Custodiado por tres pantallas –dos a los lados, pequeñas y ovales, y al centro una grande con volúmenes geométricos en tercera dimensión, por la que desfilarán gráficos diseñados en Macintosh–, el cantante se lanza a explorar su más reciente producción. Luego de “No te creo”, con el requinto a la Soda Stereo que se diluye para que el argentino salude a sus fans (“Buenas noches, México”), viene “Artefacto” y después “Cosas imposibles”, cuya intro dance pone a bailar al público; “Tu cicatriz en mí”, que inicia con el slide que ha patentado Cerati desde Comfort y música para volar; “Camuflaje”, espléndida gracias al desempeño de los tecladistas y al solo de trompeta que se enrosca en el humo del cigarro que ha prendido el cantante. Siempre cool, al frente de un escenario que muda de color para crear atmósferas variadas –se diría que los presentes han sido invitados a recorrer las distintas habitaciones de una mansión musical–, Cerati vuelve la vista al pasado y entrega “Engaña”, del álbum Bocanada, y “El rito”, uno de los hits de Soda. “A ver si ésta me la cantan”, ironiza el vocalista al regresar al presente con “Karaoke”, y ya no hay excusa: la letra comienza a deslizarse por la pantalla grande con todo y la pelota saltarina que tantas caricaturas hicieron célebre. Llegan entonces “Secuencia inicial” y “Vivo”, que enciende la pantalla con lenguas de fuego que secundan el requinto y se transforman en mariposas amarillas para recibir a “Sudestada”. Los juegos cromáticos durante la interpretación de “Nací para esto” dan pie para que el músico abra otra puerta al pasado: “Te llevo para que me lleves” de Amor amarillo, su segundo álbum solista, y “Danza rota”. La evocación de Soda se cierra con un requinto glorioso.

Pese a algunos problemas técnicos que lo interrumpen un instante, el show de luces, secuenciadores y ritmos dance de “Casa”, con el conjunto de íconos hogareños que inunda la pantalla, es quizá la cima del concierto. “Y para que no decaiga el ánimo”, según dice, Cerati vuelve a acudir a Soda con “Sobredosis de TV”, que todo mundo corea antes de oír la despedida a las 9:45 p.m.: “Gracias, México.” Tan sólo dos minutos después, sin embargo, viene el encore de rigor en medio de la algarabía general: “Puente”, uno de los mejores cortes de Bocanada merced a su guitarra apoteósica, y “Especie”, el track que clausura Siempre es hoy y que se difumina para que Cerati presente al grupo que lo acompaña en su nueva ruta. “El disc jockey –el vocalista lo señala– hace todo salvo en el tema que sigue, que se toca por segunda vez en vivo” y que resulta ser una verdadera sorpresa: “Colores santos”, la canción que bautiza el álbum de 1992 que grabó a dúo con Daniel Melero. Son las 10:02 p.m. cuando, al cabo de aproximarse al público para ofrendarle su requinto educado, el ex líder de Soda Stereo deja el escenario. Las puertas del hogar que ha construido a lo largo de tantos años quedan abiertas para todo aquel que lo quiera visitar. 

Santo y seña
Nombre completo: Gustavo Adrián Cerati Clark.
Fecha y lugar de nacimiento: 11 de agosto de 1959, barrio de Núñez en Buenos Aires, Argentina.
Inicios: primogénito de una familia de tres hermanos, aprende a tocar la guitarra a los nueve años. A los doce, conforma un trío para tocar en fiestas. 
Otras gracias: carrera de publicidad en la Universidad de El Salvador.
Parejas: Cecilia Amenábar y Deborah del Corral.
Hijos: Benito y Lisa (ambos de Cecilia).
Primeras influencias musicales: King Crimson, los Beatles, David Bowie, Pink Floyd y los guitarristas Jimmy Page (Led Zeppelin) y Ritchie Blackmore (Deep Purple).
Bandas antes de Soda Stereo: Et, Koala, Savage, Vozarrón, Triciclo, Stress.
Nombres pensados originalmente para Soda Stereo: Los Estereotipos, Los Pelitos, Aerosol, Soda, Taras Bulba, Roquefort, Stereo.
Primera tocada en México: en 1987.
Proceso de composición: “Hay varias formas. La más habitual es estando solo, haciendo cosas con guitarras, teclados, batería… Y esas ideas después las completo con otros músicos amigos. Otras veces surgen ideas de los mismos ensayos”.
Charly García: “Además de su caudal creativo como músico, y de la afinidad que tengo con él como persona, nos conocemos desde hace mucho tiempo y nos encontramos relativamente a menudo, para hacer música o para lo que sea”.
Siempre es hoy: “es un cd que celebra amor, desamor, enojo, dulzura... Directo y claro, sin demasiadas sutilezas... Lo veo como el más potente, groovy y roquero de todos mis discos”.
En México... “me siento querido. Por eso me gusta iniciar mis giras aquí”.
Del Auditorio Nacional... “me quedó una imagen muy fuerte; la respuesta del público es algo que no puedo olvidar”. (M.M.F.)

Músicos acompañantes:
Flavius Etcheto Laptop, trompeta, guitarra y sampler
Leandro Fresco  Coros, sintes, sampler, rodhes y percusión
Fernando Nalé Bajo y contrabajo
Pedro Moscuzza Batería y percusión
Javier Zucker Dj
Deborah Coros


Canciones interpretadas
Amo dejarte así
No te creo
Artefacto
Cosas imposibles
Cicatriz
Camouflage
Engaña
El rito
Karaoke
Secuencia inicial
Vivo
Sudestada
Nací para esto
Te llevo para que me lleves
Danza rota
Casa
Sobredosis de tv
Puente
Especie
Colores santos

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