martes, 19 de noviembre de 2002

Mercedes Sosa e Illapu: La canción como trinchera de libertad

Foto: Colección Auditorio Nacional

Mirando al sur / 19 de noviembre, 2002 / Función única / 5 498 asistentes / 

3:20 hrs. de duración / Promotor: F.R. Producciones 

Mariana Norandi

En un momento donde los cantantes son prefabricados por discográficas transnacionales, donde el primer objetivo de la música es vender discos, y las disqueras crean un modelo único y globalizado de ser joven, cuesta trabajo pensar que, hace algunos años, existió una generación de músicos que vieron en la canción un instrumento para cambiar el mundo. Mercedes Sosa fue parte fundamental de ese movimiento, haciendo de su voz un arma de batalla contra un sistema autoritario, y convirtiendo los escenarios en trincheras de libertad. 

Esta tendencia musical nace en el Cono Sur (Argentina, Uruguay y Chile) a finales de la década de los 50 y es conocida como la Nueva canción latinoamericana. Estos artistas renuevan el folclore sudamericano otorgando gran importancia a la forma y fondo de las letras. Son canciones que absorben recursos poéticos y fijan su mirada en el entorno cotidiano, especialmente en la realidad de los más desfavorecidos. Dentro de este movimiento, en un principio, destacan Atahualpa Yupanqui, Eduardo Falú, Horacio Guaraní, Los Chalchaleros y los Fronterizos. Más adelante se unen, entre otros, Armando Tejada Gómez, Víctor Jara, Violeta Parra, Alfredo Zitarrosa, Tito Francia, Mercedes Sosa y, su marido, Oscar Matus. 
A mediados de los años 70, cuando las dictaduras militares se apoderan de los gobiernos sudamericanos, gran parte de estos cantantes y compositores se ven obligados a exiliar. Censuras, amenazas de muerte, atentados y asesinatos en los espectáculos logran que estos artistas abandonen sus países y, desde lejos, conviertan su canto en instrumento de lucha y denuncia. Del resultado de esta situación surge bellísima y profunda lírica que representa la esperanza de cambio para aquellos que se quedaron y quienes tuvieron que irse. 
Entrada la década de los ochenta, los regímenes militares comienzan a agonizar hasta sucumbir. Aquellos artistas que sobrevivieron a la represión, y aquellos que regresaron del exilio –como Mercedes Sosa- volvieron a cantar en sus países, luchando contra la impunidad, el olvido y las nuevas injusticias post dictatoriales. Hoy, los que quedan de aquella época, siguen viendo la canción como un alimento del alma, el pensamiento y el cambio social. Entre ellos, Mercedes Sosa, quien representa la gran voz de entre todas las que se alzaron. 
Todos pensábamos que el grupo chileno Illapu abriría el concierto, pero no fue así. Para sorpresa de muchos, fue la misma Mercedes Sosa quien inauguró el escenario y, sin más preámbulo, se puso a cantar. Vestida con traje negro y poncho tucumano rojo, la Negra comenzó con “Sube, sube, sube” que, desde un principio, caló en un público que se dejó transportar por la sensibilidad y fortaleza de su voz. 
En esta ocasión, la cantante vino a presentar su último disco –del que no supo decir qué número era debido a la infinidad de producciones que posee- llamado Acústico. Se trata de un concierto en vivo grabado el pasado 9 de julio en el teatro Gran Rex de Buenos Aires, donde revive los temas más representativos de su trayectoria, “canciones viejas que todo el mundo quiere escuchar, porque la gente, que es muy conservadora, siempre pide las mismas”. Este disco viene a representar una inyección de ánimo en su carrera ya que, meses atrás, había atravesado por una fuerte depresión debido a una falta de actividad profesional. A las pocas semanas de su lanzamiento, este álbum en Argentina ocupó los primeros lugares de ventas, provocando el regreso de la tucumana a los escenarios, con la gira titulada Mirando al Sur
Acompañada de seis músicos, la cantante interpretó zambas, chacareras y tangos. En esta ocasión, retomó sus raíces folclóricas de antes de su exilio (1978) y presentó un concierto con temas clásicos. Aunque repasó temas como “Inconsciente colectivo” de Charly García o “Himno a mi corazón” del roquero Miguel Abuelo, su repertorio –en un momento de profunda crisis argentina- estuvo enfocado en sus raíces folclóricas, dejando de lado algunos géneros en los que últimamente había incursionado. “Serenata para la tierra de uno” o “Gracias a la vida”, encontraron eco en una audiencia cómplice de sus canciones y un gran número de compatriotas que respondieron a su llamado esperanzador con emotivos aplausos y banderas blanquiazules. La nota más nostálgica vino de la mano de la invitada Julia Zenko, quien interpretó los tangos “Siempre se vuelve a Buenos Aires” y “Renaceré” de Astor Piazzola: “dedicado a mi país que, aunque está muriendo, va a renacer”. Mercedes Sosa se despidió junto a su invitada con el tema “Oh! Qué será” de Chico Buarque, cerrando un concierto magistral y cediendo el escenario al grupo chileno Illapu. 
Este sexteto, que cumple treinta años de carrera, presentó su último trabajo homónimo donde el folclor andino se fusiona con la música contemporánea. A medida que iba transcurriendo el espectáculo, varias personas fueron abandonando el recinto, quedando únicamente sus seguidores más fieles. Pero, el que quedara poca gente, no fue motivo para que los chilenos no prendieran a la audiencia, que respondió bailando y acompañando con palmas las canciones. Temas como “Plegaria a un labrador”, “Así te canto”, “Morena esperanza” o el último sencillo “Ojos de niño” –dedicado a los niños de la calle- arrancaron una entusiasta despedida. 
 
Foto: Colección Auditorio Nacional
Este concierto dejó claro que el folclor latinoamericano sigue teniendo público, sigue presente en el gusto popular y es una música viva, que comunica un sentir regional y lleva consigo un mensaje de renovada esperanza en un momento en que el Sur tiene mucho que decir. 

Programa

Mercedes Sosa: Sube, sube, sube / Agitando pañuelos / El cosechero / Gracias a la vida / Himno a mi corazón / Serenata para la tierra de uno / Grisel / Sólo se trata de vivir / Chacarera del olvidao /Con Julia Zenko: Sin piel / Siempre se vuelve a Buenos Aires / Renaceré / Oh, qué será / Inconsciente colectivo / Todo cambia / Lucerito / Dulce madera cantora / María, María / Como la cigarra 
Illapú: Lejos del amor / Tu propia primavera / Ojos de niño / Mande Mandela / Pampa Lirima / Del pozo de mis sueños / Sincero positivo / Amigo / Plegaria / de un labrador / Tres versos / Caña y tambor / Balajú / Así te canto / Baila caporal / Morena esperanza / Vuelvo para vivir / Candombe para José.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
Se ha producido un error en este gadget.